Ser Argentino. Todo sobre Argentina

¿Se acuerdan de Takahara?

Primera entrega de una nueva serie: los jugadores más extraños del fútbol argentino. Con ustedes, Naohiro Takahara.

Estimados lectores, ya casi amigos (estoy pensando seriamente en invitarlos a pasar Navidad con mi familia, déjenme organizarlo con mi compañera), les cuento con mucha alegría que esta nota es la primera de una serie nueva que se me ocurrió por amor a los sucesos extraños y a los personajes adorables que nos regala el fútbol argentino.

El jugador inaugural es uno de los que más recuerdo: don Naohiro Takahara. Por si a alguno le quedan dudas sobre a quién me estoy refiriendo, se los aclaro: 高原 直泰. ¿Mejor? Me imaginaba. El bueno de Naohiro nació en Shizuoka, Japón, el 4 de junio de 1979. Ya retirado, es el presidente del Okinawa SV, club que él mismo fundó en 2016 (en el que también fue técnico y jugador, en un momento, de hecho, las tres cosas a la vez). Dato de color: le puso SV porque quiso homenajear al Hamburgo SV, que en alemán significa Sport Verein (“club deportivo”). Otro dato: la camiseta tiene los colores de Boca.

En 2001, tres años después de debutar en el Jubilo Iwata de Japón y hacer 32 goles en 78 partidos, el entonces presidente Macri lo trajo a Boca para expandir la marca Boca Juniors al mercado asiático. De paso, quizás con suerte hiciera un par de goles y ayudara a que Boca ganara algo más (era el Boca de Bianchi que ya había ganado dos Libertadores). Fue presentado como figura de renombre internacional y recibido con honores. Bianchi, que se sumaba a los delirios de Macri pero no era ningún boludo, lo puso en solo 6 partidos. Pero el día de gloria llegó y convirtió un gol (el único que convertiría) en un torneo oficial de AFA: el sexto de la goleada 6 a 1 a Lanús. No se me ocurre gol más intrascendente. Pero bueno, él hizo uno y yo ninguno. Punto para Takahara.

Luego de que las camisetas y los derechos televisivos no se vendieran como suponía Macri, a los seis meses volvió al Jubilo Iwata, equipo con el que salió campeón, además de goleador y mejor jugador del torneo (quizás Macri no estaba tan equivocado y acá no rindió porque extrañaba el animé). Su carrera siguió en el Hamburgo SV, el Eintracht Frankfurt y el Urawa Red Diamonds de Japón. Hace un año más o menos, consultado por un periodista de La Nación, Takahara dijo que “Estoy realmente orgulloso de haber podido jugar junto a Juan Román Riquelme y de haber sido dirigido por Carlos Bianchi. Soy fanático de Boca y recuerdo absolutamente todo de ellos. La Bombonera es el mejor estadio del mundo y sus hinchas son los mejores del mundo. Cuando jugué allá, yo aún era chico e inmaduro como persona y como jugador, pero recuerdo cómo me recibieron y estoy realmente agradecidocon todos ellos”. Si estas no son las palabras de un grande, yo ya no entiendo nada.

PD: para los nostálgicos, les dejo el único gol de un japonés en el futbol profesional de AFA.

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