clima-header

Buenos Aires - - Martes 17 De Mayo

Home Gente Historias de gente Ser mendocino, ser cosechador

Ser mendocino, ser cosechador

Te presentamos la figura del cosechador. Hablamos con dos de ellos, quienes han dedicado su vida a cosechar uvas para hacer vino.

Historias de gente
Ser mendocino ser cosechador

En Mendoza, todos tenemos algún amigo o familiar, por lejano que sea, que alguna vez trabajó la viña. Y, cuando decimos que trabajó la viña, decimos que fue cosechador. Es que es la actividad económica sobre la que Mendoza se fundó. Ya se ha explicado en este sitio que los colonizadores trajeron las vides y encontraron en nuestra provincia el clima propicio para su desarrollo. Por eso decimos que el oficio de cosechador es uno de los más antiguos de nuestra historia.

“Desde chiquito siempre trabajé en viña, desde los 7 años. Tengo 34 ahora, pero no queda otra, hay que seguir trabajando. Es lo que a uno le gusta. Es algo tranquilo, uno trabaja en paz. No hay tanto ruido”, confiesa José Pereira, cosechador en una finca de San Martín.

“Trabajamos acá desde mayo hasta que termina la cosecha. Ahí descansamos un poco, en abril”, comenta Tito Romero, compañero de José. “Los años a uno ya no lo dejan trabajar bien. Pero ahí tengo a un compañero que es joven. Irá a seguir él en lugar mío. Y, después, otros más, esto es así, es una cadena. Trabajar en la viña, en la Vendimia, es muy lindo”.

Un oficio antiguo

El oficio del cosechador ha ido cambiando con los años. Sobre eso, José recuerda: “Dicen que antes se pagaba con monedas. Valía 25 centavos el tacho y te daban 25 centavos. Y al final de la jornada te cambiaban las monedas por billetes. Ahora es con ficha y, en algunas fincas, es con tarjetas”.

Trabajar la viña es complicado, sobre todo por las temperaturas. Tito Romero repara en el tema y comenta que “la cosecha empieza en febrero, ahí son los calores bravos. Más o menos, en los primeros días de marzo, ahí refresca un poco. Y en los últimos días ya es más cálido. Pero febrero y marzo son bravísimos. Mayormente se trabaja de 7.30 a 11.30 y de 14 a 17.30, más de eso no se trabaja, por los calores. Por lo menos”.

La Fiesta de la Vendimia es destacada, a veces, solo por las reinas. Esto no le sienta bien a Pereira: “Uno ve las a reinas y, mayormente, no saben lo que es cosechar o lo que es una viña o una cepa. Antes se elegía la reina en la viña, pero ahora no. Se eligen chicas estudiadas. Sería bueno que ahora vuelvan a reconocer a tantas mujeres que se dedican a podar, a atar y a hacer el mismo trabajo que hacemos los hombres”.

Fecha de Publicación: 24/04/2020

Compartir
Califica este artículo
0/5

Temas

cat1-artículos

¡Escribí! Notas de Lector

Ir a la sección

Comentarios


No hay comentarios

Dejar comentarios


Comentarios

Música
Gardel Gardel, tango, fútbol. Una ecuación para el éxito

La redonda que se hizo amiga de Carlitos en los potreros del Abasto reapareció como una de sus últim...

Buenos Aires
Parque Chacabuco Historia de los barrios porteños. Parque Chacabuco, la chispa verde

Orígenes que funden jesuitas y polvorines, esta barriada de clase media late bajo las sombras de año...

Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Pompeya Historia de los barrios porteños. Pompeya, paredón y más que después

Barriada populosa íntimamente ligada a los acontecimientos que hicieron la ciudad, Pompeya creció co...

Nostálgicos
Circo Sarrasani ¿Te acordás del Circo Sarrasani?

En el arcón nacional del gran circo, el primer nombre que se viene a la mente es Sarrasani. Tigres d...

fm-barcelona

Artículos


Quiero estar al día

Suscribite a nuestro newsletter y recibí las últimas novedades