Skip to main content

Noche ¿de paz?

Un pequeño consejo para pasar las fiestas lo mejor posible.
Al diván
26 enero, 2020

En estas fiestas los arbolitos tendrán menos regalos, las mesas menos comida y nuestros brindis serán simbólicos. La crisis económica estará presente en nuestras reuniones familiares y sociales.

Otros factores se suman a que las fiestas no sean felices fiestas y desde principios de diciembre los escucho en mi consultorio: «si va mi cuñada no voy», «siempre tengo que poner la casa yo», «desde que llego me quiero ir», «¿quién inventó las fiestas?», «solo pensar en el vitel toné me da dolor de panza», «tengo que soportar al cerdo de mi suegro», «odio las caras de orto» (son testimonios literales de la clínica).

Lo cierto es que tanto Navidad como Año nuevo remiten a la finitud y al nacimiento, cuestiones que se relacionan a las pérdidas y a los duelos y nos angustian. A su vez, está presente el balance de los meses vividos y que no siempre da positivo. ¡No nos olvidemos del calor al que se le puede sumar el posible apagón!

Ahora bien, ¿qué podemos hacer? Como analista de niños, SIEMPRE diré que pensemos en ellos primero, que aún conservan la ilusión de la felicidad, y resignemos tristezas y enojos para otro momento.

Por otro lado, se me ocurre que quizás sea un buen momento para usar a favor las grietas que tanto lugar ocupan en nuestras vidas y, en vez de putear y odiar a aquellos con quienes debemos compartir una mesa, pongamos toda esa carga en los que nos perturban y por suerte no tenemos que ver (ya sea Macri, Cristina, D´Onofrio, Angelici, el G20, la Conmebol, Darthés o al que a cada uno le despierte la furia).

Una vez hecha la descarga, sin escatimar creatividad en las puteadas, intentemos tener una noche de paz. Y, ojalá, de amor.

Rating: 5.0/5. De 1 voto
Por favor espere.....

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar

X