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Luciana Aymar: “Nunca fui muy consciente de lo que logré en el deporte”

Se cumplen cinco años del lanzamiento del film documental que retrató su excepcional carrera deportiva y, en una entrevista exclusiva con Ser Argentino, la estrella del hockey sobre césped alude a esa película y otros detalles de su trayectoria profesional.

Hay nombres en el deporte argentino que además de significar mucho por todos aquellos logros alcanzados, también provocan otra clase de repercusión al considerar que dichas trayectorias al mismo tiempo obraron como generadoras de cambio en la especialidad en la que sobresalieron. Los ejemplos son elocuentes: Guillermo Vilas en el tenis, Roberto de Vicenzo en el golf, Hugo Porta en el rugby y más recientemente Luciana Aymar en el hockey sobre césped. Hablar de la jugadora argentina que al comando de su palo detonó una fenomenología propia del gran “Willy” marplatense con la raqueta. La experiencia de la más destacada figura nacida el 10 de agosto de 1977, casualmente el año donde Vilas se consagró número 1 del mundo, no es casual. Elegida mejor jugadora del mundo en un total de ocho oportunidades, cuatro de ellas consecutivas, fue campeona del mundo en los años 2002 y 2010, estableciendo marcas que nadie pudo superar hasta el momento, ya sea en cantidad de medallas olímpicas, títulos logrados en la Champions Trophy o las demás conquistas que alcanzó en una formidable secuencia de logros. Esta rosarina que arrancó a los siete años en el Club Atlético Fisherton de Rosario, su ciudad natal, hoy la encuentra a sus 44 años desbordada de felicidad por su segundo embarazo, fruto de su relación con el destacado tenista chileno Fernando González.

 

Luciana Aymar, simplemente “Lucha” para sus amigos y familiares, es parte de aquellos deportistas de alta elite que marcan un antes y después en su especialidad, consagración que obra lejos como la mejor campaña social y marketinera para que otras personas en su juventud tomen la decisión de encarar el mismo deporte que la rosarina. Desde su debut en la selección argentina allá por 1998, permaneció unas 16 temporadas como integrante central de Las Leonas, disputando 376 partidos, encuentros en los cuales convirtió 162 goles, flor de goleadora. Después de conseguir valiosos objetivos en su extensa carrera, la santafesina tomó la decisión y finalmente se retiró el 7 de diciembre de 2014 a los 37 años tras obtener su sexta Champions Trophy, después del triunfo frente a Australia por tiros penales, lo que le permitió convertirse en la jugadora argentina con más medallas en este torneo. Su simpatía y forma de ser dentro y fuera de la cancha la convirtieron en la jugadora más mediática de Argentina, algo que naturalmente le permitió firmar contratos con varias empresas de renombre como Rexona, Gatorade, ICBC, Midea y la marca que la proveyó siempre de sus botines, Nike. En 2017, Luciana Aymar comenzó una nueva vida fuera de las canchas y entrenamientos, época en la que conoció a su marido, el tenista trasandino Fernando González y más precisamente el día 31 de diciembre de 2019 nació Félix, en Rosario, fruto de esa relación que ahora lo encuentra celebrando con mesura y esperanza la llegada de un segundo retoño al hogar familiar. Luciana Aymar, según su exentrenador “Chapa” Retegui puede ser comparada con Jordan, Senna, Woods, Federer y Diego Maradona, y la vida la halló siendo madre por primera vez a los 42 años. 

 

 

Una de las anécdotas que no todos recuerdan de la gran estrella deportiva, es que Luciana Aymar en abril de 2016 se convirtió en la principal estrella del Festival BAFICI, muestra en la que se exhibió por primera vez el film “Lucha, jugando con lo imposible”, impecable realización de Ana Quiroga con respaldo de la firma Peugeot que agotó localidades en las proyecciones del famoso festival fílmico indie, para después sumar espectadores en varias salas porteñas donde el largometraje fue exhibido. Este ameno film documental muestra la distintiva historia de la ganadora de todas y cada una de las medallas posibles y uno de los mayores íconos del deporte femenino de nuestro tiempo, en paralelo con la de Las Leonas, el seleccionado nacional al que se sumó casi como una mascota en 1998 y del que se retiró como leyenda del hockey, quince años más tarde. Esa película cumplió en las últimas semanas cinco años de estrenada y con la dedicación que siempre les brinda a todos los pedidos de entrevistas, la leyenda deportiva aceptó recordar aquel proyecto que la tuvo en la pantalla grande varias semanas. Aludiendo a este presente tan significativo, la número diez de la selección nacional, cuenta del otro lado de la línea desde Santiago de Chile que “estamos con Fernando y Félix muy felices los tres, disfrutando del embarazo y de compartir más tiempo juntos, es una época especial y difícil al mismo tiempo, dentro de lo familiar muy entusiasmados por la llegada de un nuevo integrante y manteniendo todo lo que se puede el contacto con mi familia en Argentina, algo que nunca descuidé”.

