Ser Argentino. Todo sobre Argentina

Una heroína en primera línea de fuego

Te contamos la historia de la bombera Luciana, una cordobesa que le hace frente al fuego y a lo que venga. Una heroína en tiempos de pandemia e incendios.

Se trata de Luciana Amezague, que tiene 29 años y pertenece al cuartel de Bialet Massé. En un contexto en el que las sierras cordobesas arden en llamas, su presencia y desempeño son claves. Esta es una historia más de una mujer que se la juega por todos y todas. Y por todo: hoy se encuentra intentando salvar lo poco que queda del bosque nativo. Además, salvando y evacuando miles de familias que se encuentran en los focos más riesgosos.

Surgimiento de una heroína

Luciana cuenta a los medios que su afición y voluntad como bombera comenzó en su infancia. Era muy chica, y la casa de unos vecinos se había incendiado. Cuando llegaron los bomberos, quienes calmaron el fuego y asistieron a la familia completa, Luciana tuvo una revelación. Cuenta que ese momento fue un antes y un después en su vida, y que se sentía asombrada por el accionar de ese grupo de profesionales. Esto sucedió en Beccar, partido de San Isidro. Sin embargo, a los 16 años de Luciana, toda la familia Amezague decidió trasladarse a la provincia del fernet y la peperina, buscando un poco de paz.

Llegado el momento de elegir una carrera, Luciana insistió en experimentar la carrera de Ciencias Biológicas en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Sin embargo, la idea fija seguía en su cabeza: quería ser bombera. Así que decidió hacer realidad su sueño anotándose en el Curso de Aspirantes a Bomberos Voluntarios de Villa Carlos Paz. Ese fue solo el primer paso hacía una larga aventura...

La dupla mágica

Luego de varios años de formación, Luciana se especializó en el departamento de búsqueda y rescate de personas. Esta rama de su profesión hizo que sintiera aún un amor más profundo por su carrera, ya que le permite conjugar su amor hacia la vida, los animales y su afición de bombera. A fines del año  2019, Luciana y su perra “Séfora” (que en hebreo significa “ave”) fueron certificadas oficialmente por el Ministerio de Seguridad de la Nación. Este reconocimiento las habilitaba para accionar en el rescate de personas en estructuras colapsadas y zonas montañosas. Todo un desafío.

Actualmente, les toca a las dos, junto a todos sus colegas, enfrentarse a una verdadera masacre. Más de 48.000 hectáreas están bajo fuego. Y miles de profesionales se encuentran trabajando en los diferentes focos de la provincia. Luciana, por suerte, cuenta con 8 años de experiencia. Sin embargo, el cansancio y la desesperación cuando todo se prende fuego sigue siendo una sensación constante. Pero eso no evita que esta heroína le ponga el cuerpo. Cara a cara con la muerte, lucha contra el fuego para salvar a todas las especies. Codo a codo con sus compañeros y compañeras, lo dan todo para combatir las llamas. 

Abrazo colectivo

Con el apoyo de su familia y toda la comunidad, la historia de Luciana se volvió viral. Como representación de la historia de vida de cada uno de los bomberos y bomberas que están salvando nuestra provincia hoy. Su padre, Ricardo Amén, de 57 años, publicó en sus redes un homenaje a su hija. El cariño virtual se volvió un abrazo colectivo y, de pronto, todos conocían la historia de Luciana.  En la publicación, Ricardo adjunta una foto de Luciana y su equipo, con una leyenda para reflexionar:

“Mi hija Luciana y la banda de héroes. Sin sueldo y sin cobertura social, se la juegan por amor al prójimo. Sin ningún beneficio económico. Hay que profesionalizar a los bomberos, pagarles un sueldo y ofrecerles la mejor cobertura médica. ¡Muchas gracias, bomberos! Sin ustedes la provincia se quema toda!”.

Por nuestra parte, apoyamos el mensaje de Ricardo y agradecemos infinitamente el trabajo de los bomberos y bomberas que se la juegan en estos días por nuestras sierras.

 

Rating: 0/5.