Ser Argentino. Todo sobre Argentina

Una Parada en Gobernador Costa

Este pueblo descansa sobre la ruta 40 y es lugar de paso por quien la transita en Chubut, te proponemos que te detengas a conocerlo.

Gobernador Costa se encuentra en el oeste de la provincia de Chubut, sobre la margen norte del valle del arroyo Genoa. A 179 kilómetros de Esquel, a 495 de Trelew y a 400 de Comodoro Rivadavia. Se llega a él por la mítica Ruta 40 que se convierte en su avenida principal. Es el acceso a esta localidad que cada mes de febrero se convierte en la capital equina, con la Fiesta Provincial del Caballo.

La historia de la zona se remonta a la famosa travesía del explorador para algunos, espía inglés para otros, George Chaworth Musters. Él con una partida de Tehuelches, de los que se hizo amigo a instancias de Luis Piedrabuena, cruzó la Patagonia Argentina desde la costa del Mar Argentino a Los Andes. Al llegar al valle donde se encuentra Gobernador Costa nombró en su mapa al paraje Henno Kaik (Parador Henno) y dio ese nombre al valle. El tiempo ayudó con la deformación fonética para llegar a lo que hoy llamamos Genoa. El arroyo homónimo nace en la Cordillera de los Andes, atraviesa la meseta patagónica y es afluente del río Senguer. En la mayor parte de su curso forma un valle propicio para el ganado y la RN 40 lo acompaña buena parte de su recorrido.

Tiempos después Julio A. Roca le entregó lotes a los pueblos originarios para que cultivaran y criaran ganado. Pero la dureza del clima sumado a lo pequeño de las parcelas tornó el proyecto inviable, haciendo que grandes latifundistas los adquirieran a precio vil para utilizarlo en la cria de ovinos. Un sueco, Oscar Lunqwist junto a Feliciano Promassay y el padre de Manuel Costa armaron una sociedad para la explotación de ovejas y su lana en 1902. Siendo así sus primeros pobladores en lo que se conocería como la Casa de los Suecos.

Qué hacer en Gobernador Costa

Los visitantes pueden visitar el Centro Artesanal que es un espacio para posibilitar la creación de productos utilizando técnicas ancestrales. Se busca rescatar el pasado e introducir nuevas artesanías que respondan a esta época.

El lugar ofrece la posibilidad de observar y participar junto a los artesanos del desarrollo de tareas y la creación de artesanías. Como por ejemplo los bellos mates que poseen adornos de alpaca e incrustaciones de gemas. Estas piedras son trabajadas por un maestro calificado que enseña en ese lugar el proceso de pulido y engarce con metales como la alpaca o la plata.

Otro punto para tener en cuenta es el Museo Regional Valentín Saihueque. En su interior es posible viajar a un pasado remoto y a la vez cercano, a partir de imágenes y elementos de distintos pobladores de la región. En el patio del museo, una escultura de Rose Tepanós (de Isla de Pascua, Chile) representa un caballo criollo abalanzado y un tehuelche vigilando.