 

Se están cumpliendo en estos días cinco años del estreno de “Lucha, jugando contra lo imposible”, un material elogiado en la edición 2016 del Festival BAFICI que luego llegó al público en muchas salas del país y el exterior. ¿Cómo viviste la circunstancia de poder ser testigo de un documental que refleja todo lo que ocurrió en tu exitosa carrera deportiva?

Luciana Aymar: Guauu, cuanto tiempo que pasó, está bueno, la verdad que a la distancia es algo que está muy bueno. Voy a tratar de ser lo más objetiva posible porque es mi película, al principio no era muy consciente de lo que había logrado en el deporte, pero las chicas de la productora, que son muy amigas, me hicieron entender en aquel momento que era una historia para contar en el cine, para que todo el mundo pudiese saber de esa tan especial historia que me tocó vivir. Que comprobaran que no es solo ganar mundiales o juegos olímpicos, que quizás es lo que ve la gente, sino que también está todo lo que ocurre detrás de eso, porque es algo que lleva mucho esfuerzo, mucho sacrificio, todo el entrenamiento, viajes, amén del sufrimiento que surge para poder lograr ciertas cosas.

 

Esta película se proyectó cuatro veces en la 18va edición del Festival BAFICI 2016. ¿Qué sensación apareció al enterarte que antes del estreno comercial, habría otro tipo de público con la chance de recorrer tu carrera con un film en la pantalla grande?

Luciana Aymar: Que la hayan dado en la edición del BAFICI 2016 fue una cosa para mí realmente increíble, más allá de mi historia de vida y de toda la historia deportiva, me parece que la producción hizo un trabajo realmente impresionante, porque ahí lograron mostrar todo lo lindo que significa ser una deportista de alto rendimiento y también los sacrificios que eso implica. La verdad que es una cosa muy emotiva, entonces que a este documental lo hayan elegido para estar en aquel momento en el 18 BAFICI fue sin dudas una circunstancia increíble.

 

 

Vos tenés buena memoria con los films de las estrellas deportivas y “Rocky Balboa”, a su manera, fue una de ellas. En la segunda parte de esa saga fílmica, el boxeador encarna el desafío de hacer publicidad en el mundo comercial para sostenerse luego de la gloria, un hecho muy significativo. En tu caso, muy poco tiempo después de abandonar las canchas apareciste en una histórica campaña de ropa interior para mujeres. ¿Cómo fue reformular a la histórica “Lucha” en una mujer que puede hacer campaña de ropa interior femenina y seducir a alto impacto a la audiencia masculina? 

Luciana Aymar: (risas)… ¡Qué locura!, sí, ahora que lo analizo, pienso que hacer en ese momento una campaña de ropa interior, fue una manera de reinventarme y quemarles la cabeza un poco a los varones, qué se le va a hacer…(más risas) yo creo que también por suerte dentro de mi carrera deportiva trate de imponer que más allá de la deportista, también hay una mujer, que también se cuida y se ve bella, que también puede incursionar en el mundo de la moda y no hacer únicamente campañas deportivas, sino que puede estar relacionadas a empresas directamente ligadas con la mujer. Me parece que por suerte pude llegar a lograr eso, imponer a la deportista con marcas relacionadas con la mujer, la belleza y todo lo demás, siento que fue una cosa que está muy buena, obviamente que las campañas de ropa interior siempre son un poco más osadas, no todo el mundo se anima a hacerlas, yo no tengo ningún pudor con mi cuerpo, soy una agradecida con mi físico, se lo tengo que agradecer a mis padres, también me animé a hacer cosas que a lo mejor otra persona hubiese titubeado sin decidirse.

 

¿Sentís que esa campaña de ropa fue como una punta de lanza para encarar otra forma de reinventarte de manera profesional tras tus prolongados éxitos deportivos?

