Ser Argentino. Todo sobre Argentina

Volvieron las largas colas de aduana

Con las obras en la aduana chilena, se esperaba que las demoras para cruzar se redujeran. No fue así. Hasta 6 horas de espera.

Chile es un destino súper tentador para los argentinos que vivimos al oeste de nuestro país. En algunos casos, haciendo menos de 300 kilómetros podemos estar en la playa, algo tan añorado para quienes vivimos rodeados de montaña. Sin embargo, existen algunos elementos disuasivos como el tipo de cambio, los disturbios sociales (solo en esta temporada) y las largas colas de espera en la aduana.

Para esta temporada, se esperaba que esas 8 o 10 horas, que más de uno tuvo que esperar alguna vez para ser atendido en la aduana, se redujeran a 1 o 2, en el peor de los casos. Es que el vecino país de Chile invirtió millones de dólares en el complejo fronterizo Los Libertadores. Sistemas de rampas, cintas transportadoras, miles de metros cuadrados cubiertos y 18 cabinas de atención al público ilusionaban a los turistas con que ya no sería una odisea hacer el trámite aduanero.

Como se explicó más arriba, este año, la prueba de fuego del nuevo sistema de aduana llegó recién en Carnaval. La mayoría de los turistas argentinos no se animó a cruzar antes, para las fiestas o en enero, ya que los disturbios e incidentes sociales desalentaban a pasar unas vacaciones tranquilas. El tipo de cambio hizo lo suyo y por eso la costa atlántica volvió a lucir repleta, como antaño. No obstante, los pocos argentinos que se animaron a cruzar la Cordillera volvían con las buenas nuevas. “No pasa nada”, decían algunos. “Encima, como va poca gente, está todo regalado”, advertían otros. Así, muchos eligieron el fin de semana largo de Carnaval para sacarse las ganas de ir a Chile. Y entre el viernes 21 y el sábado 22 de febrero, miles de argentinos (mendocinos, sobre todo) partieron en sus autos hacia el país trasandino.

No lo esperaban

Las autoridades chilenas, recordando lo que había pasado durante el mes de enero, no previeron esta situación. Apenas un par de cabinas de control migratorio estaban habilitadas. Poco personal aduanero y de control sanitario. Con ese panorama se encontraron los argentinos al llegar a la aduana. Entonces, las largas viejas colas de espera fueron reeditadas. Hasta 6 horas manifiestan haber esperado algunos, entre la noche del viernes y la madrugada del sábado.

De esta forma, la nueva aduana chilena todavía no rinde lo que se esperaba. Encima, los conflictos y las agresiones en la vía pública volvieron a suceder en Viña del Mar y en Santiago. Quizás los argentinos dejen de ir nuevamente de manera masiva a Chile y, así, el nuevo complejo no podrá nunca probarse a pleno.

Rating: 0/5.