En esta época, suele ser el momento de reserva de algún hospedaje en la costa atlántica. Los mendocinos, ávidos de mar y humedad ante tanta montaña y sequía, no queremos perdernos algún departamento bien ubicado en las (para nosotros) paradisíacas playas de Villa Gesell, San Bernardo, Pinamar o Mar del Plata. Y desde el momento en que reservamos, empezamos a imaginar y a descontar los días que faltan para que llegue el verano y el momento en que ponemos el auto en la ruta y desandamos los 1.300 kilómetros que nos separan hasta nuestro destino. No importan las 16 o 17 horas de viaje, porque tenemos 15 días de playa y mar por delante.
Sin embargo, volviendo a la realidad y apoyando los pies sobre la tierra, quizás, en esta temporada, la escena descripta anteriormente quede en una mera utopía. La situación de cuarentena, posiblemente, nos impida vacacionar fuera de la provincia o, de estar permitido, habrá un paquete de normas a cumplir que disuadirán a más de uno de ir a la costa atlántica. Ante este panorama, las autoridades locales ya están trabajando en las reglas y protocolos a cumplir durante el verano.
Si bien existen muchas opciones de diques para refrescarnos – y cuando digo “muchas”, más de un cordobés se estará riendo porque, en realidad, son sólo 3 o 4 – se comenzó a trabajar con El Carrizal. Es que, este dique es el más demandado porque, además de tener pequeños espacios para que las personas se bañen e, inclusive, una playa organizada por la municipalidad de Luján, El Carrizal también es el dique por excelencia para la práctica de deportes acuáticos.
Por eso, con la presencia de más de 30 representantes de los clubes que están instalados en ese espejo de agua, la Dirección de Recursos Naturales Renovables, el Ministerio de Cultura y Turismo, la Municipalidad de Luján de Cuyo y la de Rivadavia, desde hace un mes realizan reuniones periódicas para delinear los puntos claves que tendrá la oferta turística este verano. Junto a la organización para promocionar el perilago, se sumó la necesidad de establecer fuertes protocolos por la pandemia.
El Carrizal es visitado anualmente por casi 300 mil turistas. Es uno de los pocos lugares que tiene la posibilidad de generar deportes náuticos a motor habilitados. Y, ante el contexto de cuarentena por la pandemia de COVID-19, se espera que el número de turistas se incremente exponencialmente, haciendo muy difícil aplicar el distanciamiento social. Por eso resulta fundamental y definiendo las reglas y normas que regirán, no sólo en El Carrizal, sino también en diques como Potrerillos, Valle Grande o Los Reyunos.
El Carrizal, lugar del pecado
Pecado de violar la cuarentena. En El Carrizal no sólo se practica el deporte motor en el agua, sino también en sus alrededores. En este sentido, en más de una ocasión, enduristas y practicantes de moto cross han resultado demorados por la policía, y hasta imputados, ya que suelen salir sin respetar la finalización del DNI o porque no cumplen con las normas de higiene establecidas.
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Argentino, mendocino. Licenciado en Comunicación Social y Locutor. Emisor de mensajes, en cualquiera de sus formas. Poseedor de uno de los grandes privilegios de la vida: trabajar de lo que me apasiona. Lo que me gusta del mensaje escrito es el arte de la imaginación que genera en el lector. Te invito a mis aventuras.