Luciana Aymar: Sí, totalmente. Muchas lo traté en terapia, lo hablé con mi psicólogo y me decía que “para ser la número uno tuviste que equivocarte un montón”. Quizás ahora para empezar a vivir la vida y buscar algo que me guste, también pueda llegar a equivocarme en el camino, la verdad es que hoy estoy dispuesta a hacer otras cosas, tal vez en ese recorrido asomen ciertas cosas que no me gusten y aparezcan otras que me atraigan, pero me daré cuenta en ese camino de todas esas situaciones.

 

Acostumbrada a protagonizar heroicos partidos, también sos como decís esa mujer que un día a la semana puede ir al cine con la familia y sentarse a ver una película. Desde ese sitio tan especial como espectadora, ¿qué te gusta ver actualmente en la pantalla grande?

Luciana Aymar: Me encanta mucho el cine en general, soy una persona que suele mirar todo el tiempo muchísimas películas de todo tipo, films de todos los países, soy de mirar de todo. Hay artistas que me encantan como Meryl Streep, Julia Roberts me parece una actriz que ha evolucionado muchísimo, me encantan muchos las historias verídicas, soy de mirar muchos casos verídicos de todo tipo. Me gusta mucho el cine en general, no soy de ir últimamente mucho a los complejos cinematográficos, soy de mirar mucho cine en mi casa. Me acuerdo cuando fui al cine Village Recoleta en ese momento a ver la película con las Leonas, fue fuerte, pasaron varios años que no iba al cine, me sentía rara, fue medio loco, porque por primera vez me veía en pantalla grande, fue la primera vez que va la película de Ana Quiroga terminada.  Fue un poco chocante volver a revivir todo lo que jugué con el seleccionado, por las cosas tan lindas que me pasaron, como también con las cosas feas que atravesé, vivir todo lo que recorrí para lograr por suerte todas esas cosas, simplemente eso. 

 

En el final de tu carrera se presentó en el histórico City Hotel de Capital Federal un libro que retrataba buena parte de tu carrera deportiva. ¿En alguna situación en estos últimos meses consideraste la posibilidad de escribir algo así como una bitácora de carrera o biografía deportiva de las experiencias ocurridas?

Luciana Aymar: Soy muy mala para escribir, pero en ese momento Luis Galvano contó parte de mi historia, fue hasta antes del 2010, era un periodista del área y confié mucho en él, lo hizo bárbaro, honestamente no sé si escribiría un libro, justo estaba pensando que hay tanto material grabado que tienen las chicas de producción de este film, que podemos editar una serie sobre Lucha, “la serie de Lucha” (risas), porque hay mucho material, se podría hacer una segunda película, seguramente.

 

 

¿Cómo es tu relación con tu país y tu ciudad natal?

Luciana Aymar: Amo Rosario. Soy una incansable fanática de Argentina, amo este lugar, amo mi país, por eso siempre elegí quedarme a lo largo de mi carrera y ahora por cuestiones familiares estoy en Chile, pero yendo y viniendo todo el tiempo. Argentina viene pasando por momentos muy difíciles, en muchos aspectos, me parece que todos tenemos que tener esperanza en que se supere lo que ocurre, me parece que cada uno debe ser consciente que con nuestras propias acciones podemos hacer cosas buenas, cada ser humano sin darnos cuenta en cada segundo podemos hacer una acción positiva, en cualquier aspecto, en ayudar a alguien, desde las cosas más mínimas también podemos ser mejores.

 

Analizándolo ahora a casi diez años con la distancia y perspectiva que propone alejarse de un hecho significativo, ¿cómo viviste el día después de una larga y exitosa carrera deportiva?

Luciana Aymar: Honestamente, todos pueden comprobar que le dediqué mi vida entera al seleccionado nacional de jockey femenino y por eso relegué muchos otros aspectos de mi vida, está muy claro. Cuando dejé de jugar pase por varios momentos, al principio como que no quería soltarlo y seguía entrenando de la misma manera, como si jugara un torneo importante, después me di cuenta que tenía que empezar a vivir la vida, tenía que soltar ciertas cosas para poder vivir otra forma de vida, porque sino iba a seguir agarrada de “Lucha jugadora”, ahí pase muchos momentos de tristeza porque me generó un vacío muy grande al haberle dedicado mi vida entera, tuve que deponer en ese momento un montón de cosas. Traté de estar más cercana a mi familia, a mis amigos, a los que me conocían desde hace muchos años, para que me ayudaran a levantarme emocionalmente, así que tuve momentos de muchos altibajos.

