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El público regresa a los partidos de fútbol: Llega un nuevo escándalo en el deporte más popular

Funcionarios políticos de distintos lugares anunciaron la vuelta de la gente a los estadios, incluyendo un protocolo con detalles de dicha estructura operativa, particular mecanismo que presagia previsibles conflictos en el sistema para recuperar “la vieja normalidad”.

Como todas las actividades al aire libre que se realizaban con presencia de público, desde el viernes marzo de 2020 los partidos de fútbol debieron ser suspendidos por la llegada de la pandemia, situación que paralizó esta clase de competiciones desde aquella fecha hasta fines de año cuando finalmente los encuentros pudieron volver a realizarse, cumpliendo a rajatabla un protocolo coordinado que incluyó la ausencia de espectadores en las tribunas de los estadios. Esa fenomenología aplacó en su momento las gravísimas tensiones que se habían desatado con el progresivo regreso de ciertas actividades públicas, dejando de lado el retorno de los choques futbolísticos, lo cual calmó las presiones de las empresas que se encargan de emitir dichos encuentros y los auspiciantes de estas transmisiones.

 

Las reuniones entre los directivos de los clubes y los funcionarios políticos comenzaron a cimentar la idea del regreso del público a los estadios, situación que obviamente está muy ligada a la situación sanitaria que vive el país por estas horas, vinculada al número diario de fallecidos y casos de contagios. Desde el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires se inició una serie de encuentros tendientes a buscar un mecanismo apropiado para aplicar la vuelta de la gente a las canchas, señalando desde su estructura respectiva que intentarán “priorizar” a las personas que se hayan vacunado contra el covid-19, tal lo inferido por el subsecretario de Deportes provincial, Javier Lovera. El joven funcionario afirmó durante una entrevista que “venimos trabajando hace varios meses en una estrategia. No tanto en el fútbol, porque me parece que el impacto más grande será en las ligas chiquitas, que necesitan de ese recurso para mantenerse", funcionario que también preside la Comisión Provincial de Automovilismo y Motociclismo Deportivo.

 

El funcionario de la provincia indicó que la intención es que vuelva el aforo "en todos los niveles" y en todos los deportes. Al respecto, Lovera sostuvo que “acompañamos firmes esta iniciativa, todavía no tenemos muy claro cuáles serán los parámetros, pero nosotros tenemos una línea de acción y pondremos el foco en las personas vacunadas. Queremos que se resalte a las personas que fueron oportunamente a vacunarse y darles prioridad. Y al mismo tiempo al resto de la población, transmitir que quien quiera participar de estos eventos, vaya a vacunarse a la brevedad". Por su parte, desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, (CABA), confirmaron que también estaban desarrollando estas especiales reuniones tendientes a conseguir similar efecto en la urbe porteña, algo que no satisfizo a quienes hoy reclaman que los partidos vuelvan a jugarse con gente presenciándolos. Las quejas de distintos sectores sobre esta situación tienen razones muy fundamentadas.

 

 

Desde que se volvieron a jugar los partidos en situación de pandemia, los encuentros se desarrollaron con un mínimo de personal dentro del campo de juego y también en todas las instalaciones del estadio utilizado para estos choques futbolísticos. A medida que los meses pasaron, el número de personas autorizadas para estar dentro de una institución deportiva fue creciendo por mínimas regulaciones de aforo, hasta que en un momento, la gente se encontró viendo por la televisión un encuentro entre Boca y River jugado hace varios meses en la Bombonera, partido donde se oyeron los gritos de casi 200 personas que estaban ubicadas en algún sector de las tribunas. Estas delegaciones que autorizaron desde la Liga de Fútbol Profesional, fueron el foco de las críticas, porque se terminaban jugando encuentros con una “audiencia VIP” de casi 300 personas ubicadas alrededor del court de juego. Explotó lo obvio: los hinchas que religiosamente vienen pagando todos los meses el abono para sostener a sus clubes, sin poder presenciar los partidos, pusieron el grito en el cielo con estos privilegiados que miraban en vivo y en directo esos matchs.

 

Lo puntual, es que ante las presiones ocurridas en los últimos meses y con perceptible baja de casos de contagio de covid y también la de defunciones, los dirigentes de la Liga Profesional elaboraron un plan de 14 puntos para presentarle al Gobierno, buscando que las autoridades nacionales permitan el regreso de los hinchas, situación que se dará como prueba en el partido Argentina-Bolivia por las inminentes eliminatorias. Los 14 puntos de esta planificación, aluden a la presentación que cada hincha deberá de una declaración en relación a no estar enfermo y no haber estado en contacto con alguien en esa situación, la constancia de vacunación, hisopado 72 horas antes del partido, en lugares determinados, un 30 por ciento de aforo ampliable progresivamente si la pandemia lo permite, exponer

