¡Escribí! Notas de Lector
Ir a la secciónBuenos Aires - - Miércoles 09 De Septiembre
En 1824 la delicada situación del Perú poco hacía presagiar las victorias de Junín y Ayacucho, que ese mismo año liquidarían la presencia española en Latinoamérica. El ejército libertador de Simón Bolívar, agotado tras más de una década de combates continuos, poco podía contra los embates realistas de Rodil y Monet, al punto de que se evacuaría Lima, liberada solo tres años antes por José de San Martín. Unos meses antes los restos del épico ejército sanmartiniano argentino estaban confinados a defender la fortaleza de El Callao, en condiciones paupérrimas y humillantes. Y además con el resquemor de las tropas aliadas colombianas, peruanas y chilenas, que envidiaban las hazañas y el talante de los “hijos de Buenos Aires”.
Entre ellos se encontraba Antonio Ruiz, hijo de esclavos traídos a Buenos Aires, quien había combatido con Belgrano y San Martín. Y que antes una rebelión de unos traidores compatriotas, que alzaron la bandera española en vez de la argentina en Callao por promesas de libertad y dinero, prefirió bala antes que tal deshonor.
“Malo es ser revolucionario, pero es peor ser traidor” le espetaba Ruiz a sus antiguos camaradas, el mendocino Domingo Moyano y el porteño Francisco Oliva, que habían renunciado a los honores en una estratagema del preso coronel español José María Carriego. El realista especuló con la desesperación de estos hombres hambrientos y cansados, que hacía meses pedían volver a su lejano país pero que recibían la negativa del mismísimo Bolívar. Ni siquiera recibían salarios hace meses. Esta situación, más el resentimiento de otros soldados americanos, conformaba una situación de motín latente que hábilmente explotó Carriego.
Rápidamente en la noche de 4 de febrero de 1824 se puso en prisión al gobernador bolivariano Alvarado, y su guardia, y el mando pasó a Moyano y Oliva, quienes eran manejados a su antojo por Carriego, y a la distancia, por el cruel general ibérico Canterac. Los 1500 hombres, en su mayoría del regimiento del Río de la Plata, entraron en una gran confusión mientras los españoles otorgaban grados militares, que no serían encarcelados, y prometían fuertes recompensas del rey de España. El Callao era así un desbande que fue aprovechado por los realistas para izar el rojo pabellón. Pero no contaban con su custodia, el patriota y leal granadero Negro Falucho.
Ruiz era el apellido del anterior dueño de la familia de Falucho, y de él tomaría este apellido que lo vería ingresar orgulloso al Ejército del Norte en 1813. Hizo toda la campaña belgraniana en la Puna y, después, en el famoso Batallón 8 de Libertos, combatió en Chacabuco y Maipú con el Libertador en Chile. Con el Regimiento Río de la Plata conquistó en 1821 la fortaleza de El Callao.
Ese fatídico mes de febrero lo hallaba de nuevo en esa torre inexpugnable y de custodia de la bandera argentina. Los amotinados ordenaron que baje la enseña nacional por la invasora. A lo que Falucho, que así llamaban por el sombrero abarquillado que utilizaba –un accesorio que era más bien de altos mandos y políticos-, se resistió a deponer, como a jurar lealtad, al grito de traidores, traidores. Acto seguido fue puesto de espaldas y fusilado el Negro Falucho por los mismos compatriotas corruptos el 7 de febrero de 1824.
Sus últimas palabras fueron ¡Viva Buenos Aires!, como gritarían también los héroes fusilados en San Juan de Matucana un mes después, Juan Prudán y Domingo Millán, aquel grito de independencia que mantuvo unidos a los ejércitos libertadores en los tramos finales de la expulsión de los españoles. Así que cuando pases por frente del Regimiento Patricios, en la avenida Luis María Campos, y levantes la vista al Negro Falucho, a la escultura de Lucio Correa Morales (1897), saludá un incorruptible héroe argentino.
Fuentes: Obligado, R. Canto a Falucho; Mitre, B. Historia de San Martín y de la Emancipación Sudamericana.
Imagen: Revista El Arcón de Clío
Fecha de Publicación: 16/04/2025
Te sugerimos continuar leyendo las siguientes notas:
¿Por qué San Martín es nuestro héroe máximo?
Entrevista a Manuel Belgrano
Tapa a rosca: un invento argentino
Ringo se calza la casaca de las Malvinas
Fiestas felices para toda la familia multiespecie
¡Escribí! Notas de Lector
Ir a la secciónNo hay comentarios
Comentarios
Malvinas Une: Nuevos murales en Palermo.
En el Histórico Regimiento Patricios, cuna del ejército argentino, latinoamericano y de los ideales...
Jorge Newbery. Argentino hasta el cielo
Niño prodigio, alumno de Edison, impulsor del deporte argentino, la aviación local e YPF, de los pri...
Más oficios que se llevó puesto el Progreso
En la tercera entrega nos detenemos en algunos que acabaron con la llegada de las heladeras, bromato...
Luciana Aymar: un mito que vive
A veces no nos damos cuenta de lo que tenemos. Luciana Aymar ganó 8 veces el premio a mejor jugadora...
Suscribite a nuestro newsletter y recibí las últimas novedades