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Guillermo Andino: “Producir un show de Gustavo Cerati fue un honor”

A veinte años de los “11 Episodios Sinfónicos”, evento que su productora coordinó desde lo técnico, el animador habló de aquel evento y analizó su actualidad profesional.

Debutó la semana pasada en la pantalla de América TV, su casa hace muchos años, con el programa “Es por ahí”, acompañado en la ocasión por la joven animadora y actriz Soledad Fandiño: “Encarar este formato era todo un desafío”, explica a muy poco de haber puesto al aire un formato que lo encuentra muy concentrado, en la competitiva franja de 11:30 a 13:00 de lunes a viernes. El productor del ciclo es Gerardo Rozín, un todo terreno que respalda al periodista en esta nueva temporada por la señal del barrio de Palermo Viejo, mientras el prestigioso conductor inicia su entrevista exclusiva con Ser Argentino para hablar de este nuevo programa y recordar un aniversario artístico realmente muy especial.

 

Mientras se acomodan las luces y todo asoma muy prolijo, el legendario conductor y periodista infiere sus impresiones con apenas cuatro programas emitidos. “Buscamos imponer este producto al medio día, la idea principal que sostenemos es que este ciclo contenga contenidos que sean muy complementarios a todo lo que llegará después en la programación del canal”, admite y no deja de chequear hasta los más mínimos detalles de la moderna escenografía donde transcurre su nuevo formato. Sin creerse lo que muchos piensan sobre él, Guillermo Andino es paradójicamente una figura joven, pero al mismo tiempo por su arranque tempranero en este formato realmente es un trabajador legendario dentro de la historia de la televisión argentina.

 

En un 2020 donde todo lo previsto se fue al demonio apenas la pandemia puso un pie aquí en Argentina, su pensamiento al respecto aparece afectador por haber padecido la flamante enfermedad junto a su hija pocos meses después de reconocida. “Advierto que este tema del coronavirus nos pasó por encima, todos tuvimos que cambiar nuestra vida, las cosas que se encontraban originalmente programadas, no ocurrieron, el mundo tuvo que parar de golpe todo y reorientarse para afrontar algo así”, describe lo ocurrido y antes que esas preguntas sobre el tema puedan emerger, agrega que “el año pasado con mi familia el 31 a la noche brindamos por tener salud, si uno no la tiene, no podés hacer nada. Cuando vivís esta experiencia te asustas, mucho, porque te aparece el temor de no poder contarlo, pero bueno, uno ya está recuperado y mira para adelante como hizo toda la vida”.     

 

 

En este horario que debutaste competís con Florencia Peña, una franja horaria en la que también competirá próximamente Mariana Fabbiani. Este tramo del día en la tv ya no es un asunto menor. ¿Cómo vivís participar en este tramo matutino que se ha vuelto tan competitivo en los últimos años?

Guillermo Andino: Bueno, uno de los programas ya está instalado, nosotros vamos a ir con nuestra propuesta, salgo a correr una carrera donde hay muchos autos que son muy competitivos, hay que tomar velocidad crucero, creer en el formato de uno, recapturar ese público que alguna vez tuvimos cautivo cuando hacíamos el noticiero a esa hora. El año pasado arrancamos con “Informados de todos”, con un gran equipo y fue una experiencia a todas luces muy enriquecedora. También entiendo que hay gente que está pendiente de las cosas que hago, aprovecho para llamarlos, decirles “bienvenidos al tren”, como diría la canción de Sui Géneris (risas).

 

¿Sentís que la primera y segunda mañana son el “bloque vedette” para dar noticias?

