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Un diamante en la montaña

La Laguna del Diamante. Majestuosa. Épica. Mística. Mayestática. Un culto a la naturaleza. Cómo llegar y qué tener en cuenta para ir.

La Laguna del Diamante tiene bien ganado su nombre. Algunos lo explican por la imagen romboidal (con forma de diamante) que se genera entre el volcán Maipo y su reflejo en las aguas de la laguna. Otros, simplemente, explican su denominación aduciendo que es la laguna que alimenta al río Diamante. Lo cierto es que, sea por lo que sea, se llama Laguna del Diamante y es realmente una joya, un verdadero diamante en la montaña.

Se ubica a 230 kilómetros de la Ciudad de Mendoza. Sin embargo, el camino para llegar a la laguna consume cerca de 4 horas, por lo menos. Es que es sinuoso y complicado. Se parte desde la Ciudad de Mendoza en moto o camioneta. Si bien, cabe aclarar, que con paciencia muchos autos han sabido llegar también. Son 160 kilómetros por la ruta 40 hacia el sur. Ya ingresados al departamento de San Carlos se toma el desvío correctamente señalizado en dirección a la laguna. Desde allí son 70 kilómetros de camino de tierra y muchas piedras. Grandes, puntiagudas y siempre dispersas producto de las tormentas, las nevadas y los aludes.

Al cabo de unos 10 kilómetros debemos estacionar y pagar en Guardaparques el ingreso al predio. El precio es muy bajo. Desde allí el camino continúa, con tramos de línea recta y con trayectos de curvas y contracurvas que bien merecen el nombre de “caracoles”. Unos 20 kilómetros antes de llegar, comienza a asomarse el volcán Maipo. En ese momento ya hemos cruzado la presencia de guanacos y cóndores, atendiendo a una altitud de 3300 metros sobre el nivel del mar, y a solo 11 kilómetros del límite con Chile.

La laguna

Finalmente, se accede a la laguna. Inmensa. Enorme superficie y 70 metros de profundidad. Al ingresar se continúa por un camino perimetral hasta llegar al otro lado de la laguna, la costa oeste, podría referirse. Allí hay un puesto, se pueden comprar algunos víveres y, luego, seguir camino. Instalar la carpa y echarse a contemplar la naturaleza en persona.

Respecto a nuestro plan en el predio, si pensamos hacer algo de comer, se puede hacer fuego. De manera responsable y controlada. Sin embargo, hay que tener en cuenta el viento. Como todo terreno en altura y de montaña, el viento está a la orden del día. Por último, como recomendación, no dejen de contemplar de manera consciente la inmensidad del cielo durante la noche.

Pesca

Es común la presencia de pescadores en la laguna. Truchas y otras variedades de peces puede encontrarse en las frías aguas de este espejo de agua. Lo que sí es importante aclarar es que, si vamos a pescar, tenemos que pagar el permiso en Guardaparques, al ingresar al predio. Este podrá ser exigido si estamos pescando en la laguna y nos exponemos a una multa si no lo tenemos.

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