Ser Argentino. Todo sobre Argentina

Agua, ven a mí

Los vecinos de La Paz ya no sabían qué hacer con tanta sequía. Rindieron culto a San Vicente y se hizo el milagro del agua. Llovió largo y tendido.

Mendoza, tierra seca. Cansado de escribirlo en este sitio. Sin embargo, el público y los lectores se renuevan. Por eso siempre es preciso recordar que Mendoza es tierra árida por excelencia y que solo el 4% de su superficie está cultivada. El resto es tierra no apta para cultivo. Es seca y dura. No sirve para nada, agrícolamente hablando. Por eso aquí el agua es un bien tan preciado.

Pero la situación que vivieron los vecinos del departamento de La Paz fue un extremo. Tantos días sin llover, combinados con altísimas temperaturas (un tanto atípicas para la época del año), hacían de esa tierra un verdadero infierno. Y, como tal, nada mejor que rendir culto y homenajear a un santo para tratar de revertir la situación. Lo hicieron y el agua llegó. Una moderada pero suficiente lluvia trajo un poco de alivio en la zona. Esta no es una leyenda de fantasmas ni de espíritus. Esta es la realidad. El tema es: ¿llovió porque los vecinos hicieron el pedido a San Vicente, o fue casualidad?”

Los hechos

Hace algunos domingos atrás, por la tarde, los vecinos de La Paz le regalaron 20 cuecas y 20 gatos a San Vicente para terminar con la sequía, y a las 23 llovió. Es así. A las 18, algunos vecinos de este pueblo, ubicado a 133 kilómetros hacia el este de la Ciudad de Mendoza, se reunieron para hacerle una rogativa a San Vicente y Santa Ana para que hicieran llover en el campo y terminar con meses de sequía. Según el rito, danzaron 20 cuecas y 20 gatos. A las 23.30 llegó una tormenta que se descargó con fuerza en algunas zonas del departamento, tan fuerte que mereció que un avión de la Lucha Antigranizo sobrevolara la región preventivamente. ¿Mito?, no. Esto ocurrió. Es fáctico. Hubo un ritual y la lluvia cayó.

Un ritual habitual

Los festejos de San Vicente son tradición en la zona rural de La Paz y los alrededores. En épocas normales, suelen juntarse los puesteros a asar algún chivo, guitarrear y bailar 20 cuecas y 20 gatos en honor al santo, pidiéndole que haga llover en el campo. Esas reuniones suelen duran varios días.

Este año, la Cámara Económica, Social y de Ganadería de La Paz, por propuesta de un grupo de puesteros de la zona, decidió organizar la fiesta “Auto San Vicente” en el Estadio Juan Domingo Perón, de la villa cabecera. Con el auspicio de la Municipalidad y con el acuerdo de que los concurrentes no se bajaran de sus autos para cumplir con los protocolos vigentes por la pandemia, se realizó un espectáculo artístico con músicos en vivo y se bailaron las 20 cuecas y los 20 gatos prometidos a San Vicente y también a Santa Ana, para que estos hagan el milagro de la lluvia.

Y la rogativa funcionó. El informe oficial de la Dirección de Contingencias Climáticas, que incluso hizo despejar un avión de la Lucha Antigranizo que sobrevoló la zona preventivamente, indica que hubo “lluvia moderada a intensa” en los sectores de “La Paz, norte y sur de Desaguadero”, en área de campos sin cultivos, entre las 22.30 del domingo y la 1.26 de la madrugada de este lunes.

Es importante destacar que, en esta zona, la sequía ha sido muy grande. En dos años han caído solo 80 milímetros en la zona y, si bien la tormenta no alcanzó a revertir la situación, fue un alivio.

Rating: 0/5.