Guillermo Andino: Probablemente, el asunto de los noticieros de la noche es que vos competís con los cables y llegás con la noticia a la noche, entonces le tenés que dar diez vueltas para que no esté gastada. En cambio, justo a la media mañana y al mediodía, están pasando las cosas, tenis esa gran ventaja, la posibilidad de generar títulos, de fortalecer lo del día anterior, también se va a dar que la noticia surge en ese momento, pero también lo que vos preparaste a las 10:55 cambio de golpe. Explotó algo en algún lado y ahí tenés que hacer una hora y media de algo que no tenías en cuenta, esos programas son los que más te gustan, los que no tienen red. Decís al aire “bueno, ¿qué está pasando?”, tenés los móviles en distintos lados, también esto es América TV, venís del vivo permanente con Antonio (Laje)desde la mañana y eso sigue hasta que te vas a dormir con Jey Mammón.

 

¿Aparecieron en vos buenas ilusiones para tu debut con un nuevo formato bajo la producción de Gerardo Rozín para este 2021?

Guillermo Andino: Sí, siempre, siempre que arranco un programa nuevo tengo muchas expectativas, mucha ansiedad, verdaderamente me siento como el chico de 18, 19 años, que arrancaba en “Realidad’87”. Si no vibrara, si no estuviese nervioso, me retiraría, parte de nuestra profesión y un nuevo desafío tiene que ver con eso, con decir “bueno”, no es que la hacés de taquito y la tenés clara, sabés como plantarte ante una cámara, sabés como manejar un panel. Lo cierto es que tengo ganas de hacerlo y empezar a ver que está bien y empezar a corregir, hablar y buscar las mejores cosas, no aflojar ante las dudas y darle para adelante sin escatimar energías... Aprovecho en todas las entrevistas para agradecer a las autoridades del canal, especialmente a Liliana Parodi, factótum de gran parte de las cosas que hacemos, ella siempre se acerca muy dulce y confiada a plantearme sus ideas, me dice “vení, animémonos a…”como en su momento fue hacer el noticiero, o lo de “Intratables” o “Informados de todo”. Ni hablar de la época en que hacía el noticiero en la mañana allá por 1997, fue después cuando volví, que Liliana me permita encarar en esta temporada este nuevo formato me hace sentir muy agradecido.

 

 

Quienes siguen tu carrera, observaron que hasta fines del 2019 estuviste trabajando habitualmente en América TV desempeñándote en la franja vespertina-nocturna de la emisora. ¿Cómo te tomó que justo a fines de ese año en el canal te pidieran ir al mediodía? De alguna forma pasaste del líder de un noticiero a un conductor que maniobra como un hábil bastonero que abastece constantemente a sus compañeros de ciclo dentro de una dinámica informativa.

Guillermo Andino: Lo tomé bien y con calma, escuchando lo que me dijeron ellos al pedirme que fuera en otro horario y con otro contexto. Esto no se trata de una cuestión de lucimiento. Para mí el objetivo es que los columnistas crezcan, yo puedo ser el conductor, pero no quiero ser el “protagonista”, convertirme en el único protagonista del programa, no es lo lógico. Para mí un programa crece cuando crece la gente que te rodea, Lo digo con total sinceridad y si repasás mis 33 años de carrera, te vas a dar cuenta que nosotros generamos equipos de gente, que hoy están laburando en distintos lados, que arrancaron conmigo en el viejo Canal 9 o después cuando nos pasamos a Canal 13 o en América mismo. Nosotros vinimos con un equipo de gente y se quedaron laburando en el canal, no es poco, muchos de ellos son productores o periodistas que hoy están trabajando la mayoría en América, o en otros canales también. Es generar escuela, para mí eso sigue siendo muy importante, por eso cuando en un formato como el del año pasado te aparece alguien como Debora Plager, tenés que aprovechar esas personalidades, el año pasado se dio un elenco amplio y completo, muchos de ellos son periodistas productores, creo que una cosa va galvanizada con la otra, son complementarias, son imprescindibles, no podés venir a sentarte y decir “¿qué digo?”.

 

Otra de las cosas que resististe sin tirar un matafuegos por la ventana, fue hacerle el tan mentado “aguante” a América TV cuando ellos ante una necesidad, formalmente te pidieron que durante unos meses condujeras el ciclo nocturno “Intratables”. ¿Ese reemplazo momentáneo lo viviste con algún tipo de incomodidad?

