Contactamos a Alfredo a partir de un interesante programa de ayuda a emprendedores regionales que ha impulsado el Gobierno de Mendoza. En el marco de la cuarentena, un sistema de retiro y entrega a domicilio de mercadería se puso a disposición de los productores más alejados de la ciudad. Allí figuran los productos de Alfredo, un herrero que ostenta toda una vida forjada en la montaña.
Camino a Tupungato, en el inicio de la Ruta 89, está ubicada la casa de nuestro entrevistado. Pero, además de casa, en el lugar existen un galpón, una canchita de fútbol y hasta un corral con animales. Evidencias de que más de una generación familiar ha habitado ese terreno. “Mi familia llegó acá en la década del 50. Y acá está mi generación también, en Las Vegas”, describe el herrero que habla, también, de su madre, su abuela y su bisabuela.
Y, si bien Alfredo nació entre las montañas, cursó sus estudios secundarios en la Ciudad: “Estudié en colegios de Mendoza, pero cada tanto venía para acá porque estaban mis padres”. Y tanto ir hacia Las Vegas, conoció a una mujer que terminó siendo su esposa, haciendo toda una vida forjada en la montaña:“Me casé con una nativa de acá y nos quedamos a vivir”.
El herrero artesano
“Al principio me dediqué a la construcción y la herrería”, comenta Alfredo, quien actualmente, más que un herrero, es un artesano: “Pero ahora solo estoy en la herrería artística. Me gusta hacer cosas con las manos. Me gusta crearlas y hacerlas, pero me cuesta venderlas”.
Es que, como Frankenstein con su monstruo, a Alfredo le pasa que le cuesta desprenderse de sus creaciones. Por la labor, el esfuerzo, el trabajo y el tiempo que implican, sus productos logran enamorarlo, y le resulta muy difícil ponerle precio y venderlas. “Me cuesta venderlas porque las creo yo, y me cuesta venderlas y desprenderme de ellas. Me preguntan el precio de algo, pero eso es relativo. Uno puede pedir un número, pero eso vale más, o menos, según cuánto uno quiere, o el afecto que le tiene a ese artículo”.
Productos destacados
Todo lo relacionado con el hierro forjado forma parte del catálogo de Alfredo. Discos para cocinar, ollas, parrillas, herramientas, salamandras y utensilios de hierro en general son algunas de sus creaciones. Nos consta porque lo tenía todo bien ordenado sobre una mesa en el patio de su casa.
Los productos tienen diversos destinos, aunque, por ahora, dentro de Mendoza: “Vendo para el resto de la provincia. Lo mandamos por encomienda, donde solo pago el 30% y el resto lo pone el Gobierno”, comenta Alfredo, en referencia al programa que se ha puesto en marcha para paliar los efectos de la cuarentena.
Potrerillos puerta a puerta
Potrerillos cuenta con una gran variedad de riquezas naturales y culturales. Dentro de ellas hay un universo de artesanos y emprendedores de la economía social que producen artículos distintivos de la región. A la vez, son la fuente principal de sus ingresos y pilares culturales, sociales y económicos de la zona. Llegan a zonas urbanas de Mendoza y a otras provincias argentinas mediante el transporte puerta a puerta. Inclusive varios reciben cobro electrónico.
Cuadernos con identidad de montaña, salamandras y discos de arado, juguetes y orfebrería, cerámica con diseños de autor, tejidos y quesos saborizados con hierbas andinas integran la oferta. Todos, creados en plena montaña y por manos mendocinas.
El Gobierno ofrece un descuento de hasta el 75% en el costo de fletes y traslados para que los productores puedan llegar con sus artículos a distintas partes de Mendoza y del país.
Argentino, mendocino. Licenciado en Comunicación Social y Locutor. Emisor de mensajes, en cualquiera de sus formas. Poseedor de uno de los grandes privilegios de la vida: trabajar de lo que me apasiona. Lo que me gusta del mensaje escrito es el arte de la imaginación que genera en el lector. Te invito a mis aventuras.