¡Escribí! Notas de Lector
Ir a la secciónBuenos Aires - - Lunes 05 De Octubre
Aclaro, por las dudas, que no conozco el resultado entre Argentina y Nigeria en el momento de tipear lo que usted, mi querido lector, está leyendo en este momento. Pero afortunadamente no es necesario. Pase lo que pase (y ojalá que pase lo que todos queremos que pase), no cambia el sentido de lo que quiero decir. Y quizás sea ese el punto neurálgico de esta columna: ¿cómo puede ser que sigamos siendo, que siempre hayamos sido y que con cierta desazón intuyo que nunca dejaremos de ser tan resultadistas?
A los argentinos nos encantan las dicotomías y una de las más expandidas, por lo menos para los que nos gusta el fútbol, es Bilardo versus Menotti. Es una falsa dicotomía, desde ya, porque está mal planteada desde el principio. Cualquier ser humano con un mínimo conocimiento de lógica sabe, o al menos intuye, que si la premisa de una ecuación es errónea, la ecuación entera sea cae. En este caso sería así: Menotti quiere jugar bien y Bilardo quiere ganar. ¿A alguien en su sano juicio se le ocurre que Menotti desdeña el triunfo? Más aún: ¿alguien en serio piensa que a Bilardo no le importa “jugar bien”? (Acá podríamos discutir horas lo que significa “jugar bien”, dejémoslo para otro momento.)
Bielsa, una persona que merece mi más alto respeto, explicó hasta el hartazgo que jugando “bien” se acrecientan las posibilidades de ganar, que ganar “de cualquier forma” es el resultado de una operación casi arbitraria. Es decir, no se puede tener como objetivo ganar sin pensar en el cómo conseguirlo, no se puede entrenar el “como sea”, no se puede practicar y trabajar el “ganar”. Lo único que puede ensayarse es el método que el entrenador considera el más adecuado para conseguir el resultado deseado.
Termino la columna con un dato que siempre uso en este tipo de discusiones: el plantel del 86 viajó a México prácticamente insultado. Como ganaron gracias a un extraterrestre (los invito a ver los partidos de ese mundial y que me digan, salvo con Bélgica, si jugábamos “bien”), fueron recibidos como héroes. Así somos. No aprendemos más.
Fecha de Publicación: 28/06/2018
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