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¿El heroísmo es hereditario?

Lo que se hereda no se roba, y esta familia lleva heroísmo en el ADN. Te contamos la historia de un árbol genealógico que se dedica a salvar vidas.

En medio del fuego que abrasa el monte nativo, y se roba la vida de miles de especies autóctonas, hay un factor que no se deja quemar: el heroísmo.  Esta familia cordobesa lo demuestra, ya que lleva una profesión en la sangre. La profesión de salvar vidas, la dedicación con cuerpo y alma a este cometido. En esta nota te contamos la heroica historia de estos cordobeses que formaron familia y se sacrifican día a día, cuidando el bosque nativo. Se trata de Martín Bustos y Alejandra Andino, quienes comenzaron con su pasión bombera hace muchísimos años atrás. 

Raíz heroica

Por un lado, Alejandra en Embalse, admiraba desde su casa el trabajo del cuartel. Con tan solo 13 años se acercó al jefe para preguntarle si podía ser bombera voluntaria. Ella vivía con sus dos hermanitos y su papá, luego de la muerte de su mamá. Por lo que dedicarse a una profesión tan demandante y arriesgada sería un tema de debate en la familia. Pasó mucho tiempo de ruegos y lloriqueos de parte de Alejandra, la hija mayor, hasta que su padre le dio el ok. 

Por otro lado, Martín, en otro barrio de Embalse, espiaba los movimientos de su vecino El Loco Bruno, desde la ventana de su casa. Cada vez que sonaba la sirena, el hombre salía rápidamente con su camioneta. Bruno cumplía el doble rol de jefe y de presidente de un cuartel en ciernes, que recién comenzaba a organizarse. Un día, Martín, también adolescente, tomó la iniciativa de dedicarse a ser bombero, y no hubo oposición. 

Brotes de amor y lucha

Así fue que estos dos caminos se unieron y formaron uno propio. Hoy, hace 30 años que luchan en la primera línea de fuego, codo a codo. De ese amor nacieron dos nuevas historias: Mariana Bustos, de 24 años y Agustina Bustos, de 18. Quienes, a medida que fueron creciendo, fueron aumentando la admiración hacia la vocación de sus padres. Mirando bien de cerca la experiencia de dedicarse a combatir el fuego, con todo lo malo y lo bueno que eso conlleva, decidieron seguir las huellas de sus progenitores. Porque el heroísmo se lleva en la sangre. “Creo que soy bombera desde que estaba en la panza de mi mamá, es algo que llevo en la sangre”, reflexiona Agustina, que está terminando el secundario y planea estudiar Medicina.

Pionera y bombera

Alejandra, en cambio, tuvo sus idas y venidas con la vocación. Sin embargo, logró allanar el camino para muchas de las mujeres que no se animaban a acercarse al cuartel. Ya que, gracias a ella, el cuartel de Embalse se convirtió en uno de los pioneros en la incorporación de una mujer en tareas operativas. Sí, hasta hace algunos años solamente, había cuarteles que no admitían mujeres en sus filas. Pero Alejandra, con su rango de sargento primero, es una destacada conductora de camiones de gran porte. Rompiendo estereotipos y reforzando valores, va para el frente siempre.

Luego de estos miles de episodios que arrasaron con 300.000 hectáreas de monte nativo cordobés, la familia se encuentra más unida que nunca. Y, cada vez, van juntando más anécdotas para contar. Pero también van conociéndose cómo son en la línea de fuego y cuántas emociones se ponen en juego. 

Orgullo de familia

Martín, el padre de la familia de heroínas, tiene la jerarquía de comisario inspector, es jefe del cuartel y especialista en rescate acuático. Es uno de los bomberos buzo más reconocidos de Córdoba. Dice que su hijo mayor le pidió una vez que dejara de ser bombero, por miedo, por necesitar que su padre descanse. Pero no sucedió. “Tuve que convencerlo de que es mi vida. Es como si me cerrás la manguerita que me lleva el aire. Yo dejo, pero en un par de años voy a estar muerto”, cuenta Martín. Y asegura que, a pesar de las situaciones límites a las que se ven expuestos como familia, cuando sucede un incendio, a pesar del miedo y la inseguridad, no hay nada que cause más orgullo que verlas luchar. “Confío en mi familia y en ellas como bomberas”, afirma con la fuerza de un jefe de heroínas.

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