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Bobby Flores. “La radio es el medio más rápido, eficaz y agresivo para difundir música”

Convertido en uno de los principales musicalizadores del país, el histórico conductor, disc jockey y escritor habla de su carrera profesional sin olvidar la evolución industrial del medio.

Espectáculos
Bobby Flores

Roberto Daniel Flores, bastante más conocido desde fines de los años ‘70s como “Bobby” Flores, es un referente del mundo de la música y fundamentalmente de la radio, espacio donde construyó una gran carrera. Actualmente comparte las tardes con Mariana Mactas en “Aduana de palabras” en CNN Radio, manteniendo los sábados su ciclo “Tao” en la FM Rock And Pop.

Bobby Flores Tao

En medio de la pandemia dura debutaste con un ciclo radial llamado “Aduana de Palabras” por CNN Radio, el cual va por su segunda temporada. ¿Qué lectura hacés de este último módulo profesional en tu extensa carrera en los medios?

Bobby Flores: Tal vez sea una percepción muy personal, pero me puso contento trabajar en un medio tan sólido, con Mariana Mactas, que es una mujer muy seria. Encaramos el proyecto con mucha seriedad en una época muy horrorosa del país, con el regreso de las restricciones que en su momento provocó la pandemia. Encarar algo nuevo durante esas circunstancias fue algo bastante azaroso, dependías de muchas cosas que ni siquiera sabés que estaban. La verdad es que nadie estaba preparado para hacer radio en vivo en un país con pandemia. Hicimos lo que se pudo en la medida de lo que se pudo durante ese lapso, con las expectativas del día, con el hecho de que la gente un día podía venir al programa y otro no.

Bobby Flores-Mariana Mactas

En Wikipedia se afirma que publicaste varios libros. ¿Sentís que tu carrera amerita que alguien escriba algo sobre tu trayectoria en la industria?

BF: Wikipedia en las primeras seis palabras sobre mí tiene un error. Dicen que nací el 10 de octubre y no nací en esa fecha. Me avivé porque el 10 de octubre me llamaba mucha pero mucha gente (risas), para decirme feliz cumpleaños y yo contestaba, hasta que un día pregunté. No cumplo el 10 de octubre, cumplo el 5 de ese mes (risas). Honestamente, no tengo verificados los datos que se han publicado de mí en ese conocido sitio de Internet, ahora en este momento que estoy hablando contigo se acaba de cortar la luz en casa. Una vez leí ese sitio, dice que hice muchos programas, más allá de los que fueron para mí, que son siete en total.

Una relación casi familiar y el inicio profesional

¿Que desafíos aparecieron cuando aceptaste hacer este programa de radio?

BF: Para mí la CNN es una zona bastante familiar, porque no sé si está en Wikipedia, pero durante cinco años trabajé para Turner. Ahí dirigí los canales de música HTV y Much Music, este último con base en Buenos Aires y Atlanta, mientras que HTV tiene base en Miami y Atlanta. Por lo tanto conozco bastante de la empresa, fui director y estoy al tanto de todos los protocolos internos. Hice incluso cosas para la señal CNN, de manera directa en algún momento, trabajé para la filial de la emisora en Turquía, es una casa con la que tengo alguna relación y cariño.

Bobby Flores

Siendo disc jockey en 1977, ¿Cómo era para vos competir con leyendas como Carlos San Martín, Alejandro Pont Lezica o Rafael Sarmiento?

BF: No, yo no estaba a esa altura. En esa época trabajaba para Alejandro Pont Lezica,  tenía en ese momento 17 años. Venía más de la escuela de Fernández Padrón, que era el musicalizador de “Modart en la noche”, también de Juan Segura, que era discjockey de “África”, que era una famosa boite, de Miguelito Vázquez, que era disc-jockey del local bailable “Wanna”, otro boliche histórico. Eran tipos que viajaban una vez por año a Europa para ir a comprar discos. Alejo también, es un poco más grande que yo, laburó mucho con ellos. Yo los ví, iba a ver a Pato C a la discoteca “Y” en la esquina de Pueyrredón y Córdoba. En aquella época pasaba música en los cumpleaños del barrio, a esos maestros los ví de chiquito, me emocionaba verlos laburar, porque pertenezco a esa generación.

 

¿Cómo arrancaste en esta especialidad de pasar música en distintos lugares?


BF: Empecé en clubes de barrio, en el “Deportivo Sudandés”, en los carnavales de 1977, después me contrató en su momento Alejandro Pont Lezica. La cuestión es que Alejo iba a cinco bailes, estaba media hora en cada uno y las otras horas las llenábamos todos “los muchachos”, que éramos nosotros (risas). Después llegaba Alejo a la madrugada, entraba, saludaba a la gente y lo ovacionaban, se llevaba los aplausos y apagaban de nuevo la luz de la cabina y quedábamos nosotros, pasando más música (risas).

 

Después de acompañar a Pont Lezica,  ¿recordás tu debut profesional en solitario?

BF: Debuté en febrero de 1977 y justo un año después me fuí al servicio militar, estuve en servicio hasta noviembre de 1979, casi dos años, cuando la colimba duraba ese tiempo, era la época del conflicto del Beagle, la llegada del Papa, el Mundial. Menos mal que me agarró justo en esa época y no después, con el inicio de la guerra en las Islas Malvinas, obvio. Fue una mierda, imaginá que en ese momento dos años en la vida cuando tenés 17, es media vida y nada fue igual. Cuando volví, todo había cambiado, no había más bailes de carnaval, no había boites, se había cortado todo. Eran “Los Militares” con un “Grandes Éxitos”, cuando salí me encontré con una ciudad totalmente devastada, un horror.

