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¡Bajemos el estrés de tanta pandemia en las Termas de la Selva!

Las Termas de la Selva reabren sus puertas para que su vegetación y tranquilidad únicas nos hagan olvidar de todo.

Un predio natural de ocho hectáreas que bordea la RN 14, con más exactitud en el kilómetro 878.  Su cercanía a la hermosa ciudad de Oberá, Misiones, lo vuelven aún más atractivo  para hacer una parada de paso. Aunque una vez que se está adentro las sensaciones de relajación y bienestar no dejarán irse al visitante. Las Termas de la Selva están situadas en medio de abundante verde, como plantaciones de Yerba Mate y otras especies nativas.

La iniciativa surgió con el objeto de potenciar el desarrollo turístico y social de la región. En este sentido, se compromete a aplicar una política ambiental en concordancia con las legislaciones nacionales, provinciales y municipales respecto a la problemática. Así, pretende continuar con la implementación de conductas amigables con el medio ambiente y propiciar recursos económicos para su cuidado. Además, se trabaja para promover prácticas saludables y gestionar correctamente los materiales naturales residuales.

Al lugar se puede llegar con automóviles particulares o a través del servicio de transporte urbano de Oberá. Entre los servicios ofrecidos podemos encontrar área de enfermería, sanitarios accesibles o alquiler y venta de batas y toallas. Asimismo, cuenta con un sendero saludable que dispone de 800 metros y está apto para una caminata tranquila rodeada de naturaleza. También, hay sector de estacionamiento interno, una plaza con aparatos para ejercitarse, Wi Fi y venta de artesanías y recuerdos locales.

Agua mineromedicinal

En las instalaciones del predio existen tres piletas de aguas termales que emergen desde el Acuífero Guaraní. Estas son hipertermales, es decir que poseen una temperatura superior a la regular, y oscilan entre los 47 y 50 grados centígrados. Para que el visitante pueda disfrutarlas, es necesario extraerlas a partir de una perforación a más de 1270 metros de profundidad. Por la composición que tienen se clasifican como aguas alcalinas, bicarbonatadas, sulfatadas, fluoradas y de mineralización media.

Sus beneficios para el cuerpo humano son excepcionales, dado que mejoran las respuestas alérgicas y también la función del hígado y su papel desintoxicante. Paralelamente, desarrollan la regeneración de los tejidos de la piel y de los nervios periféricos. Otros aportes valiosos que realizan es cumplir un papel destacado en la reparación articular y que son antiinflamatorias y analgésicas.

Al momento de la inmersión y el goce del lugar, se puede lograr la restauración de la movilidad de un segmento, como así también mejorar el equilibrio y la coordinación. Sumado a esto, fortalece los estímulos sensoriales, e incrementa favorablemente el estado psicológico y emocional. Por último, se recomienda desarrollar movimientos suaves dentro de las piscinas y aumentarlos para adquirir una disminución del dolor si se los tiene.

 

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