clima-header

Buenos Aires - - Martes 30 De Noviembre

Home Gente Deportes Lágrimas en la mediática despedida de Lionel Messi: “¡Es la economía, estúpido!”

Lágrimas en la mediática despedida de Lionel Messi: “¡Es la economía, estúpido!”

En estas horas el jugador argentino negocia con el club francés PSG el acuerdo para jugar dos años en el fútbol de ese país, temporadas en las que ganaría unos 42 millones de euros con posibilidad de renovar ese vínculo por un año más.

Deportes

Si no fuera por lo desopilante en que se ha convertido todo esto, sin dudas el asunto sería una de las cosas más patéticas de la actualidad. El deportista argentino más popular en la faz de la tierra, un jugador de fútbol que ha acumulado una fortuna que está cerca de los mil millones de euros o probablemente un poco más, tuvo que cumplir protocolarmente a tono con estos tiempos, con una obvia conferencia de despedida de la institución en la que militó en las últimas dos décadas. Los atletas que se desempeñan habitualmente en esta especialidad saben de una sobrada forma, que actualmente la vida deportiva promedio de un futbolista hoy está cercana a los 37 o 38 años de edad, aunque haya honrosas y felices excepciones al respecto.

 

La partida de la estrella de la escuadra culé permite amores y odios en fuerte proporción a esta altura de las circunstancias. Mientras millones de fanáticos del número 10 barcelonés se emocionan con un Messi llorando descontrolado en la conferencia de prensa ofrecida en la madrugada del domingo, no faltan aquellos muy graciosos detractores que alertan que el freezer está perdiendo agua. Lo puntual es que el argentino se mostró conmovido desde el comienzo de su discurso, casi sin poder hablar. La frase que obviamente se roba todos los títulos y comentarios es “hice todo lo posible por quedarme y no se pudo. No tengo más nada que decir, hicimos todo lo que se pudo", expresó el mediocampista para detallar hasta donde él, su padre y equipo de abogados remaron para que el joven volante se mantuviera en el plantel del equipo español.

 

Messi

 

A esta altura de los acontecimientos, sea cual sea el equipo en el que la gente pueda ver al astro argento-español en un campo de juego, hay que ceñirse rápido a una famosa frase de la campaña política de Bill Clinton en 1992 contra George Bush (padre). “¡Es la economía, estúpido!”, fue el principal slogan de esa contienda electoral que culminó con el éxito del saxofonista estadounidense que llegó a la presidencia, para que después un escándalo con ese “instrumento” y una asistente gubernamental le costara un bochornoso proceso judicial que el mundo avistó azorado. Aquì no se trata de un deseo deportivo, sino de un deporte que en los ùltimos treinta años hizo comprender a los dirigentes que la chance de facturar a expensas de la pasiòn futbolìstica, uno de los cinco mòdulos financieros que mueven la economía mundial de manera contundente e inmisericorde.

 

El famoso “hice todo lo posible por quedarme y no se pudo”, tiene mùltiples lecturas. Por un lado, es un torpedo enviado a baja profundidad a la dirigencia española, señalando que el jugador aceptaba llevarse su sueldo mensual a la mitad y reducir otros ingresos, pero la férrea disciplina económica que rige a los equipos españoles no les permite por el famoso “fair play financiero” realizar gastos que superen cierta cifra aceptada en los reglamentos de proyección comercial de la materia. Joan Laporta, actual presidente del Barcelona, hoy está en el ojo de la tormenta, porque sabe que esa declaración emitida en una conferencia de lacrimógeno efecto, lo ha puesto en el rol de “villano estelar“ a la hora de adjudicar una gama de responsabilidades por la partida del mediocampista que brilló en esa institución.

 

Messi Laporta

 

Así como Bill Clinton le espetó a George Bush, por entonces presidente de los Estados Unidos, esa frase que además sumaba otras dos vinculadas al cambio de formato político y el sistema de salud, aquí ese concepto abarca un rol principal en todo lo ocurrido. Según la postura del presidente de la institución catalana, insistir en la contratación del argentino para que siguiese otros cinco años más y se despidiese del fútbol en esa institución culé, sería “hipotecar al club y no puedo permitirme eso”, del lado del volante argentino que no militó jamás en un equipo de primera de nuestra nación, hay bronca disimulada a medias aguas porque Messi en su momento apoyó la llegada de Joan Laporta al máximo cargo de ese equipo futbolístico de máximo nivel en los últimos cuarenta años.

