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Lionel Messi, entre los festejos en Argentina y la decisión sobre su futuro en Francia

La enorme felicidad alcanzada con la selección argentina se contrapone con semanas muy traumáticas en el PSG, único club con el que está negociando su continuidad deportiva.

No hay nada peor que negociar con la presión de un inocultable reloj marcando el tiempo en el cual debe tomarse una decisión. Ya vivió esta experiencia en el 2021 cuando decidió dejar el club en el que permaneció dos décadas de su carrera. Consciente que todo el mundo lo está observando, entiende que sus aciertos desaparecen del horizonte dejando todavía más protagonismo a sus equivocaciones o contratiempos. Dividido entre aquellos recuerdos que todavía permanecen emocionándolo por la máxima conquista que siempre soñó, contrapuestos a las adversidades que enfrentó en las últimas semanas en París, sabe que no sirve de nada ser el número 1 del mundo si se equivoca en su futuro proceder. Los días pasan y Lionel Messi sabe que el 30 de junio está demasiado cerca. El reloj lo vuelve a colocar en ese espacio de determinación y hay demasiada confusión alrededor suyo.

Los objetivos que el delantero rosarino se planteo a mediados del año pasado, cuando solo le quedaba un año más del contrato con su club el París Saint Germain, eran conseguir el campeonato mundial con la selección argentina en Qatar 2022 y lograr la Championship League con el conjunto parisino, respetando ese orden de prioridades. Naturalmente que en una pesaba lo emocional en conjunto con una deuda deportiva personal, en tanto que la segunda era el estímulo que fomentaba su vínculo con la poderosa institución francesa, al considerar que su presencia junto a otras estrellas terminaría brindándole al conjunto galo ese título que se le viene negando sistemáticamente en este nuevo milenio. Los resultados ya son hartos conocidos: Argentina consiguió su tercera copa mundialista en suelo qatarí, mientras que hace pocas semanas, el PSG volvió nuevamente  a quedar eliminado del único torneo que le importaba conquistar a los parisinos.

El incómodo regreso a Francia tras ganar el Mundial 2022

Los duelos en la liga local, donde al conjunto de la Ciudad Luz le llegaban muy fácil hasta la línea del arco, insinuaron que algo grave estaba al caer si no había correcciones dentro del planteo defensivo de los parisinos. El PSG mostraba un andamiaje limitado atrás y susceptible a sucumbir si no ocurrían bruscas modificaciones, las cuales brillaron por su ausencia en los siguientes compromisos. Cuando finalmente el equipo de Paris enfrentó al Bayern Munich como local, la catástrofe se corporizó con una derrota concluyente que por esas cosas del destino apenas culminó en un módico 1 a 0, ilusionando a los franceses por una revancha en suelo germano. Lejos de conseguir en el campo alemán un resultado que torciera la historia, el París Saint Germain se volvió de la cancha del Bayern Munich con un 0-2 adverso que sentenció el duelo, marcando la eliminación de los parisinos.

Una inversión que no respondió en lo deportivo

Desde el mismísimo instante en que los franceses quedaron afuera de la Champions, la dirigencia del equipo parisino comenzó a evaluar detenidamente las opciones mirando al futuro, sabiendo que hay duras decisiones que deberán tomarse indefectibles camino a una reorganización que corrija las fallas actuales. La llegada de Messi para los capitales árabes que financian al PSG significó una inversión de 142 millones de euros, la cual no fue compensada con los objetivos alcanzados desde la llegada del argentino a este equipo europeo. En París la mayoría de los fans prefieren que la institución gala retenga al delantero Mbappé como prioridad, aunque eso signifique purgar un tiempo hasta lograr la estabilidad defensiva que hoy es su talón de Aquiles. Sin embargo los directivos de este club francés saben que el delantero necesita un abastecedor de juego como el rosarino, un condicionante que los presiona para no tomar decisiones apresuradas. Simultáneamente a la hora de renovar, los primeros encuentros de Jorge Messi, padre del famoso jugador con  la dirigencia parisina, exhibieron serias diferencias que ninguna de las dos partes quiso en su momento comentar.

La llegada de Lionel Messi en estos días para disputar los dos amistosos contra Panamá y Curazao, encuentran al rosarino partido emocionalmente. Por un lado disfruta del enorme reencuentro que significa festejar en su país la obtención del título en Qatar junto a todos sus compañeros, pero muy educado no exhala la procesión que lo carcome interiormente, entendiendo que las cosas en París están complicadas. El PSG quiere retenerlo para armar con él y Mbappé un nuevo equipo mirando al futuro, una planificación que no incluye a su amigo Neymar, que sería vendido a la primera oferta decente, debido a sus conflictos personales y el elevado sueldo que le cuesta a los galos cada año. El rosarino entiende que si va a permanecer ligado a la “Scaloneta”, necesita permanecer en un fútbol competitivo que lo exija semanalmente para llegar muy afilado primero a la Copa América 2024, un torneo que se jugará en Estados Unidos, y luego al mundial de 2026, que se desarrollará también en Norteamérica, Canadá y México en el clima veraniego al norte del continente.

Multimillonarias ofertas buscando su magnética presencia

Hay dos ofertas que lo esperan si no logra acordar. Si sus reuniones para permanecer en el PSG fracasan, inicialmente el fútbol árabe quiere contarlo en su estructura, habiendo dado señalen contundentes al haber contratado recientemente a Cristiano Ronaldo por la brutal cifra de 500 millones de euros por dos temporadas. Por eso si el Al-Hilal de Riad quiere tenerlo desde julio de este año deberá poner no menos de 600 millones de euros, sumando a ese importe otros cien millones más, en concepto de primas, estímulos y premios para la estadía del atacante rosarino en ese territorio. Al santafesino lo seduce lo económico, pero su preocupación pasa por competir en un fútbol mucho más calificado, principal aspecto que aún lo mancomuna con el PSG en la órbita europea. Si esta posibilidad falla, quienes irán a la carga serán los del Inter de Miami, que quieren a una estrella en el fútbol de los Estados Unidos y están dispuestos a poner toda la plata que sea necesaria. El objetivo que persigue este deporte profesional en Norteamérica es contar con un jugador top, que tenga injerencia en la promoción del mundial 2026 que se jugará en ese país del norte.

 

Imagen: Redes AFA - Selección Argentina

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