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Se puede hacer El Buen Camino Sin T.A.C.C??

Les voy a contar como podemos sobrevivir los celíacos a esta hermosa experiencia de Santiago de Compostela.
Nutrición
omo podemos sobrevivir los celíacos a esta hermosa experiencia.
14 octubre, 2019

Buen Camino!!! Esa es la frase en que todos los que peregrinamos a Santiago de Compostela nos identifica.
Así les relato mi Buen Camino!! Partida desde Buenos Aires, vuelo por Iberia a Madrid. Compostela allá vamos!!!
Durante el vuelo comí sin T.A.C.C, y sin problemas. En todas las aerolíneas podés reservar tu pasaje y pedir comida especial. (vegetarianos, celíacos, etc).

Antes de salir de Buenos Aires, en plena preparación del viaje, mande a todas las hosterías y hoteles a las que iba a llegar, un mail preguntando si tenían desayuno libre de gluten.
Llegamos a Madrid, aeropuerto de Barajas, de ahí fuimos hasta la estación Chamartin para tomar el tren que nos llevaría a Sarria, en el mismo, pude comer unos cacahuates (maníes) y patatas (papas fritas) libres de gluten, para comenzar nuestra aventura!
Para los almuerzos y cenas, durante el camino, tuve siempre la buena onda de los pueblerinos que cuando llegaba les preguntaba si tenían por lo menos una ensalada, siempre la respuesta fue, “No se preocupe, algo le vamos a preparar”.
Toda una logística. No es fácil para los celíacos salir a pasear.
Pero lo bueno, que con todo esto siempre tuve la compañía de mis amigos, con los que compartí este maravilloso camino.

Primera etapa – Sarria a Portomarín:

Sarria nos recibió con un día soleado. Cada día tratábamos de salir temprano porque al medio día el sol de Galicia nos quemaba, y se hacía más duro transitar.
Paramos en pensión Rua de Peregrino.
Cenamos en el Mesón Roberto, muy buena atención, ni bien pregunte por comida para celíacos, me dijeron: “Despreocúpese, todavía no matamos a ningún celíaco”.
Desayunamos en el mismo hotel, en el que había fruta, y pan para celíacos. Todo muy bien!

En esta pensión nos entregaron el pasaporte o credencial, el cuál deberíamos sellar a lo largo del camino, mínimo dos sellos por día, para lograr que nos entreguen la Compostela, en la Catedral de Santiago.

Segunda etapa – Portomarin a Palas de Rei:

El almuerzo fue en el camino, por suerte siempre me arreglé con una sopa o una ensalada, lo que para mí era suficiente, porque en realidad todos tratábamos de almorzar algo liviano para poder seguir por la tarde el camino.
Llegamos al hotel, en este caso fue, el Guest House El Padrino.
Cenamos en el Restaurant Casa Rodríguez, al igual que la noche anterior, me prepararon una cena acorde a lo solicitado por mi condición, y todo sin problemas!
El desayuno en el hotel, fue muy bueno, había distintas opciones, panes, cereales, fruta…
Les cuento que yo siempre viajo llevando en mi valija un botiquín de emergencia, cómo ser mermelada, algún paquete de galletitas saladas, dulces, y en algunos casos alguna lata de atún, o queso tholem. Tanto la mermelada como el queso, una vez que lo abrís necesitas heladera, los cuales, si en el hotel las habitaciones tienen frigobar todo ok, sino pedí en el hotel que te guarden en su nevera (aprendí que se dice Nevera y No heladera). Y un dato importante, trata de solicitar a tu médico una orden que diga que vos necesitás llevar alimentos libres de gluten en tu equipaje por si la aerolínea o en la aduana, no te lo dejan pasar. Esto es por las dudas, la orden debe tener tu nombre y apellido, número de D.N.I., y la firma del profesional.

Tercera etapa – Palas de Reí a Melide:

Aquí nos sorprendió la lluvia, algo que no habíamos pensado que nos podía pasar, pero estábamos preparados, con nuestras camperas, capas de lluvia y hasta el calzado, así que estuvo todo bien. Un poco molesto pero siempre pensando en el objetivo, le dimos para adelante.

Como siempre almorzamos en el camino, mi rica ensalada, a veces lechuga y tomate, otras podía lograr conseguir un poco de zanahoria, o un huevo duro, lo cual muchas veces era difícil porque parece que los huevos los utilizan en Galicia para las terribles tortillas!
Llegamos a la Pensión Casa Camiño.
La cena fue en el restaurant Arenas Palas. Aquí hasta me ofrecieron patatas fritas. El mozo me dice: “Se las freímos aparte, quédese tranquila”
Desayunamos en el hotel, donde me ofrecieron fruta, magnífico.