 

En los años ‘80s hiciste radio y tuviste de compañero al cantante Luca Prodan. ¿Podrías precisar como ocurrió ese vínculo y qué recuerdos quedó de aquello?

BF: Eso pasó en febrero de 1984, al verlo con perspectiva adquiere un tono muy especial, pero en ese momento éramos 30 o 40 pendejos que estábamos todo el día juntos, en ese espacio nos conocíamos todos. Vivía en la zona norte y almorzaba con Alfredo Lois, con Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti, que eran más pendejos, Tito Fargo trabajaba por mi barrio, mi viejo le vendió una máquina serigráfica a Geniol, que era un performer de teatro, él me conectó con Sumo y con los Ratones Paranoicos.

Históricas amistades y un programa que hizo historia

¿Tu conexión con el líder de Sumo se dio por tu incipiente trabajo en la radio?

BF: Exacto, tal cual. Éramos todos pendejos, como estaba en la radio y todos ellos hacían música, entonces pegamos onda enseguida. Eran amistades del momento y siempre me encontraba con Luca, en la galería, él iba mucho a “El Agujerito”, vivía ahí arriba, así que un día fui a la radio y lo llevé, me acuerdo que venían muchos a la radio. Venía gran cantidad de músicos, entre ellos Richard Coleman. Venían a escuchar los discos, porque nosotros los teníamos, no llegaban los discos para todos, como yo estaba en la Rock And Pop teníamos vehiculizado bastante la llegada de los discos, lo que salía allá, llegaba acá a la semana. No obstante lo de Luca fue unos meses antes de trabajar en la Rock And Pop. Eso fue en realidad en Radio Belgrano, que era lo mismo también, en aquella época la emisora tenía un buen equipo de música, que era mucho decir.

Bobby Flores

¿Cómo te toma que los principales referentes de la radio actual hagan referencia a “Radio Bangok”, citándola como ineludible influencia en sus basamentos sobre el medio?

BF: Sí, es algo muy loco, la verdad es que si lo mirás, es lo que te decía recién, mirándolo con el parámetro de hoy, “Radio Bangok” oduró solamente dos años nada más, otros han hecho programas que duraron veinte. Me parece que nosotros éramos mucho más punks. Estábamos aburridos de mirarnos todos los días. Nos pasaba eso también, pero ese vértigo hacía que el programa fuera así, tené en cuenta que nosotros veníamos del punk, de toda la new wave, nuestra vida era muchísimo más veloz y más sabrosa que la que vino después.

La mirada empresarial y la permanencia temporal

¿Cambió mucho tu mirada sobre la radio al trabajar como gerente de algunas de estas emisoras en las que anteriormente estuviste trabajando?

BF: Sí, porque cambió el mundo. No lo miro con nostalgia o melancolía, porque tampoco tenía muchas expectativas. Es lo que pasa ahora, “sentémonos a ver que pasa con esto”, algunas cosas la hicieron evolucionar mucho y otras la tiraron para atrás con todo. Eso es algo que pasa con estas situaciones, con Internet, con todo, Spotify, también con todas las nuevas plataformas. Ahí tenés que sentarte sin prejuicio y mirarlas, meterte y después te das cuenta, podés percibir enseguida lo que va a durar y lo que no.

 

Según tu olfato profesional, ¿qué cosas percibiste que se mantendrían en el tiempo?

BF: Yo sabía que el e-mail iba a durar, cuando apareció el e-mail ahí supe que los carteros estaban perdidos (risas). Pero Spotify no me parece gran cosa, es como un hilo musical sofisticado. No tiene eso que tenemos nosotros, un gran conjunto de moléculas y químicas inorgánicas que se llama “alma”, “espíritu” o ponele el nombre que quieras o se te ocurra. Spotify al fin de cuentas no deja de ser solo una máquina algorítmica, o sea, es algo que no te va a emocionar nunca, no te va a romper la cabeza jamás. Siempre va a ser previsible, es la diferencia comparándolo con  un musicalizador de radio o un disc-jockey.

 

¿Cómo te tomó el reconocimiento recibido en su momento con los Premios Konex?

BF: No lo hicieron como periodista, sino como difusor. Creo que como disc-jockey, me decían “es la primera vez que lo gana un disc-jockey”. El rubro fue “difusión de música popular”, aquello fue un halago, me lo dieron básicamente por el programa de los sábados a la noche (“Tao” en la Rock And Pop), que es aún hoy mi espacio personal, donde paso música y no hay ningún tipo de referencia ni nada. Es un musical de dos horas a la vieja escuela, que es lo que me gusta hacer. Me acuerdo cuando me dieron el premio, Marían Farías Gómez se acercó a mi oído y me dijo “el programa de los sábados es algo diferente”.

 

¿Pensás que el significado de la radio en las personas es el mismo, o con el paso del tiempo esto ha ido cambiando muy abruptamente?

BF: En realidad desde lo musical es lo mismo. La radio sigue siendo aún hoy el medio más rápido, eficaz y agresivo para difundir música. O sea, la radio te agarra en la calle, te agarra en una ferretería mientras esperas que te vendan un tornillo. El tipo en el lugar está escuchando la radio y eso es imbatible.  En eso es imbatible, pasa que ya no hay musicalizadores de radio de escuela, son todos de método. Porque antes aprendías con un tipo como se musicaliza en una emisora. Yo aprendí con los tipos que te nombré antes. Con Fito Salinas, Fernández Padrón, estando ahí, era mirarlos, pero no porque se pusieron a enseñarme. Los miraba a ver como hacían y después los copiaba.                         .                     

 

Imágenes: Prensa Carolina Maldonado / Rock And Pop

Fecha de Publicación: 15/09/2022

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