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La historia de Juan Califfi, el Al Capone rosarino

Juan Califfi fue uno de los mafiosos más importante de su época. Fue quien hizo tristemente célebre la frase: “Rosario, la Chicago de Argentina”.
Lo peor de nosotros
La historia de Juan Califfi, el Al Capone rosarino
14 noviembre, 2019

Juan Califfi fue el jefe de la mafia rosarina. Los diarios de la época lo llamaron el “Al Capone de Rosario” y fue también quien transformo a la ciudad con sus actos delictivos. Fue quien hizo tristemente célebre la frase: “Rosario, la Chicago de Argentina”.

Su historia comenzó en Sicilia, Italia, donde nació a finales del siglo XIX. Llegó a Argentina en 1910 y se asentó en la localidad de Gálvez, Santa Fe, con 18 años recién cumplidos. Trabajó durante un tiempo en una fábrica, pero pronto comenzó a ascender económicamente de la mano del delito. Llegó a ser dueño en poco tiempo de una cantina, una carpintería, una peluquería, viñedos en Mendoza y San Juan y, como era aficionado a las carreras, también compró caballos pura sangre para su haras. Fue por este entonces que conformó su banda mafiosa que lo acompañaría a lo largo de su vida.

Manejaba los burdeles del barrio Pichincha y el juego, como así también tenía relaciones con los policías y algunos políticos. Era considerado uno de los más peligrosos gangster de la ciudad.

Secuestros extorsivos

Una vez consolidado su poder se dedicó al secuestro extorsivo de personas de la alta sociedad. Comenzó en 1932 con el secuestro de Abel Ayerza Arning, perteneciente a una familia de alcurnia. Fue raptado en Córdoba junto con su amigo Ricardo Hueyo, en las cercanías del campo que su familia tenía en la zona.

Ricardo Hueyo era el hijo del Ministro de Hacienda de la Nación del presidente Agustín P. Justo y, sabiendo de las relaciones que tenía la policía santafecina con la mafia, su padre pidió al presidente la intervención de la Policía de la Capital Federal.

El jefe de la mafia, Juan Califfi, ante este nuevo escenario, viéndose en peligro liberó al joven Ricardo Hueyo, quien una vez fuera de peligro ayudó con la investigación para que encontraran a su amigo. El padre, desesperado por el joven Abel, decidió pagar el recate a sus secuestradores, pero por un error fue asesinado.

La policía finalmente detuvo a gran parte de la banda mafiosa del Al Capone rosarino y dieron con el cuerpo del joven, quien fue llevado para ser enterrado en el cementerio de Recoleta.

Este fue el último secuestro que realizó en nuestro país porque toda su banda fue apresada y él debió huir del país hacia Italia, luego de que la indignación popular y el cruce de acusaciones a personas poderosas lo colocaran en la boca de la tormenta.

Su exilio

Sin pruebas contundentes en su contra, es exiliado a Italia en 1933, donde traba amistad con Benito Mussolini. Su vida encuentra su fin en 1943 tras un bombardeo en Milán.

Su vida inspiró las películas de género de gangster, como La maffia, basada en su vida, dirigida por Leopoldo Torre Nilson e interpretada por Alfredo Alarcón y José Silvani.

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