Laporta Aguero

Casi planificado como una telenovela muy dramática que suma elenco, escenarios de un incalculable lujo y muchísimos millones de euros como botín de combate, la partida del deportista que inició su carrera en las inferiores de Newells puede costarle al presidente y la entidad que maneja un despampanante dolor de cabeza, tomando en cuenta que ahora sin Messi, el Barsa es un equipo que deberá resetear todo su sistema de juego sin contar con su artífice más destacado en estas décadas. La buena noticia en medio de todo esto, es que por lo menos ya tienen a alguien para cebar mate en los entrenamientos y viajes de la delegación culé alrededor del mundo, con la llegada de Sergio “Kun” Agüero, quien feliz e ilusionado se jugó unas fichas pensando que jugaría con su amigo en el club español y en segundos comprobó que…”¡es la economía, estúpido!”. Su pase del fútbol inglés a la gran liga española tenía sentido si podía compartir un equipo con su gran amigo, pero a la hora de facturar, las amistades quedan a un costado cuando los abogados apuran las decisiones para lograr el mejor negocio. Para completar una secuencia nefasta en lo personal, Agüero se lesionó antes del partido de la Copa Gamper y estará dos meses y medio sin entrenar en el club donde fue fichado, un desastre no dimensionable en estas horas.

Messi IG

Entre sus declaraciones más difundidas por los medios en estas horas, sobresalen algunas que se colaron tanto provenientes de su discurso en el Auditórium del Barcelona, como las que emitió minutos después desde su visitada cuenta en las redes sociales. "Hoy tengo que decirle adiós a todo esto. Estoy acá desde que tengo trece años y hoy me estoy yendo. Este club ha sido muy respetuoso conmigo y tengo que agradecer por todas las cosas que pasé acá. Me ayudaron a crecer y hacer la persona que soy hoy. Di todo desde el primer al último día", sostuvo muy movilizado con un pañuelo de papel con el que constantemente fue secando las lágrimas que asomaron sin freno alguno en el afeitado rostro del jugador argentino. Obviamente la poderosa carga de profundidad apareció en su red internetera al indicar contundente que “me hubiera gustado irme de otra manera, aunque supongo que nunca una despedida puede ser algo lindo… Me habría encantado seguir acá, lo hice todo con ese objetivo y al final no se dio. Solo tengo palabras de agradecimiento para todos los que me acompañaron en tantos años en el club y para nuestra afición, que me dieron todo su cariño y que intenté devolvérselo dando también todo por esta camiseta. Me voy pero no es un adiós, solo un hasta luego. Visca el Barça!!!", precisó el mediocampista dando a entender que pretende cerrar su carrera en el club que lo vio convertirse en una estrella.

 

Obviamente a Messi le hubiese encantado cerrar su carrera en la institución catalana, pero los tiempos que corren, desde lo económico, lo forzaron a romper su extenso vínculo con el equipo que lo llevó a la consagración internacional definitiva, entendiendo que ahora lo primordial es reforzar su futuro patrimonial a pocas temporadas de dar el adiós al deporte que lo tiene en una elite de millonarias estrellas que facturan siderales cifras, más allá del compendio de éxitos y fracasos en tantas temporadas. También conviene aceptar que los dirigentes del Barcelona, enfrascados en una tensa situación económica de la madre patria donde no hay lugar para financiar caprichos deportivos, prefirieron encarar de una vez por todas la previsible renovación del club apretando la tecla de “reset”, buscando concebir un nuevo plantel sin su máximo referente, pues tarde o temprano el jugador hubiese tenido la obligación de anunciar su alejamiento de las canchas del mundo por cuestiones físicas y de obvio rigor cronológico. Conmoviendo a los que ignoran el entramado interior de esta decisión transmitida entre lágrimas, rostros compungidos y mucho barullo digital en todos los medios afines, aquella histórica frase de Clinton resuena estruendosa. “Es la economía, estúpido”.

 

 

Imágenes y videos: FC Barcelona // IG Messi // Joan Laporta

Fecha de Publicación: 10/08/2021

Compartir
Califica este artículo
5.00/5

Te sugerimos continuar leyendo las siguientes notas:

Messi Comenzó la gran puja internacional para ver quién se queda con los restos deportivos de Lionel Messi
Les creemos a Messi y a Francisco

Temas

cat1-artículos

¡Escribí! Notas de Lector

Ir a la sección

Comentarios


No hay comentarios

Dejar comentarios


Comentarios

Tradiciones
mate-amargo ¿Te gusta el mate amargo?

Te enseñamos cómo curar el recipiente para que disfrutes de los amargos más ricos.

Historia
Mercosur Declaración de Foz de Iguazú. Argentina y Brasil, Hermanos

Suscripta por ambos países el 30 de noviembre de 1985 constituyó el germen del MERCOSUR. Si bien est...

Argentinos por el mundo
Ice Cream Union The Ice Cream Union: la magia del helado de dulce de leche, en Londres

En los años 90, dos hermanos argentinos radicados en la capital inglesa decidieron fabricar dulce de...

Espectáculos
Alfredo Alcon Alcón por Alcón. Una biografía comentada

Uno de los mejores actores argentinos de todos los tiempos, en sus palabras, recorre sus tramoyas vi...

fm-barcelona

Artículos


Quiero estar al día

Suscribite a nuestro newsletter y recibí las últimas novedades