Ser Argentino. Todo sobre Argentina

Díganle “comisaria”

María Celia Palczewicz se convirtió en la primera mujer en alcanzar el cargo de comisaria general de la Policía de Misiones.

Parece que no, pero sí: poco a poco, los límites se están borrando y las cuestiones de género van teniendo menos peso en ámbitos donde, históricamente, lo masculino primaba. En este caso, en la Policía: María Celia Palczewicz se convirtió en la primera mujer en alcanzar el cargo de comisaria general de la Policía de Misiones.


Con 55 años –y 28 en la fuerza–, Palczewicz se considera una "apasionada" de la investigación criminal. En 1990, al año de recibirse de bioquímica en la Universidad Nacional de Misiones, decidió entrar a la Policía. En ese entonces, solo las mujeres profesionales eran admitidas en la fuerza.
Durante sus casi tres décadas de trabajo policial, se especializó en estupefacientes e investigación científica del delito, en el país y en Naciones Unidas. También se capacitó en analítica, ya que el laboratorio de la Policía Científica requiere usar equipos de alta complejidad tecnológica.
Hoy le toca ser la primera mujer en tener el cargo más alto, lo que abre el camino para que luego lleguen otras más.

Un largo camino recorrido y por recorrer

El caso de María Cecilia no es el único. Existen, todos los días y en todos los rubros, mujeres que rompen las estructuras y el techo simbólico que les toca solo por su género. En algunos ámbitos esto es más difícil que en otros, pero por suerte siempre contamos con las pioneras. 

Hace unos años, Mabel Franco se convirtió en la primera mujer Comisaria General de la Policía Federal, el grado máximo de esa fuerza. Es abogada y tiene una gran trayectoria en el abordaje de problemáticas de género. Ingresó a la Policía en 1976, “más que nada por una necesidad laboral, pero al poco tiempo me dí cuenta de que esta era mi vocación”, afirmó . Más tarde, con el apoyo de sus jefes y firme en sus convicciones, se inscribió como oficial superior. 

“Al principio estuve en comisarías, después pasé a la comisaría del menor y más tarde, en 1995, me integré al centro de atención a víctimas de violencia sexual, algo que en ese momento era novedoso”. Desde entonces, trabaja diariamente en la protección de los derechos de las mujeres. “En delitos de violencia de género las denunciantes en general buscan a otra mujer para hacer la denuncia, para abrirse, en ese sentido nuestro trabajo ha sido muy importante”.
 
Gracias al empuje de mujeres como Mabel y de tantas otras, las instituciones oficiales como la Policía Federal cuentan con servicios concretos para asistir a mujeres víctimas de violencia sexual, violencia familiar, y demás problemáticas de género. “Las mujeres tuvimos que ir haciendo un camino desde que entramos, y cuando nos recibimos de oficiales demostramos que la mujer y el hombre están en pie de igualdad. Yo creo que al día de hoy las mujeres estamos en todos los espacios administrativos y operativos de la fuerza”, reflexiona la comisaria. 

Respecto de su ascenso, Franco destacó que “es como un cúmulo de sensaciones, por un lado está lo de llegar a la última jerarquía de la carrera, que es un gran logro personal y familiar; por otra parte una siente que en este momento esta representado al género, que demuestra que esto se puede lograr con esfuerzo y compromiso. Siempre estoy en contacto con las nuevas agentes en el trabajo cotidiano, y cuando una las ve casi como en un espejo del comienzo propio, se da cuenta de lo importante de acceder a las jerarquías superiores”.

La nueva comisaria recordó que que cuando entró a la fuerza no había comisarias generales mujeres, y hoy cualquiera de las chicas que ingresa sabe que puede aspirar a una carrera hasta la máxima jerarquía.
 

 

 

Rating: 0/5.