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La Casa de Pepino, la casa de todos los cordobeses

En movimiento desde el siglo XIX, la Casa de Pepino es todo un ícono de Córdoba. Sigue alojando momentos únicos y actividades colectivas.

La Casa de Pepino hoy depende de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Córdoba. Se ubica en el corazón de nuestro amado barrio Güemes, que aloja no solo centros culturales, sino también paseos y museos hermosos. En este espacio místico y mítico, se realizan diferentes actividades relacionadas con el mundo artístico: talleres de danza, teatro, música, cerámica, artes visuales y más…

En sus comienzos, la casa ubicada en la calle Fructuoso Rivera 287 era un almacén de ramos generales. Pertenecía al italiano José Tucci, quien llegó a Córdoba a finales del siglo XIX. La decisión de construir la casa en forma de barco fue de José Bettoli, quien dirigió la obra y quiso homenajear al tano recién llegado con esta edificación. En su momento, el arroyo La Cañada chocaba naturalmente en una de las paredes sur de la construcción. Todo un efecto sobrenatural y mágico. La Casa de Pepino realmente navegaba en aguas cordobesas.

La casa-barco quedó lista recién para 1914. Y hasta 1950 funcionó como un almacén, que con el tiempo fue ganando reconocimiento y fue bautizado por los mismos vecinos. “El Vapor de Pepino” abastecía al barrio. Sin embargo, hay muchas anécdotas y versiones sobre los nombres del negocio.

Un almacén de cultura

Como Centro Cultural, se inauguró en el año 2005. Luego de algunas refacciones y de un proyecto que la recuperó totalmente, la Casa de Pepino comenzó a producir diferentes sorpresas. La idea de esta recuperación tuvo la intención de abrazar las raíces inmigrantes que llegaron allá por el XIX. Hacer un homenaje a la memoria del barrio, y también reconocer nuestro pasado. Hoy la casa cuenta con una muestra permanente, sobre costumbres, artefactos y fotos de la época. Además, se constituye como una caja de recuerdos del barrio icónico que es Güemes. La Casa de Pepino es un portal del tiempo, el hogar de la historia y el árbol de las raíces inmigrantes. Por eso la valoramos y abrazamos, siempre.