La particularidad que más me interesa del Otkrytie Arena (ткрытиеАрена) es que en su campo de juego, bajo la atenta mirada de los 45 mil espectadores que alberga en su lleno total, el sábado 16 de junio a las 10 de la mañana, debuta la selección de Sampaoli en Rusia 2018.
Como la mayoría de los estadios rusos, el Otkrytie Arena es bastante más que un estadio: es, en realidad, un gran complejo deportivo que incluye el estadio principal, dos de hockey sobre hielo, una escuela de tenis con sus respectivas canchas, un centro de deportes acuáticos y dos jardines de infantes.
Los intentos de construcción de un estadio propio del Spartak se iniciaron en 1994. Tras muchas idas y venidas (que incluyeron la cesión y luego reclamo de un terreno por parte de la municipalidad de Moscú, la obtención de los capitales y su licuamiento por la crisis financiera global, problemas burocráticos, error en una perforación que casi destruye una estación de subte y hasta el extravío (¡!) de los planos), el 19 de febrero de 2013 (si algo tienen los rusos es paciencia), se anunció que el nuevo estadio se llamaría «Otkrytiye Arena», que es el nombre del banco que puso la guita y la derrota simbólica de todo un régimen y una forma de entender el mundo.
Una pequeña nota de color: en uno de los accesos principales, hay una estatua de Espartaco, el símbolo del club. Mide 24,5 metros. Ojalá quede en la memoria de los argentinos no sólo como el esclavo que organizó una revuelta que puso de rodillas al imperio más importante de la época (al punto de que 2 mil años después, un club de Moscú lleva su nombre) sino, además, como el ingreso del estadio donde Argentina ganó el primer partido de su tercer campeonato mundial.
Otros campos de juego
El Otkrytie Arena y el Luzhniki Stadium son solo dos de los 12 estadios en donde se disputará la copa en el Mundial de Rusia de este año. La mayoría de éstos fueron diseñados o remodelados especialmente para este evento futbolístico e histórico:
Spartak Stadium
Ubicado en la ciudad de Rostov del Don y con capacidad para 43.702 personas. Su remodelación para el mundial se inició en 2014 y terminó en 2018 (¡Justito!)
Nizhny Novgorod Stadium
Ubicado en la ciudad de Nizhny Novgorod fue construido especialmente para el Mundial y cuenta con una capacidad de 55.300 espectadores.
Samara Arena
También llamado Cosmos Arena. Se encuentra en la ciudad de Samara y fue construido para el Mundial e inaugurado este año. Tiene una capacidad de 45.000 espectadores.
Kazan Arena
Ubicado en la ciudad de Kazán, tiene una capacidad de 45.500 espectadores. Su construcción costó 450 millones de dólares y fue inaugurado en 2013.
Saint Petersburg Stadium
Llamado Estadio Krestovsky y ubicado en la ciudad de San Petersburgo, es el estadio local del FC Zenit. Tras 10 años de construcción y más de 1.000 millones de dólares invertidos, las obras culminaron en 2017. Tiene capacidad para 70.000 personas.
Mordovia Arena
Inicialmente llamado Estadio Yubileyniy, este estadio está ubicado en la ciudad de Saransk en la República de Mordovia. Su construcción duró 8 años y culminó en abril de 2018 tras una inversión de USD 400 millones. Tiene una capacidad para 45.100 espectadores.
Ekaterinburg Arena
También conocido como Estadio Central, está ubicado en al ciudad de Ekaterinburgo y tiene casi 60 años. Fue remodelado en 2015 para el mundial y actualmente cuenta con una capacidad para 42.500 espectadores.
Kaliningrad Stadium
También conocido como Arena Baltika, está situado en al ciudad de Kaliningrado y tiene una capacidad para 45.015 espectadores. Su construcción inició en 2014 y se culminó en abril de este año.
Volgogrado Arena
Se encuentra en la ciudad de Volgogrado y tiene una capacidad para 45.500 espectadores. Fue construído con una inversión de USD 260 millones y planificado específicamente para el Mundial de Rusia 2018.
Fisht Stadium
Conocido como el Estadio Olímpico de Sochi, es un estadio multiuso en la ciudad de Sochi y fue construido para los Juegos de Invierno de 2014. Tiene una capacidad para 48.000 espectadores.
Hipólito Azema nació en Buenos Aires, en los comienzos de la década del 80. No se sabe desde cuándo, porque esas cosas son difíciles de determinar, le gusta contar historias, pero más le gusta que se las cuenten: quizás por eso transitó los inefables pasillos de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Una vez escuchó que donde existe una necesidad nace un derecho y se lo creyó.