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Navegar el Beagle

Te contamos todo sobre uno de los paseos más fascinantes de argentina: la navegación del canal del Beagle, en Tierra del Fuego.

¿Sabías que el nombre del Beagle en lengua yagán es Onashaga? Significa mar o canal de los Onas, o de los cazadores. En la actualidad se lo conoce como canal Beagle en homenaje al navío HMS Beagle que realizó un estudio hidrográfico en la región entre 1826 y 1830. Este navío es muy conocido porque en su segundo viaje hacia la Patagonia viajó a bordo Charles Darwin.

Y hoy queremos contarte que entre las cosas que no te podés perder en tu viaje a Ushuaia, está el navegar por el Beagle. Este es un canal donde ver las distintas embarcaciones como kayaks, canoas, veleros y catamaranes. Los tickets se pueden adquirir en el muelle turístico, donde encontrás varias garitas con diferentes opciones. Asegurate de consultar bien qué es lo que cada paquete incluye: algunos paseos permiten opciones de descenso y caminata, así que si sos un amante de la aventura asegúrate de consultar por estas. Ah, y llevá abrigo. Esto es importante.

La navegación comienza en el puerto de Ushuaia. La vista privilegiada te permite observar la ciudad rodeada de las montañas nevadas, que se empequeñece mientras te alejás. Esta es una vista que sólo podés apreciar desde el mar. Allí empieza el viaje para conectar con los paisajes, la fauna y la historia fueguina.

Las islas Bridges

En general, las excursiones permiten parar brevemente en una de las islas Bridges, y hacer una caminata hasta un punto panorámico. Cerca de donde fondea el barco están los restos de una casilla, donde se cuenta que solían descansar los pobladores de Ushuaia que llegaban para pescar.

Luego, el navío suele dirigirse a la Isla de los Pájaros y a la Isla de los Lobos Marinos. Estas islas también forman parte del archipiélago Bridges. En la primera pueden apreciarse una multitud de aves diferentes como los Skúas, los Albatros de Ceja Negra, los Patos Vapor, los Cauquenes, las Gaviotas Cocineras y las Gaviotas Grises. En la isla de los Lobos Marinos se ven especies de lobos marinos de uno y de dos pelos.

Un infaltable de esta excursión es la breve parada frente al faro Les Eclaireurs (“Los Exploradores” en francés), que es uno de los lugares más especiales de la zona y donde se pueden tomar las fotos más icónicas. Allí pueden apreciarse colonias de Cormoranes Imperiales y Cormoranes Roqueros. Ojo, que no se trata del faro del Fin del Mundo en el que se inspiró Julio Verne para su obra literaria (ese está en Isla de Los Estados).

Pingüinera

La opción de descender a la Pingüinera en isla Martillo está disponible entre noviembre y abril. El nombre original de la isla Martillo es Yécapasela. Allí se encuentra una colonia pingüinos magallánicos y deambulan algunos Papúa. La isla es un lugar muy conveniente para estas aves porque tiene pocos predadores, mucha comida y un suelo adecuado para que construyan sus nidos y crezcan sus crías. También hay una colonia de cormoranes imperiales y ocasionalmente, es posible ver ejemplares de Pingüino Rey.

Estancia Harberton

La Estancia Harberton ha estado abierta al público desde 1980. También puede accederse por tierra, pero ya que estás podés aprovechar tu viaje en barco para desembarcar allí. Este caserón es uno de los lugares históricos de la zona y es posible tomar una visita guiada para recorrerla. La misma incluye vistas de la bahía, montañas e islas. Pueden apreciarse los antiguos edificios de la estancia, mientras te cuentan la historia de la familia Bridges. Asimismo, en una caminata por “El Parque”, los guías especializados te narran todo sobre ejemplares de árboles nativos u otras especies de flora local y podés observar una réplica de chozas nativas.

¿Tomaste nota? Yo ya estoy haciendo la reserva.

 


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