Ser Argentino. Todo sobre Argentina

La estrellas del tenis caen del podio, ¿oportunidad para los jugadores argentinos?

En semanas donde se celebra el tercer Gran Slam del año, la preocupación que en estas horas sobrevuela a los especialistas, es si podrá aprovecharse esta inesperada novedad.

El fenómeno que sorprende a todos en el mundo del tenis actual, sin dudas ya era algo que los especialistas menos soberbios presagiaban antes de la llegada de la pandemia de Covid 19 que alteró el mundo del deporte a principios del 2020. A diferencia de viejas épocas del tenis, donde lo más importante era la estrategia y la forma de juego de todas las principales figuras del top 50 de la ATP, las cuales podían sostenerse durante varias temporadas sin descender bruscamente en los rankings de competición, el tenis actual, sostenido mayoritariamente en una mayor potencia y resistencia física, comienza de una forma implacable a pasarle factura a las principales estrellas del circuito, las cuales en el último lustro han tenido que tomarse licencias por temas físicos de forma inapelable. Los tres principales jugadores que antes peleaban por el cetro de cada temporada, ahora viven momentos de zozobra cuando sus cuerpos empiezan a encender preocupantes alarmas al desgastarse tan prematuramente a esta altura de la vida. La enorme demanda física que los actuales torneos cada temporada deparan, tanto por la cantidad de los mismos, como por sus afiebrados calendarios donde queda muy poco espacio para recuperar fuerza entre las demandantes competiciones, comenzó antes de la pandemia a provocar una secuencia de lesiones y problemas físicos que las grandes estrellas del tenis no han podido ocultar.

La trilogía de estrellas desfila por los quirófanos

El trío de jugadores consagrados que se ha venido alternando en la primera posición del tradicional ranking de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), actualmente luce como una sala de primeros auxilios con las constantes internaciones que tanto Federer, como Nadal y Djokovic han tenido que vivenciar durante el último lustro. Han cambiado las características de los calendarios de competición, siendo el nuevo milenio una brutal amoladora que va limando impiadosa e implacablemente el organismo de las estrellas de mayor calidad en el mundo tenístico. Si algo le faltaba a la actividad deportiva para dejar expuesto este problema y también la mala coordinación de los torneos a disputar en cada temporada, el arribo de la pandemia fue la gota que rebalsó las previsiones de todos estos especialistas en coordinar las fechas de los campeonatos en cada continente, la clase de superficie en donde se jugará y también el paquete de premios buscando acaparar en esas competiciones a los principales jugadores del mundo, instigados por llevarse suculentos y seductores premios. Este problema relacionado con la competitividad, los tiempos de juego y la cifra de torneos, amén de los daños que ciertas superficies provocan en algunos jugadores, ha ido demoliendo cuerpos y resistencias físicas de una manera implacable y previsible. El ranking a esta altura de la temporada encuentra en los primeros cinco lugares a Daniil Medvedev, Alexander Zevrev, Novak Djokovic, Rafael Nadal y Casper Ruud ocupando el mítico top five de un calendario 2022 donde la estrella Roger Federer, ausente por las operaciones a las que debió someterse por distintos motivos, lo han marginado al puesto 98 del chart mundial, con la posibilidad de seguir cayendo posiciones si no se reintegra al circuito de la manera más acelerada posible.

¿La oportunidad para el joven tenis argentino?

La decisión de ciertos organizadores de torneos de no permitir la presencia de jugadores rusos, a raíz del conflicto generado por la invasión de ese país a Ucrania, sumada a todas las lesiones que evidencian las grandes leyendas del mundo tenístico, desacomodó a los habitués a encontrar las mismas caras en los puestos más destacados, tiempos en los que la tabla de ubicaciones muestra a jugadores distintos ocupando los lugares de privilegio en el actual ranking. Esta no tan sorpresiva situación, según algunos analistas debería ser la punta de lanza para que los actuales tenistas argentinos inicien un poderoso proceso de reacomodamiento en los charts mundiales. En la actualidad son seis los jugadores argentinos ubicados en el top cien, a saber Diego Schwartzman (número 15), Sebastián Baez (número 36),  Francisco Cerúndolo (número 42), Federico Coria (número 70), Tomas Etcheverry (número 79) y Federico Delbonis (número 85). A partir de ahí otros seis jugadores están acomodados en las cincuenta ubicaciones que van desde el primer centenar de jugadores rankeados. Ellos son Facundo Bagnis (número 110),  Pedro Cachín (número 118),  Juan Manuel Cerúndulo (número 121), Camilo Ugo Carabelli (número 127), Juan Ignacio Londero (número 137) y Guido Pella (número 138).

Preguntas que suenan a cada lado de la red

La pregunta que se hacen todos, incluídos ellos mismos, en las actuales condiciones es: ¿podrán aprovechar este momento histórico donde los tradicionales referentes comienzan a ceder posiciones? ¿Habrá un recambio generacional mirando a la temporada 2023? ¿Será la actual, la temporada para el adiós de los grandes monstruos de la raqueta o tan solo es un breve lapso de pausa, antes que esos históricas leyendas vuelvan veloces a los courts para marcarles la cancha a los jóvenes con sueños de triunfo? En tiempos donde los factores de índole física comienzan a ocupar un protagonismo especial, en estos nuevos calendarios  de competición post-pandemia, los interrogantes flotan en el ambiente y solo el paso de los meses confirmará si esto que acontece es una situación pasajera, o finalmente aquél colapso de las estrellas pronosticado por los especialistas, al comprobar que la demanda física que imponen los actuales torneos, es una inmisericorde máquina de pulverizar los cuerpos de los deportistas en el menor tiempo posible, solo por un tema económico.      

 

Imágenes: Télam

Rating: 0/5.