 

 

Comparándolo, en cierto sentido hay un paralelismo con lo ocurrido con Guillermo Vilas cuando Willy dejó el tenis, ¿sentís que las siguientes generaciones de deportistas cargan con el “fantasma de Lucha” para encarar sus desafíos?

Luciana Aymar: Sí, entiendo a lo que apuntás. Pero en verdad no quiero ser un fantasma, yo hablé mucho con Guillermo Vilas porque de hecho en su momento me entrenaba mucho en el “Raquet”, que antes era el “Vilas Raquet Club”, me lo cruzaba a Guillermo todo el tiempo. El me venía a hablar todo el tiempo porque sabía que yo me estaba retirando, quería saber como estaba, creo en verdad que no hay que tomar a Lucha como “el fantasma del hockey”, o como una gran mochila sobre sus hombros, yo sé que hoy están tratando de reemplazar mi tarea en la selección con un concepto más de equipo, como grupo. Es lógico que pase esa situación y se sienta todo ese vacío, lo va a sentir el seleccionado de fútbol cuando no esté Lionel Messi, pasó lo mismo en el básquet cuando dejó Ginobili, lo sintió inevitablemente el tenis cuando se fue Guillermo, es lógico y todos los equipos tienen un proceso especial para adaptarse. Quizás cuando se van figuras tan importantes, que ellas han llevado siempre adelante un equipo importante, lo tenis que reemplazar con más jugadores, más que nada con un grupo. A mí me da mucha satisfacción que el hockey siga creciendo, ver donde acomodamos o instalamos nosotras al hockey, entonces a partir de ahí vienen tantas camadas de jugadoras tan motivadas por seguir jugando al hockey que la verdad hay Leonas para rato. Es casi como un trademark que quedó instalado. Cuando se fue en el tenis Guillermo Vilas, quedó una gran camada de jugadores y la sigue habiendo actualmente, para mí en verdad ocurrirá lo mismo en el hockey también, porque van a seguir apareciendo muchas jugadoras importantes.

 

Luego de retirarte, ¿qué ofertas profesionales recibiste para hacer después de hacer efectivo tu adiós deportivo?

Luciana Aymar: Muchas, de todo un poco. Ser actriz, actuar en el teatro, de todo un poco, pero soy realista, no estaba preparada para eso, encarar la actuación me parece una profesión buenísima y es algo que me intriga, porque digo“què loco que es ponerte en el papel de otra persona”, la particular circunstancia de poder reinventarte en otra persona, hay personajes que están muy buenos, pero hoy estoy transitando mi duelo, de a poco estoy empezando a vivir la vida, estoy buscando en mi interior que clase de cosas me gusta hacer, voy probando.

 

¿Qué cosas debiste deponer en lo personal para lograr este gran contexto de éxitos en tu carrera deportiva?

Luciana Aymar: Por un lado está buenísimo todo lo que logré, es algo alucinante, es una cosa que disfruté muchísimo, logré todo lo que me propuse, pero la verdad por otro lado, hoy lo puedo decir porque han pasado muchos meses desde que dejé de jugar, uno lleva una vida muy diferente a una vida normal de cualquier persona y durante veinte años llevé una vida muy distinta a la de mis amistades, en bastantes aspectos maduré mucho antes, tuve que vivir cosas que no estaban muy buenas para mi edad y demás, ahí sentís inexorablemente que relegás una vida normal. Entonces todo lo hacés para poder lograr una vida de alto rendimiento y poder lograr todo esto.

 

¿Qué ocurre con todos los sueños que tenías cuando eras más joven y los actuales después de haber logrado todo lo alcanzado, incluso en lo personal?

Luciana Aymar: Una los va evaluando a medida que pasan los años, a medida que iba viendo que mi vida estaba dedicada al deporte, hoy mis sueños pasan por encontrar esos momentos de felicidad en otras cosas, mi vida, la de Lucha en el hockey ya está, va a estar siempre, pero hoy mi desafío es encontrar felicidad en otros aspectos de mi vida y paulatinamente los voy logrando, eso me hace sentir una mujer realmente muy feliz.

 

Fotos Luciana Aymar: Instagram Cuenta Oficial 202

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