Guillermo Andino: Incómodo en “Intratables”, no, la verdad que me sentía bien. Mi único problema es que yo arranco desde muy temprano, me pongo en marcha a la mañana cuando llevo a los chicos al colegio, tengo una productora a la vuelta del canal, producimos el programa mío de solidaridad, el ciclo de espectáculos de Alexis Puig que salía por Magazine, el de Medio Ambiente, tenía para divertirme hasta la hora del noticiero, que llegara el arranque del panorama informativo. En ese momento haber sumado a mi agenda profesional lo de “Intratables” no me daba la posibilidad de poder cenar en mi casa, para mí esto era algo muy importante y lo digo con total sinceridad, en “Intratables” me sentí muy bien, enseguida enganché con el formato, vos tenés que estar ahí en un formato 360º, porque todo el mundo quiere hablar y tenés que tener ojos en la espalda, pero extrañaba volver a casa para ese horario. También para que la vida tenga sentido, vos querés estar con tus hijos, sinceramente. Yo arrancaba a las 7 de la mañana y con suerte volvía a las doce de la noche, me iba y Ramón estaba dormido, llegaba y Ramón ya estaba dormido. Entonces lo tomé como una muy buena experiencia, pero sabía que eso tenía un final, que era un lapso de tres meses, hasta que llegó Fabián Doman, que demostró con el paso de las semanas que lo hacía y lo hace muy bien.

 

 

En el 2020 con “Informados de todo” apostaste a otro contexto horario y también de participación. Igualmente, una de las cosas que siempre se cuelan en tus proyectos en el aire o cable son aquellos vinculados a la solidaridad. ¿Cómo lo maniobraste?

Guillermo Andino: A nosotros nos interesan las historias de vida, yo el tema solidario lo exploto a través de un programa por cable que hago hace doce años, me di cuenta que hay una necesidad imperiosa de la gente que muchas veces toma un canal de televisión como, no digo el único, pero como el más importante, para dar a conocer sus padecimientos y cuáles son sus necesidades. A veces uno se convierte en ese vector, esa parte intermedia entre aquel que puede dar una mano y aquel que la está necesitando, sobre todo en un país como la Argentina que tiene cincuenta por ciento de pobreza, donde los adultos mayores no llegan a fin de mes, donde vivimos de chubasco en chubasco, con la pandemia ni hablar. Ojalá no pasara eso. Ojalá la gente no viniera a la puerta de un canal como si fuera la puerta de un ministerio, pero pasa, sigue pasando.

 

Pero el que se hace cargo de darle un eco a esas necesidades sos vos ofreciéndole un sitio de lujo por la manera y la calidad personal con la que tratás el tema.

Guillermo Andino: A veces uno lo toma, no lo digo como una obligación, pero ves que una parte del programa, es una posibilidad de tener que ver con esas historias de vida, ver como más allá de informar y entretener, podés solucionar algún problema, de “equis” tipo, una escuela que le puede faltar algo o a una familia que vive adentro de un auto y ves cómo le podés conseguir una casa. Cuando yo volví a América TV en el año 2002, pleno bolonqui del país, hacíamos trueque en la calle. Venía una persona y decía “tengo este juego de vasos, ¿qué tenés? Dame este micro-ondas”, llegamos a ese límite, ¿entendés? Por qué ocurrió… porque los ciclos de la Argentina siempre están relacionados con los padecimientos de mucha gente, entonces si uno puede hacer un programa de servicios, bienvenido.

 

En medio de todas las cosas que pasaron durante el 2020 con la pandemia, vos como un montón de periodistas se vio obligado a dar al aire la noticia de la muerte de Diego Armando Maradona, un detalle no menor. ¿Cuáles son las noticias que más intensidad emocional detonan en vos a la hora de transmitirlas?  

