Skip to main content

El mate cocido también es mate

Para muchos, el mate cocido es una versión subvaluada del mate que ni vale la pena pedir. Pero también es parte de nuestra tradición.
Tradiciones
Mate cocido, también es parte de nuestra tradición.
15 octubre, 2019

Tengo una amiga que siempre se queja de que el novio, cuando salen a desayunar o a merendar afuera, se pide un mate cocido. No un café, un o un chocolate: un mate cocido. Para ella –y para muchos– el mate cocido es una versión subvaluada del mate que ni vale la pena pedir, menos que menos en un bar.

Parece ser que el mate realmente respetable es el que se toma con bombilla y amargo, bien a lo gaucho. Sin embargo, el mate cocido es otra versión de esta infusión tan nuestra y es parte también de nuestras tradiciones. ¿Quién no tomó de chico una taza caliente de mate cocido servido directamente de la olla? Si eso no es sabor a infancia, yo ya no sé.

Tal vez los detractores de esta versión del mate estén en contra de la alternativa en saquitos. Así como el purista del té solo lo toma en hebras, el cebador experto no tolera ver su arte convertido en una opción industrializada. ¿Dónde queda el ritual de acomodar la yerba, poner el agua a la temperatura exacta en el lugar exacto, apreciar esa espumita que es amor puro?

Sea como sea, la realidad es que en nuestro país hay para todos los gustos. De hecho, en los últimos años, el mate cocido se convirtió en una de las infusiones preferidas de los argentinos. Su consumo aumentó 50 por ciento en la última década.
Además –como hace el novio de mi amiga–, se pide cada vez más en bares.

Dejemos, entonces, que cada quien tome el mate como lo prefiera y guardemos nuestros fundamentalismos para cuestiones más serias. La yerba mate es parte de nuestra cultura y se puede tomar en la forma que a cada uno le guste más.

No votes yet.
Por favor espere.....

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar

X