Marcela Kloosterboer está disfrutando mucho de este nuevo hijo. Más relajada, con menos presiones. Entendiendo sus poderes de mujer de hacer mil cosas a la vez. Y bien.
La suspensión de las grabaciones de la tira "Separadas", que va por canal 13, a causa de la pandemia, le dan, obvio más tiempo para estar con su familia. Pero también es lógico. El segundo ya lo llevás "de taquito". Se te van la gran mayoría de los miedos y angustias. No salís corriendo a ver al médico (¡pobres los pediatras!) por un grado de fiebre. Entendés mucho más todo lo que le pasa a un bebé que no todavía no habla. Eso es un gran alivio. Que da más lugar al placer de educar a un hijo en el amor.
Los hijos son el gran regalo de la vida. Es verdad. Y la Kloosterboer va por el segundo.
Mis padres me concibieron en el famoso Autocine de la General Paz. No sorprende, desde entonces, mi interés por el mundo del espectáculo. Crecí estimulado por grandes artistas nacionales e internacionales de los '80. En un rapto de locura, me fui a Nueva York a estudiar cinematografía. Y ahí, estudiando y haciendo ensayos, descubrí que me gusta más el analizar que el producir. Lo que siguió fue una larga hilera de películas y obras de teatro vistas y un seguimiento respetuoso de la vida de los artistas. Así quiero morir.