Guillermo Andino: Obviamente tener que abrir un programa a la mañana como era ese magazine “Informados de todos” y arrancar diciendo que “murió Maradona”, es tremendo, no es una cosa de todos los días. Te provoca mucho dolor y emoción por la contigüidad que tiene ese personaje en tanta gente, incluidos los medios o aquellos que tuvieron algún tipo de contacto con él. En realidad, las noticias que a mí me cuesta dar son las que tienen que ver con los padecimientos de los adultos mayores, cuando hay un chico que es víctima, yo me pongo en el lugar, de padre y me duele, cuando tengo que llorar lo hago, no tengo vergüenza, pero esencialmente son las que tienen que ver con los padecimientos de la gente, con los faltantes, con las carencias, con todo eso. Como nuestra profesión se nutre de historias, eso ocurre casi a diario.

 

 

¿Y la reacción desde lo interno más allá de tu rol profesional cuál es finalmente?

Guillermo Andino: Hay que sobrellevarlo, hay que poder ver si en medio del camino solo quedan lágrimas o tener también un resultado, para poder conseguir algo, que no sea nuestra obligación, no es una carga, arrastraría una carga si me pongo incólume y no me afecto, no lloro o no me conmuevo. Pero en cambio si yo hago la catarsis en ese momento al aire, puedo llegar a casa y Caro (su esposa) me dice “te vi”, le digo “sí, me sentí mal”, pero está bien que eso pase, porque la televisión…me acuerdo una vez que Moria (Casán) decía eso, como que en el living uno muestra lo que está pasando a la gente, creo que hacía “Moria en el diván”. Un poco también se ha convertido en eso, el público acompaña a los programas en donde hay un poquito de solidaridad, ese público con el que lográs mucha solidaridad, porque también se va corriendo el mensaje, de que algo chiquito o más o menos, que algo le podés dar en el final del camino, que algo le podés solucionar, reitero, no es nuestra obligación, pues la televisión se creo para entretener, después vino la información, pero el país tiene tantas alternancias entre buenas y malas, que la gente encontró en la tele un lugar como para demandarnos, ¿no?, como función social.

 

Según tu experiencia en esas situaciones y siempre vinculado a la importancia que le asignás al tema de la solidaridad, ¿qué aprendiste en todos estos años?

Guillermo Andino: Aprendí fundamentalmente que en esto hay una infinidad de héroes anónimos o gente que permanece en la nada y hace un comedor para cincuenta pibes que no tienen para morfar. Que ellos son los que finalmente tiran del carro de la Argentina, que son héroes que estaban invisibilizados y que con nuestro programa humildemente, semana tras semana, les empezamos a darle visibilidad, eso te reconforta mucho, sopesa la noticia mala que tenés que dar a diario habitualmente. Eso no estaba muy trabajado, pero nosotros lo empezamos a hacer, muy de a poquito, pero hoy por suerte tiene como muchos “hermanos”, bienvenido sea, porque la solidaridad no te la querés arrobar vos, sino que querés que se multiplique, hoy en todos los canales de aire y de cable hay un programa que tiene que ver con la solidaridad. 

 

 

Para muchos es desconocida la relación que mantuvieron el periodista Guillermo Andino y el excepcional músico Gustavo Cerati. Más allá de la admiración o conocimiento que el comunicador tenía del desaparecido artista argentino en septiembre de 2014, existe una circunstancia que los mancomunó en un año muy difícil para la Argentina. Después de ese lujoso e inolvidable topacio sónico llamado “Bocanada”, el por entonces líder de Soda Stereo se abocó semanas más tarde luego de componer la música de la película “+ Bien” a un ofrecimiento que lo desacomodó de su zona de confort. Aquello fue el registro de los “11 Episodios Sinfónicos”, un concierto con su música pasada a contexto orquestal, una idea que tuvo a Diego Sáenz y Afo Verde como artífices desde lo musical, pero también en aquel momento se necesitaba una infraestructura técnica para llevarlo a cabo. Ahí por esas cosas del destino apareció la productora “Universo”, que comandaba el periodista Guillermo Andino con otra persona, tiempos en los que Gustavo se desdoblaba con los ensayos como crooner frente a una gran orquesta, las exigentes pruebas de vestuario con el prestigioso diseñador Pablo Ramírez y los chequeos de tono técnico con el equipo de la productora del periodista. Desde finales de marzo hasta el 6 de agosto de 2001, cuando se grabó este especial en el icónico Teatro Avenida, el proyecto cobró forma y ahora en la actual temporada, justo por estos días, celebra dos décadas de existencia, razón clave para que el experimentado periodista aporte sus recuerdos sobre aquella producción:   

