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Perdió la billetera y cuatro meses después...

La misionera Yuliana Mezger perdió su billetera con 9 mil pesos. Nunca más los recuperó, hasta que cuatro meses después alguien tocó a su puerta.

Cuatro meses después es un período de tiempo considerable para devolver una billetera. Lo cierto es que, como los vinos, cuanto más añejo, más poderoso es su efecto. Toda esta increíble historia dura eso, cuatro meses. Ni más ni menos. Transcurrió en la ciudad de Posadas, en la provincia de Misiones. Comenzó en diciembre del año pasado, cuando Yuliana Mezger perdió su billetera con 9 mil pesos. Inmediatamente, Yuliana hizo la denuncia en la policía, y en todas las redes sociales, pero nada. La billetera había desaparecido para siempre. Y esta historia podía haber terminado como tantas otras en nuestro país, con dinero fácil en manos de otra persona. ¡Pero no!

Los misioneros se toman muy a pecho el séptimo mandamiento que dice “no robarás”. Sin importar las circunstancias, ni el tiempo que lleve cumplirlo, el nacido en Misiones devuelve la plata. Restituir el dinero apenas se lo encuentra es sencillo, ya que uno no tiene tiempo de encariñarse con él. Pero hacerlo cuatro meses después, luego de gastarlo y volver a juntarlo, solo para reintegrarlo a su dueño original es dificilísimo. Así y todo, quien lo hizo en esta historia prefirió mantenerse en el anonimato.

Una Marta

Yuliana había dado por perdida su billetera y con justa razón. No era porque le sobrase la plata, sino porque cuatro meses después no había señales de ella. La montecarlense de 25 años había llegado a Posadas hacía unos seis años con la intención de seguir una carrera universitaria. Pero sus padres no pudieron seguir pagándole los estudios, con lo que tuvo que buscar un trabajo para seguir adelante.

Su sorpresa fue grande cuando, un día, un motomandado tocó el timbre de su departamento. Yuliana recibió una caja que contenía su billetera, los 9 mil pesos y una misteriosa carta. El mensaje estaba escrita a mano y firmado por una Marta a secas. Sin apellido ni dirección. ¿Qué decía la carta? Antes de leerla, agarren un pañuelo, porque su lectura no es apta para personas demasiado sensibles.

“Encontré su billetera y no se la pude dar porque tuve que usar la plata para dar de comer a mis hijos porque estaba sin trabajo”, decía la carta. “Gracias al presidente que me ayudó pude cobrar una platita, conseguí unas changas y hoy le puedo devolver. Mil disculpas por la tardanza. Dios la bendiga”, concluye la mujer.

“Me gustaría conocer a la señora, es un acto muy bueno lo que hizo”, expresó Yuliana agradecida por el inédito gesto. “Lo que hizo esta señora no tiene precio”, agregó la joven misionera.

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