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El Cine Teatro Imperial de ayer y de hoy

Se ha mantenido vigente durante más de 80 años. Los adultos mayores lo recuerdan, pero los jóvenes lo viven. Es el mítico Cine Teatro Imperial.

En la esquina de calles Pescara y Perón, a escasas cuadras de la plaza departamental, se erige el emblemático Cine Teatro Imperial, en Maipú, Mendoza. La estructura, restaurada y vigente, despierta la memoria y la nostalgia de quienes se sentaron en sus butacas en la primera mitad del siglo pasado. Pero también atrae a los amantes de la cultura que, actualmente, disfrutan de shows, espectáculos y películas de alta calidad y con la más avanzada tecnología.

Un poco de historia

El edificio original data de 1932, cuando un prestigioso vecino y empresario inmobiliario, Luis Schiavonne, decidió apostar por un cine, en un momento de la historia en el que rubro se potenciaba. Esto fue a partir del incendio que consumió parte del ex Cine Splendid.

Pero en 1934 se inauguró la sala mayor de los maipucinos. Al mejor estilo Cinema Paradiso, según explican sus autoridades. Y es cierto, la fachada tiene un claro parecido a la sala de la mítica película. Pero, además, los vecinos recuerdan anécdotas e historias que los emocionan hasta las lágrimas, hasta el día de hoy.

La estructura original fue dividida, hacia 1980, por la venta de una parte del edificio. Sin embargo, el privado que la había adquirido, años más tarde la cedió en comodato a la Municipalidad, para recuperar e Cine Teatro en todo su esplendor.  

Capacidad

Con la modificación de 1980, solo se conservaron 300 butacas. Pero, hoy, el cine cuenta con 500 butacas y 100 lugares en el sector de pulman con tribunas. Cabe destacar que las butacas laterales con las originales, con casi 100 años de historia. El sector pulman, ubicado en la parte superior de la sala principal cuenta con tribunas telescópicas, que permiten su desarmado y adaptación al espacio, motivado por la necesidad de ir modificando en función de las necesidades del momento dependiendo de la actividad.

Atendiendo a una de las demandas más importantes de la gente, se realizó una ampliación y refuncionalización de los sanitarios para brindar una mayor comodidad a todos los presentes. Se han agregado y reparado las rampas de ingreso para personas con capacidades diferentes y mejoras a nivel edilicio para lograr un espacio ampliamente inclusivo. Anteriormente, el cine poseía calefacción, pero no refrigeración. Como parte de la restauración de 2013, se ha incluido equipamiento totalmente nuevo de acondicionamiento de temperatura frío-calor, en la totalidad de los sectores. 

En lo referido a la distribución del espacio físico, cuenta con una sala de proyección, una sala principal, pulman, boletería, terraza y café-bar. Cada uno de estos lugares ha sido proyectado de manera tal que permita ofrecer un servicio integral y ordenado al momento de proyectar las obras.  También se ha incorporado un eficaz sistema contra incendios, según las reglamentaciones de los Bomberos de Mendoza. Para lo cual fueron necesarios refuerzos en la estructura de los pasillos para el soporte de los cientos de litros de agua necesarios. El piso no mantiene sus características originales, ya que se trata de un revestimiento de porcelanato, simil madera, que imita el parque que originalmente contenía. En este sentido, además, se trabajó en forma de pendiente para optimizar la visión, dejando de lado la reestructuración de 1980 con pisos en forma de cuchara. Así mismo, se eliminaron los pasillos centrales para mejorar la distribución de asientos y el sector de circulación posee alfombra para evitar ruidos de zapatos y tacos que pueden molestar al público durante el espectáculo.

El primero en volver

El Cine Teatro Imperial se mantuvo cerrado durante toda la cuarentena, aunque no dejó de trabajar. Todas las semanas se hacían espectáculos teatrales y musicales, organizados por la institución. Los primeros fueron con los artistas actuando desde sus casas y, luego, músicos y actores llevaban hasta el escenario para trabajar desde allí. Aunque, siempre, todo se transmitió por streaming y nunca con presencia de público en la sala.

Sin embargo, con los anuncios del permiso para la reapertura de salas culturales, el Imperial es el primero en volver a tener contacto con el público, aunque trabaja al 50% de su capacidad, o menos.

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