 

Este año se están conmemorando veinte años de un gran logro profesional que te tuvo involucrado. Es la grabación del concierto “11 Episodios Sinfónicos”. ¿Cómo recordás aquel proyecto tan especial que fue gestado por tu productora “Universo” para que Gustavo Cerati hiciera un recital de tono orquestal en el Teatro Avenida?

Guillermo Andino: Bueno, esto en su momento fue gestado por Diego Sáenz, que te diría que era la mano derecha, una persona que estaba al lado de Gustavo, por Sergio Obeid, que era mi socio en aquel momento, por el propio Gustavo Cerati que se animó a llevar su música a lo sinfónico, y al Colón posteriormente cuando la refrendó en vivo, así se lograron los “11 Episodios Sinfónicos”. Veo la tapa del vinilo doble que se publicó en su momento y no puedo creer que no esté, como me pasa con el “Flaco” Spinetta, pero ¿sabés qué?… Gustavo se animó, no le tuvo miedo a la idea del proyecto, Charles Chaplin decía “la vida es linda si uno no le tiene miedo”. Para mí haber visto ensayar a Cerati con una orquesta sinfónica, era algo que jamás pensé que iba a poder vivir. A mí me gusta la música, yo toco la guitarra, tengo mi propia banda, todo muy en silencio, solo para mí, es mi cable a tierra. Estar con un número 1, alguien que ya era trascendental en la música de hispano-américa, tratarlo como era él, un tipo muy riguroso en lo que hacía, muy eficiente, pero también alguien muy sencillo. Encima, nosotros hablábamos de Racing Gustavo era hincha de Racing, se dio un laburo con mucha fluidez. Me sorprendiste al mostrarme el vinilo editado en alta calidad por Sony Music en el 2006, para nosotros un orgullo, que después de casi casi 20 años los “Episodios Sinfónicos”, que muchos artistas importantes, Serrat, un montón, lo hicieron a partir de este hito que nosotros marcamos en silencio, porque queríamos ver como salía la prueba, salió fenomenal. Entonces producir un show de Gustavo Cerati sencillamente fue un gran honor.

 

Como periodista, muchos años más tarde te encontraste con una noticia que fue de tanta importancia como la que hablábamos en relación al año pasado con lo de Maradona. Nadie olvida lo sucedido el jueves 4 de septiembre de 2014. ¿Cómo fue tener que dar al aire en vivo la noticia de la muerte de Gustavo Cerati?

Guillermo Andino: Fue terrible, porque además fue algo muy largo, lo de Cerati fue agónico. Yo hablaba mucho con Charly (Alberti), él en esos años venía a la productora por el tema medio-ambiental, nos relacionamos por ahí, por esa cuestión. El siempre salía de la clínica ALCLA y nos contaba la verdad. Era duro porque la verdad era muy dolorosa, Charly era una de las pocas personas que tenía acceso a verlo. Como todo gran artista que se precie de tal, lo que dejó Gustavo es inmortal, es algo sempiterno. ¿Qué es lo que te da bronca?... como con lo que pasó con John Lennon, en 1980, que lo asesinaron en el frente del Edificio Dakota, cuando John tenía 40 años…pensabas en todo lo que Lennon pudo haber dado otros cuarenta años más. Lo mismo sentí con Gustavo, todo lo que nos pudo haber dado, en treinta, cuarenta años más, pero recordarlo a través de los “11 Episodios Sinfónicos”, siempre es un muy bello y emocionante recuerdo.

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