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Historia Argentina del Crimen. El cuento del tío, versión 1900

Rescatamos unas páginas de la centenaria revista Caras y Caretas. Aquí la vieja versión del Cuento del Tío escrita por el genial Fray Mocho, padre de la crónica argentina.

Lo peor de nosotros
fray mocho

Uno de los mejores cronistas de Buenos Aires fue sin dudas el genial José Álvarez. O más conocido por Fray Mocho. La Comedia Humana Porteña decimonónica la escribió un hombre que tenía pasado en la institución policial y sabía de primera mano las alcantarillas de la ciudad que sería una gran urbe. Entrerriano de nacimiento y porteño de alma, uno de los fundadores de la Policía Federal, se dedicó a describir los tipos de la porteñidad tanto de funcionario público como de periodista, cronista y creador de la mítica Caras y Caretas, revista señera argentina. Allí aparecerían las primeras descripciones ilustradas de los bajos fondos, el mundo de los lunfardos, que además de un argot, era un estilo de vida de las clases orilleras e inmigrantes. Y donde los que cuentan el cuento, los que hacen el scrucho, los escruchantes, eran los aristócratas del crimen.

Por lo menos eso pensaba Fray Mocho, que había conocido a varios desde su puesto en la Comisaría de Pesquisas de la Federal, ideada por él en 1887. Y los bosquejaba simultáneamente bajo el seudónimo de Fabio Carrizo en la prensa, Álvarez que ha sido colaborador de importantes medios capitalinos. En uno de ellos publicaría la siguiente crónica, que sería reproducida el número 85 de la revista Caras y Caretas, que había iniciado en 1898. El rescate pertenece a Pedro Barcia y fue publicado por Ediciones del Mar Solís en las últimas décadas del siglo pasado, cuando todavía falta muchísimo por encontrarnos de este padre de la crónica argentina.

“El cuento del tío” por Fray Mocho -fragmentos-

“El cuentero, como cualquier otro ladrón, necesita, para realizar sus empresas de la ayuda eficaz de los entregadores o “campanas”, que le proporcionan las víctimas… va el hombre por una vereda y de repente un viandante que pasa ante él deja caer un paquete que el otro viandante se apresura a recoger, diciendo al mismo tiempo a su futura víctima, que se ha detenido:

- Buena suerte hemos tenido, mi respetable señor, ¿conoce por casualidad al que perdió esto?

-No señor, y debo aclararle, por otra parte que yo no he sido quien hizo el hallazgo, sino usted.

- De ninguna manera señor, lo hemos hecho juntos. Yo no hice si no apresurarme a recogerlo para evitarle una molestia.

….”

Todo fríamente calculado

“Y como consecuencia lógica de estas palabras examina el paquete buscando alguna dirección y no hallándola lo desatan para examinar el contenido y ver de obtener algún dato.

No hay sino una factura en que está envuelto el reloj.

-Esto sí que es lindo mi señor: un reloj de valor y nada respecto a su dueño ¿Qué hacemos señor?

- Devolverlo.

- Pero ¿a quién? ¿ A la casa vendedora? Sería una locura.

- A la policía.

- Peor que peor, mi señor. Más bien podríamos poner un aviso en La Prensa.

- Eso es, un aviso es lo mejor.

- Es que hay una dificultad, yo me voy ahora para mi casa, que es Moreno. Mire compañero, al que Dios se la da, San Juan se lo bendice. Nosotros hemos hallado esta prenda que quizás es de la suerte. Vea; yo soy un mozo pobre, y usted, aunque sea rico, no le vendría mal la alhaja. Hagamos una cosa: debe cien pesos y llévese al reloj. Si yo tuviese dinero le compraba su parte.

El hombre regatea un poco, el de Moreno hace una rebajita, y al fin se lleva el reloj que después valuado en una joyería, resulta ser de cobre y que apenas valdrá diez pesos.

Podría ocurrir que la víctima no tuviese dinero encima y que se hiciera presente esta circunstancia a su socio ocasional… el ladrón chasqueando saca su pañuelo o agita una mano en el aire – señal convenida ya con su auxiliar, para caso semejante- y éste no tarda en presentarse ante ambos, preguntándole si no han encontrado por casualidad o visto un paquete de tal y tal forma, a lo que el ladrón se apresura contestar:

-Sí señor, nosotros lo encontramos y este caballero se le va entregar, pues él lo tiene”

 

 

Fecha de Publicación: 11/04/2025

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