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La presión impositiva no soluciona el problema

Aunque parezca muy simple, o aumentamos los ingresos o cortamos los gastos.
Política y Economía
21 marzo, 2019

Muchos estamos hablando con preocupación sobre la carga impositiva que se viene para 2019. La preocupación no pasa por el riesgo financiero de las empresas sino por tener la conciencia de que esto no soluciona el problema.

El problema reside en el déficit fiscal de cuenta corriente que tiene el Estado. Dicho en otras palabras, lo que ingresa todos los meses no alcanza para cubrir los gastos de ese mismo mes. Y como bien se imaginan, ese problema se repite cada 30 días, 12 veces al año, desde hace unos buenos mandatos presidenciales.

Este gobierno, en su sincericidio económico, decide no endeudarse a largo plazo para pagar las deudas de cada mes (lógico, dado que no solo los intereses serían muy caros, sino que también una solución de sábana corta). Pero como contraposición de ese sincericidio tampoco hace el ajuste que necesita para revertir la situación, que, sin demagogia política, estamos hablando de quita de subsidios, despidos de empleados estatales, frenar los eventos gratuitos y limitar la subvención del déficit de empresas estatales.

De cara a 2020 Macri tiene dos opciones para enmascarar esta crisis: la estrategia menemista de endeudarse a largo plazo (sí, más de lo que ya lo hizo, porque el mundo rico necesita financiar al emergente en una crisis de globalización bastante más completa que la nuestra), o una más venezolana de nacionalizar los ingresos de empresas privadas. En la primera estaríamos vendiendo el país y en la segunda fundiéndolo, pero en ambas la consecuencia sería un buen pronóstico electoral, que es lo que todo político busca.

Tranquilos, existen alternativas con finales felices. El aumento de los impuestos es la que le suena mejor a este gobierno. Quienes ya están en el radar de AFIP y ARBA no van a tener más remedio que pagar, y en una Latinoamérica convulsionada no es como en Europa que las empresas levantan campamento y se mudan al oriente con mano de obra barata.

Una alternativa menos demagógica y menos práctica sería ir por el 40% de la economía que no está registrada para que aumente la base impositiva y dejen de ser unos pocos los que pagan el gasto de unos muchos.

Y sí, aunque parezca muy simple, o aumentamos los ingresos o cortamos los gastos, pero tanto para un lado como para el otro existen los límites.

Macri puede pasar un año más con presión impositiva alta, incluso dos más, pero eventualmente esto no va a resistir y vamos a caer en una nueva crisis. Y de vuelta a rezongar por no pensar en el largo plazo.

Soy Facundo. Un Licenciado en Comunicación de la UNLP dedicado a sus emprendimientos (entre ellos su primer cafetería en el barrio de Barracas), con ínfulas de artista y con un Magister en Negocios del IAE colgado en la pared. 

Una rara mezcla que me llevó a creer que mi rol como comunicador es el de tener la posibilidad de ser un #AgenteDeCambio. Aportando información e ideas para lograr que seamos un poco más conscientes de los efectos que causa nuestra existencia en el planeta tierra. De lo mucho que podemos hacer con tan poco esfuerzo.

También me pueden leer en un tono más serio y hablando de economía en El Cronista Digital; y en mi instagram mostrando un poco de mi vida.

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