El viento, el polvo, la humedad, la suciedad y la acción de otros agentes de infección, tanto cuando está armada como cuando está guardada, hacen que la carpa se deteriore más rápidamente.
Para que esto no pase, acá te acercamos algunos consejos para que siempre la conserves limpia y en óptimo estado. ¡Prestá atención y tomá nota!:
- Usá siempre una lona o nylon debajo de la carpa, para proteger al piso de piedras, espinas, humedad, etc.
- Intentá que el interior se ensucie lo menos posible. Aprovechá el ábside para sacarte las zapatillas o cambiarte antes de entrar.
- Al desocuparla, limpiá su interior con un cepillo suave o sacudiéndola para quitar la tierra o piedras. No usar una escoba porque puede rayar el piso.
- No laves las telas de la carpa, porque puede dañar los tratamientos de impermeabilidad que tiene. Una vez que esté seca, si hay alguna zona sucia intentá limpiarlo con un cepillo suave (si no es suficiente usar agua, jabón neutro o jabón blanco) y una esponja suave para limpiar dicha zona.
- Luego de limpiar, usá algún producto impermeabilizante aplicándolo en la tela que lo podés conseguir en una casa de camping.
- Nunca la guardes si está húmeda. Si tenés que hacerlo porque no hay tiempo y debés seguir tu viaje, no bien puedas abrirla, ventilala bien y dejala secar (la humedad produce hongos).
Fuente: Montagne Blog
Curiosa e impaciente, investiga y no se queda quieta. Redactora por oficio y por vocación, conoce un poco de todo y se especializa en pocas cosas.