Ser Argentino. Todo sobre Argentina

Rubén Magnano, un ganador inquieto

Un 9 de octubre de 1954 nacía Rubén Magnano, el gran cabecilla que estuvo al frente de la Generación Dorada logrando un primer puesto histórico para el básquet argentino.

En el día de la fecha pero hace 65 años atrás nacía Rubén Magnano, un pequeño bebé para esa época aunque con el paso del tiempo y la dedicación crecería hasta convertirse en un excelente entrenador de básquet. Tal vez el mejor de la historia argentina. Entre sus palmares aparece la conquista de grandes éxitos como la medalla de oro de los JJOO en Atenas 2004. Lo que no aparece en la estadística es el trabajo y esfuerzo que puso en su vida para hoy en día ser quien es. Te invitamos a dar un paseo por la vida de un hombre que el sudor en la frente es algo de todos los días.

Rubén vino al mundo un día como hoy en la localidad de Villa María, Córdoba. Creció mirando el rio que atraviesa su ciudad mientras se imaginaba jugando al básquet y levantando trofeos. Probablemente fantaseaba con salir campeón vistiendo la camiseta de su club Atenas, o ejerciendo la profesión de profesor de educación física. Su futuro estaba totalmente ligado con el deporte, siendo más exacto, con la pelota entrando al aro. Su etapa como jugador fue insignificante pero lo ayudó a tener la experiencia necesaria para entender el comportamiento, la motivación y los miedos de un jugador. Revolviendo y hurgando en su destino, a los 27 años comprendió que su sueño de joven sería factible si se daba en el ámbito de entrenador, por lo que al año siguiente obtuvo el título que lo habilitaba a ejercer.

El comienzo de algo bueno

Los primeros pasos fueron en Hindú club de Córdoba donde comenzó a moldear su carrera y estilo de juego hasta pegar el salto a la Liga Nacional en 1990 con Atenas, institución que le dio la oportunidad y él no la desaprovechó. Su primera de tres etapas en el club logró una Liga nacional y dos Campeonatos Sudamericanos de Clubes, en 1993 y 1994. Al año siguiente en una pequeña aventura en el TNA dirigiendo a Luz y Fuerza, conquistó el ascenso a la primera división del básquet argentino. Su segundo ciclo en el club de sus amores se da en la temporada 1996-97. Siendo un excelente formador de jugadores, condimentado con dureza, exigencia y rigidez lo llevaron a que Atenas obtuviera un Panamericano de Clubes, dos ligas nacionales y dos ligas Sudamericanas de Clubes. 9 títulos en 10 años dirigiendo fueron suficientes para que un club como Boca Juniors postrara los ojos en él. Arribó en 1999  y estuvo hasta el 2001, año donde emigra a la Selección Argentina y abre paso a la Generación Dorada.

Generación Dorada

La seriedad y esfuerzo para trabajar le dieron la oportunidad de cumplir su sueño de dirigir a la Selección Argentina de básquet. Comenzó haciéndole entender a sus nuevos jugadores, muchos de ellos estrellas en sus clubes, que debían dejar cualquier tipo de diferencias entre ellos y empezar a ser un equipo unido. Era importante dejar el ego que cada uno traía de su club y transformarlo en un ego colectivo, con todos apoyando para el mismo lado. No fue fácil. Aunque el corazón argentino en el deporte es diferente, no entiende el desinterés o el abandono. Únicamente capta el esfuerzo. Rubén pudo hallar ese sentimiento en cada jugador de la Generación Dorada y automáticamente se tornó de una Selección común y corriente a una luchadora. Podía perder pero el rival sabía que iba correr mucho para abatir esa garra perseverante.  

La generación comienza a conformarse en el Mundial Sub 22 de Australia en 1997 perdiendo la Semifinal en el último segundo ante los locales. Muchos de ellos formaron parte del plantel del Mundial de Indianápolis en 2002. En aquel torneo,  jugando un excelente básquet logra en segunda ronda vencer por 7 puntos a Estados Unidos, el local, que contaba íntegramente con jugadores de NBA. Fue la primera selección en vencerla. En esa competición, luego de ganarle también a Brasil y Alemania, llegamos a la final ante Yugoslavia donde se nos escapa la gloria de las manos en tiempo extra. No se pudo festejar pero fue el punto de inflexión que observaron los propios jugadores y entendieron que con un poco más de trabajo era posible. Esa mentalidad la llevaron a los JJOO de Atenas 2004, donde obtendrían el hito más importante de la historia del básquet argentino. Formó parte del grupo A y clasificó 3era, lo que llevó a medirse con Grecia y ganarle en un partido durísimo. En la Semifinal tocó devuelta ante Estados Unidos y se repitió la victoria, aunque esta vez por 8 puntos. El rival contaba con jugadores estrellas como: Tm Duncan, Allen Iverson, Lebron James, Carmelo Anthony, entre otros. En la Final ante Italia y alejando los fantasma del 2002, Argentina consiguió el oro olímpico e inmortalizó el nombre de Generación Dorada.

Etapa final y actualidad

Continuó su carrera en Europa dirigiendo en Italia y España hasta regresar a Atenas en 2008 y partir en 2011, en esa estadía y tercera etapa logra dos campeonatos de la Liga Nacional. En 2011 se hace cargo de la Selección de Brasil y obtiene el torneo Panamericano 2015, al año siguiente y continuando la fila de éxitos, firma contrato con Uruguay para primero ser Entrenador y actualmente ser el Director Deportivo de las Selecciones Nacionales de la Federación Uruguaya de Básquet.

Los desafíos y el sudor en la frente que remarqué anteriormente es el combustible que le da fuerza al motor de Rubén Magnano, las ganas de superarse y probarse a uno mismo siempre están a flor de piel en su vida. Un ganador inquieto como él siempre busca nuevos retos que vencer.

Rating: 0/5.