Ser Argentino. Todo sobre Argentina

El coleccionista de cómics

Ser coleccionista de cómics es frecuente en Argentina, pero este santafesino es un groso en el tema.

Matías Valls nació en la ciudad de Santa Fe el 3 de marzo de 1985. A los 10 años, por motivos familiares, vivía en el sur provincial, en Venado Tuerto. En aquel momento cayó enfermo y debió guardar reposo. Matute recuerda que su papá recorrió toda la localidad en busca de ejemplares de Nippur de Lagash. El niño descubrió allí la que, hasta hoy, es su gran pasión: ser coleccionista de cómics. Hoy, es profesor de Historia, pero dedica gran parte de su tiempo a lo que para muchos es un simple hobby. Matute no está seguro, pero quienes conocemos su colección no dudamos de que, al menos en Santa Fe, debe haber pocas tan grandes y de calidad como la suya. Comprende una amplitud de subgéneros, idiomas y procedencias de los cómics más famosos del mundo, y otros no tanto.

En lo que sí reconoce que se destaca es por el hecho de tener colecciones completas. Van desde las tradicionales argentinas como la mencionada Nippur o Dago. También los clásicos del Manga como Senseya o Dragon Ball. En ese género, Matute explica que tiene todos los cómics habidos y por haber relacionados con los dibujos animados de su infancia. Y lo que para mí es una perla: Captain Subasa, que es el nombre original del recordado dibujito Supercampeones. El profe Matías nos explica que “de algunas, como esa, tengo incluso diferentes ediciones completas. También todo lo más destacado de Marvel y DC, algo de Star Wars y Asterix, la edición francesa”. Son pilas y pilas de revistas de gran calidad. Muchas de ellas en tapa dura. Verdaderas joyas. Para el que no conoce nada del tema, Marvel y DC Comics son los creadores de Superman, Batman y la mayoría de los superhéroes occidentales más famosos.

Ser coleccionista y ser otaku

No es tan sencillo resumir lo que es la cultura juvenil otaku. A grandes rasgos, podemos decir que surgió en Japón, como un grupo de gente medio freakie. Algo de esto te contamos en la historia de la cosplayer más conocida de Santa Fe. Los otaku se suelen interesar por el manga, el animé, el cosplay y todo lo relacionado con el país asiático. En Argentina ya son una tribu urbana importante. “Me considero otaku, si bien no fui a una convención aún. Pero he visto animé desde muy chico. Y se consolidó con mi gusto por coleccionar y compartir con otra gente sobre todo esto”. Hace casi una década que Matías hace esta actividad de manera ininterrumpida. Hoy, junto a un colega porteño, llevan adelante un blog especializado. En este espacio hacen las más completas reseñas de cómics provenientes de todo el mundo. Son una referencia argentina en el tema. Antes de la existencia del blog, tenían una página de Facebook que reventaba de seguidores.

 “Cuando sale una nueva edición, como por ejemplo pasó ahora con Dragon Ball, me pongo a analizar y voy preparando la reseña”, explica Matute y deja una interesante reflexión: “Como están las cosas en nuestro país, el cómic o el manga permiten un escape de la realidad. Ya seas coleccionista o un simple aficionado, en los comics podés encontrar un mensaje de esperanza y salvación. Por ejemplo, una cultura tan rica como la japonesa. Japón salió a flote luego de las dos bombas en gran parte con esta cultura”.

Para algún desprevenido

Un cómic es un relato o historia explicada mediante viñetas o recuadros que contienen ilustraciones. En algunas, o todas las viñetas, puede haber un texto más o menos breve. La publicación que contiene uno o varios de estos relatos también recibe el nombre de cómic.

El uso de onomatopeyas, escritas con grandes letras, ciertos símbolos ya universalmente aceptados (como una sierra cortando un tronco para indicar sueño o una bombilla que se enciende para explicar que el personaje ha tenido una idea) tienen un alcance comunicativo que difícilmente puede lograr otro medio de expresión.

Inicialmente estas historietas tenían carácter cómico, de ahí el nombre: cómic-strip (tira cómica).

Los primeros antecedentes en Argentina aparecen en las revistas Caras y Caretas, desde el año 1898 y PBT, desde el año 1904. En ellas, los artículos de costumbres y política aparecen con alguna ilustración. Al comienzo, los globos se alternaban con los habituales textos al pie, en general sin tener incidencia en la acción.

Hoy, hay una gran amplitud en Argentina de cómics nacionales como los clásicos mencionados. Pero también es muchísima la gente como Matute que se dedica a coleccionarlos y compartir este gusto con otros. De todas maneras, insisto, colecciones como las de este santafesino no debe haber dos. No dudes en seguir su blog, si este artículo te despertó interés por este riquísimo mundo.

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