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Avistaje de aves en la Bahía San Antonio

Esta zona se encuentra cercana a el balneario de las Grutas y es parada obligada de las aves migratorias que cruzan el continente.

La Bahía de San Antonio es un área protegida marino costera, ubicada en el extremo noroeste del Golfo de San Matías, en el norte de la Patagonia Argentina. Los arbustos xerófilos (resistentes a la escasez de agua) constituyen la vegetación predominante de las zonas semidesérticas de esa zona en la Provincia de Río Negro.

La característica dominante de estas costas es su gran amplitud de mareas, con pleamares de más de 9 metros. Es sabida que las mareas son un motor ecológico que expone cada seis horas amplios hábitats intermareales, ideales para las aves playeras. En bajamar, el agua puede retirarse desde las dunas costeras tanto como unos 7 kilómetros, dejando al descubierto ricas áreas de alimentación para las aves como charcas salobres, amplias superficies de arena y las clásicas restingas patagónicas.

La riqueza y diversidad hacen de San Antonio una parada migratoria clave para las aves playeras en sus viajes hacia el norte o el sur. Se estima que un 50% de la población hemisférica de Playeros Rojizos, que pasa el invierno en Tierra del Fuego, se detiene aquí en su migración hacia sus sitios de cría en el norte.

En la Bahía de San Antonio nidifican también el Chorlito de Doble Collar y el Ostrero Común. También viven en esta área otras aves marinas y acuáticas, incluyendo al Gaviotín Sudamericano y a la Gaviota Cocinera. Aves terrestres endémicas como el Gallito Arena y el Cardenal Amarillo hacen uso de las tierras adyacentes. La Bahía de San Antonio es también un importante sitio de cría de moluscos y peces, algunos de gran valor comercial.

Las prístinas playas de la Bahía de San Antonio, que atraen a tantas aves playeras, también congregan a mucha gente. El balneario Las Grutas ha incrementado el número de turistas un 20 por ciento anual desde comienzos de este milenio y actualmente reciben la visita de 300.000 turistas durante el verano. A lo largo de la playa se han construido nuevos accesos, viviendas y construcciones con diversos servicios para el turista. La falta de una planificación adecuada a esta rápida expansión ha ocasionado disturbios en sitios críticos para la alimentación y el descanso de las aves playeras migratorias.