Ser Argentino. Todo sobre Argentina

Cacano Bar, bar bandas y algo más

En los 2000, fue el bar de rock por excelencia. Figuras como Charly García o Juanse brillaron en su escenario. Algunas irregularidades provocaron su clausura.

Una de las esquinas de la histórica plaza de Chacras de Coria, esconda algunas anécdotas relacionadas con el rock, la noche, la música, la fiesta y algunas conductas que escapan a las normas. Esa esquina luce, hoy, como una vieja casa que se ha ido deteriorando con los años, pero si te acercas a sus muros, todavía suenan los acordes de “Demoliendo hoteles” o del “Rock del gato”. Himnos de nuestro rock que se escucharon alguna vez en el escenario de Cacano Bar.

En Mendoza, se lo conocía como “El bar del Cacano”. Es que ese es el apodo con el que se conoce al dueño de la casa. En realidad, todo se remonta a finales del siglo pasado, cuando la familia Cabanillas se adaptó para que allí funcionase una heladería y luego una sandwichería. En cualquiera de sus formas, lo que nunca faltaba era un recital de rock. En ese entonces, se hacían al aire libre y al mismo nivel del público, porque no había escenario. Bandas como Alcohol Etílico o Los Raivan Pérez fueron pioneros en hacer sonar sus instrumentos en Cacano Bar.

Años más tarde, se construyó un salón con una barra y un escenario. Ya estaba todo armado para la llegada de los grandes. Pero los toques en Cacano Bar no eran convencionales. Raramente se anunciaban con día y horario. Sino que, había que estar atento porque en cualquier momento podía saltar Charly García, La Bersuit o Los Tipitos a tocar en cualquier noche. Generalmente, Cacano Bar era un espacio para el tercer tiempo. Difícilmente se haya subido a ese escenario alguna banda con una playlist definida. El tema era improvisar y, a veces, compartir escenario con otro músico de turno, como podía ser Felipe Staiti (guitarrista de Los Enanitos Verdes) o Goy Ogalde (Karamelo Santo).

Entre las noches especiales que se recuerdan fue aquella en la que coincidieron Fabiana Cantilo y Javier Calamaro, día que jugaba Boca la final de la Copa Libertadores, terminaron todos en el hospital porque uno de los amigos del Cacano se había cortado con un vidrio. Por un rato largo Fabiana Cantilo se perdió en el centro de Mendoza, el Cacano la encontró y ella lo convenció de subirse a una traffic y tomar la ruta rumbo a un pueblo de Córdoba, Capilla del Monte.

Reiteradas clausuras

Permanentemente, con una frecuencia de algunos meses, Cacano Bar resultaba clausurado por no cumplir con algunas normas de higiene y seguridad, según la Municipalidad de Luján. Además, los vecinos se quejaban por ruidos molestos y peleas que, casi todas las noches, se daban en las afueras del bar, es decir, en la Plaza de Chacras.

En el año 2010, el bar fue clausurado una vez más, aunque nadie sabía que sería la última. No porque no fuera clausurado nuevamente, sino porque nunca más volvió a abrir sus puertas. La Municipalidad consideró que el bar nunca volvió a cumplir los requisitos necesarios para su reapertura, por lo que el rock y los artistas mendocinos y nacionales ya no volvieron a sonar entre sus paredes.

Denuncias hacia el “Cacano”

Alejandro Cabanillas, propietario del Cacano Bar, conocido como el “Cacano”. Ha protagonizado múltiples hechos de violencia y polémica en los últimos años. Algunos lo apuntan como quien se encargaba de recaudar el dinero de “los trapitos”, es decir, los cuidacoches. Pero eso no es todo, porque, por si fuera poco, en estos días, Cacano ha sido imputado por violencia de género. La justicia lo está investigando, y así, el sueño de volver a abrir las puertas del bar se ha desvanecido.

Rating: 0/5.