Cuarta etapa – Melide a Arzúa:

Melide ciudad famosa por el pulpo. Aquí no le pude ser fiel a mi querida ensalada, al llegar nos encontramos con un restaurant llamado Garnacha, en el cuál desde una ventana un mozo muy amable convidaba a todos los que pasaban por el lugar trozos de pulpo para probar, y cuando me ofreció le dije, no yo no puedo, le expliqué porque y el me dijo: “tranquila mujer, yo también soy celíaco, sé como manejar esto”.  Así que fue increíble, no saben como lo disfruté!!

La cena fue muy livianita, después de semejante almuerzo. Imagínense.

En este hotel no había desayuno, su nombre era Pensión Pereiro, así que salimos a desayunar a un bar, antes de emprender nuestra quinta etapa, ahí desplegué mi botiquín, mis galletitas y una fruta. Estuvo todo ok.

Llegamos a la quinta etapa – Arzúa a Pedrouzo:

Hosteria  A Fondo Do Norte

Volví a la carga con la ensalada, ahí pude lograr incorporar un huevito. Jajaja

Mis amigos como siempre se deleitaban con las comidas lugareñas, que a la vista eran terribles!

Por la noche fue un poco complicado encontrar dónde cenar porque confié en un blog donde me recomendaba un lugar, lo buscamos y no estaba más, así que caminamos por un largo tiempo por las calles de Arzúa hasta encontrar un restaurant. Como siempre entré y pregunté a la persona responsable, si había posibilidades de que puedan hacerme algo acorde a mis necesidades, con todos los cuidados (sin contaminación cruzada), fueron a preguntar al chef,  y muy cordialmente me dijeron que me quedase, que iban a tomar todas las medidas.  Así que genial!!

Partimos hacia la sexta etapa – Pedrouzo a Compostela:

Llegamos a una hostería llamada Santaia Casal de Calma. Divino lugar. Pudimos disfrutar de sus jardines y tomar unos ricos mates. Quiero destacar la solidaridad de mis amigos para conmigo, en todo momento, en este caso de mi querida amiga Silvia, sabiendo que yo no puedo compartir mate, con todos (por una cuestión de que si los integrantes de la mateada, comen algo con T.A.C.C, yo no puedo compartir con ellos la misma bombilla), se tomó el trabajo de traer un mate adicional y bombilla, para que yo pueda disfrutar de la ronda de mate, No es una genia?? Y así todos, mis compañeros de camino. Mario, Graciela, Sergio, Silvina, Gustavo, y mi compañero de vida Osvaldo. Siempre pendientes de elegir un lugar donde yo puediera comer. Pasamos una re linda tarde!!

La cena fue en la misma pousada, estaban muy al tanto de lo que era ser celíaco, así que cené sin problemas. Aquí también desayunamos. Tuve mi rico desayuno, frutas, panes, mermeladas…

Cabe destacar que todo el camino fue atravesado por la hermosa campiña de Galicia, bosques, ríos, puentes, todo parecía estar detenido en el tiempo, una belleza para nuestros ojos y nuestra alma.

Caminabas acompañado, pero a veces estabas sólo con vos. Es un camino de ida, es un encontrarte con vos, y tantas cosas mas, difícil de explicar.

Partimos hacia la tan anhelada etapa – Por fin Santiago de Compostela:

Aquí le tocó al  Capitol Boutique Hotel.

Antes de llegar a Santiago, almorzamos muy ansiosos, porque estábamos ahí de llegar a nuestro objetivo. Abrazar al Santo Santiago!!!

Fue una experiencia increíble, un gran desafío para mí y para todo el grupo.

Al tratarse de una ciudad grande Santiago de Compostela, tiene muchas posibilidades, para comer. Te podés encontrar con un pulpo a la gallega, una rica ternera, a la plancha, como también una merluza. Pero siempre te ayudan a sentir que puedes comer igual que todo el mundo.

Los últimos metros antes de llegar a la Catedral, fueron muy emocionantes, hubo llantos, gritos de alegría, abrazos, algo que no se puede explicar con palabras.

Cenamos en el Parador de los Reyes Católicos, en el Restaurant Dos Reis, la cena fue increíble, ahí tienen más que claro el comer sin gluten.

Al día siguiente fuimos a entregar la credencial del Camino de Santiago debidamente sellada, y nos entregaron un documento otorgado por las autoridades eclesiásticas, el cual tenía nuestro nombre en Latín.

Después de un largo, pero increíble “Camino sin gluten”

Sabemos los celíacos que lo más difícil para nosotros es la vida social, pero con paciencia de nuestro lado y buena disposición del otro todo se logra. Y por supuesto, con la gran ayuda de toda la gente que camino junto a mi, “Mis amigos del alma y de la vida”, a ellos gracias, gracias, gracias!!!

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8 Comentarios to “Se puede hacer El Buen Camino Sin T.A.C.C??”

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