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Ir a la secciónBuenos Aires - - Sábado 17 De Octubre
Tentado por múltiples ofertas existentes y necesitado de resolver su futuro ante la presión interna de aceptar algún ofrecimiento, Lionel Messi puso la mente en el congelador y dejó señales claras que no solo tranquilizan puntualmente al jugador, sino también a quienes en este momento rigen los destinos de la selección argentina de fútbol. La opción de irse del Paris Saint Germain y jugar los próximos años en el Inter de Miami, responden a una prioridad que los medios parecen haber colocado en un espacio totalmente secundario, en las consideraciones tras su anuncio a dos medios de Barcelona. El argentino decidió, más que nunca convencido y respaldado por los hechos recientes, que la felicidad que siente y exhala jugando en el equipo blanquiceleste en estos meses no debe ser alterada, aunque al tomar una postura el dinero también haga pesar lo suyo. El mensaje es muy claro y todos los hinchas o analistas especializados lo entendieron: Messi se ilusiona íntimamente con jugar el Mundial 2026 en el equipo que le devolvió la alegría en el final de una carrera brillante. Aunque sus últimas declaraciones parecen patear en contra.
El único deseo que albergaba el delantero argentino jamás se cumplió y es que Barcelona tomase decisiones drásticas para mostrarle su interés en tenerlo, más allá de los conflictos y problemas financieros que signan el presente del club catalán en estos años. En criollo o castellano básico, el mensaje fue “si Laporta quiere arreglar lo hecho, es ahora o nunca”, a tono con la incomodidad que el rosarino manifiesta desde que en 2021 se alejó del equipo culé, desbordado por las lágrimas que significaron alejarse de su hogar futbolístico luego de jugar en el Barsa desde su inicio profesional. La pica existente entre el exitoso atacante de Santa Fe y el presidente del club es inocultable, con la “Pulga” dejando traslucir sin atenuantes que los dirigentes del equipo español jamás movieron un dedo para retenerlo a la hora de renovar el vínculo con dicha institución. El último viaje de Jorge Messi a dicha localidad hispana, con la cara de póquer del padre del jugador balbuceando fastidiado una sarta de frases de compromiso, desnudó que la charla había sido infructuosa. Fue después de esa reunión que el delantero argentino terminó de cerrar un sueño que no pudo ser.
Esa famosa frase emitida por el atacante del PSG a dos conocidos medios deportivos tras el fallido acercamiento de su mano derecha con Joan Laporta, evidenció el rumbo que las cosas por esas horas estaban tomando. “Si no se daba lo de Barcelona, necesitaba salir del foco" se convirtió en la primera expresión de libertad con Europa, pero al mismo tiempo declaró a esos dos periodistas que “no decidí por la plata, sino me hubiese ido a Arabia Saudita", lo cual lleva a pensar que Lionel Messi no es ningún tonto y sabe que Cristiano Ronaldo hoy no la esta pasando bien jugando en los Emiratos Árabes, por más que esté embolsando en 24 meses casi 500 millones de euros en concepto total de ganancias. El fastidio del astro portugués en el fútbol al cual se mudó hace pocos meses, encendieron las alarmas tras esa descomunal oferta del Al-Hilal de vestir sus colores por casi 1000 millones de euros en un par de temporadas allí en un fútbol muy poco competitivo.
El Barcelona sin dudas hizo lo peor en esta situación. Simuló que buscaba articular de una forma pública la vuelta del gran jugador del equipo auriazul, mientras dejaba que la Liga Española le autorizara algunas concesiones económicas. Laporta no dio señales de mover demasiado la estantería, vendiendo jugadores, cediendo a otros a los distintos clubes interesados y buscando los sponsors apropiados para el arribo de su máximo ídolo deportivo. Desde París, Messi y su padre advirtieron la estratagema de un directivo que a esta altura de los acontecimientos dejó de ser una espina en la garganta del clan familiar y el peor funcionario del Barsa. Mientras en Barcelona ocurría eso y todos a cada instante se lo decían al deportista, el más zorro y astuto fue David Beckham, quien al ver lo que pasaba viajó a París para encontrarse con Messi y ofrecerle todo lo que Lionel necesitaba para recuperar el entusiasmo que por esas horas asomaba marchito.
El astro rosarino había manifestado en su momento sus ganas de jugar en Estados Unidos y vivir un tiempo allí con su familia, pero Beckham a contrareloj tuvo que hacer toda una ingeniería económica -con apoyo de la liga, que en su momento lo hizo por el inglés- para poder incorporarlo ahora. Messi priorizó lo más cercano a su deseo de seguir luciendo los colores celeste y blanco en su camiseta, entendiendo que nada era mejor que estar justo en el país que organizará la Copa América en 2024 y, en su corazón, el Mundial de 2026. Esos dos aspectos y la chance de cumplir su postergado anhelo de estar en una localidad top del mundo que vive comunicada con todo el planeta, dejaron traslucir que todavía dos más dos sigue siendo 4 y ningún dirigente barcelonés podrá torcer esa ecuación con torpes simulaciones. Dando a cada paso señales de no querer sufrir más las desgastantes acciones de un fútbol que lejos está de convencerlo para quedarse allí, el delantero rosarino anunció lo del Inter de Miami y también tranquilizó a su familia, entendiendo que esa es la prioridad que no se vulnera bajo ningún motivo o razón.
La gran estrella inglesa que venció a la Argentina 1 a 0 en el Mundial Corea - Japón 2002 no fue a París con términos encantadores sino con determinaciones de peso. La primera al respecto fue confirmarle que las gestiones están encaminadas para que el Gerardo “Tata” Martino sea el nuevo entrenador del equipo norteamericano, algo que alegró a la “Pulga”, quien en los últimos años mantuvo un cálido vínculo con el DT santafesino. Echando de prontas a primeras al anterior entrenador, el Inter además de hacerle saber que el coach será alguien de sus confianza, le confirmó que mantendrá a los tres jugadores argentinos que hoy están en el plantel profesional. Ellos son Franco Negri, que se crió en la cantera de San Lorenzo y jugó en Quilmes, Mendoza, Córdoba y Newells, Nicolás Stefanelli, que participó estos años en clubes como Defensa, Villa Dalmine y el AIK Estocolomo de Suecia y también el volante Benjamín Cromashi, de padres mendocinos, pero que se formó en Florida, los cuales serán un estímulo anímico-deportivo en su desembarco norteamericano. Amén del staff existente, Beckham le prometió a Messi al menos tres incorporaciones de peso, al momento de comenzar su primera temporada en el fútbol de Miami.
Imagen: FB Messi
Fecha de Publicación: 25/06/2023
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