24 horas antes del partido, la información completa de quién va al estadio, algo que deberá estar disponible en las plataformas digitales indicadas, una prueba piloto de este particular mecanismo en unos cinco partidos a determinar en las primeras tres fechas, ampliar dicho protocolo para jugadores de las reserva y juveniles, en cada cancha un asiento ocupado en las tribunas con tres libres y una fila de separación, todo el público sentado, 120 entradas de protocolo por cada club, la posibilidad de una tribuna para vacunados y otra para los no vacunados, que cada club defina el modo en que distribuye el porcentaje de todas estas ubicaciones. El plan presentado a la LPF expone que el partido de la Selección Argentina - Bolivia, sea la prueba piloto para la vuelta del público a las canchas

 

Lo cierto es que el jueves 9 de septiembre, cuando comience la triple jornada destinada a avanzar con los partidos que corresponden y sumar aquél que debió ser postergado en su momento, ocurrirá la vuelta del público en Argentina con la prueba piloto que se hará en el encuentro que la selección Argentina y su par de Bolivia, correspondiente a los choques de la zona sudamericana para el Mundial de Qatar 2022. Ese encuentro se desarrollará en el estadio Monumental, una prueba que los dirigentes concretarán buscando avanzar para que se confirme además el regreso en el torneo local. Desde el gobierno nacional, obviamente está la urgente necesidad de recuperar todas las actividades que quedaron postergadas, algo que confirmaron los funcionarios que en una charla con los medios, cumplieron en anunciar esta prueba piloto con el primer partido de la selección dirigida por Leonel Scaloni en las eliminatorias. Carla Vizzotti, Ministra de Salud, y Matías Lammens, Ministro de Turismo y Deportes, anunciaron el regreso del público a los estadios, señalando que el encuentro entre la Selección Argentina y Bolivia, por las Eliminatorias rumbo al Mundial de Qatar 2022, en el Monumental, el próximo 9 de septiembre, constituirá la "prueba piloto" para la recuperación oficial de esta actividad con la presencia de espectadores.

 

 

En conferencia de prensa, Lammens explicó que habrá en ese encuentro un aforo del "30 por ciento" en el duelo de la Selección y que ya se lo comunicó a Claudio Tapia, presidente de la AFA. A su vez, no dio detalles del protocolo. Vamos a trabajar con el Ministerio de Salud para definirlo", dijo. Segundos más tarde, el funcionario agregó que "esto es un primer paso para que regrese el público no sólo a los partidos de fútbol, sino a los espectáculos masivos, vamos a aplicarlo en las diferentes categorías del ascenso y otros deportes. Todo esto nos permite hacer una evaluación de cómo se van a implementar los protocolos. Una vez que se definan los equipos, vamos a dar precisiones. Sí podemos anticipar que el aforo será del 30 por ciento y este partido es un evento que amerita la excepcionalidad. La idea central es que para fines de septiembre tengamos público en todos los estadios. Lo de la Selección Argentina será una prueba piloto”, tal los conceptos del titular de Turismo y Deportes, Matías Lammens.

 

Hasta ahora lo que se sabe es que el jueves 9 de septiembre es que el partido con Bolivia en el Monumental (el segundo de la serie de tres programada) irá con un aforo del 30%. A pocos días de las primeras elecciones, la decisión es que por primera vez en pandemia haya más que allegados en un encuentro. Quienes vayan a ese partido deberán registrarse en la aplicación cuidar y llenar una declaración jurada con respecto al estado de salud, confirmando que no hubo contacto estrecho con algún contagiado y más. Luego, obvio, moverse con tapabocas. Y evitar cualquier tipo de aglomeración. Pudo saberse hasta el momento que no habrá necesidad de presentar un test negativo de PCR (tienen un costo de 7.000 pesos o más) y tampoco un certificado de vacunación será imprescindible. Las medidas tomadas para este encuentro, no serán exactamente las mismas que luego habrán de utilizarse, probablemente la metodología será igual o habrá más obligaciones para ir a la cancha. Obviamente en los alrededores del estadio habrá mucha seguridad para evitar aglomeraciones y traslados de grandes grupos, con el objetivo central de que se mantenga la distancia social más allá de que este se trate de un evento al aire libre.

 

 

Un grave problema estructural sobre el que todos hacen la vista gorda

 

Existe un gravísimo inconveniente con la esperada vuelta del público a las canchas. Es el mismo que había antes, cuando había seguidores de los dos equipos y posteriormente con la época en que solo podían ingresar partidarios del equipo local al estadio. Ese gravísimo inconveniente se llama “barras bravas”, están insertas en todas las instituciones y manejan tras bambalinas varias de las estructuras de cada club, porque los mismos dirigentes son los que financian, respaldan y defienden a estas agrupaciones de inadaptados que generan violencia, corrupción y crímenes de distinta clase. Suena ingenuo ahora que el público ha de recibir la autorización para regresar a una cancha, que las autoridades de los clubes le asignen prioridad a los socios del club que religiosamente han venido pagando cada mes el abono de sus instituciones para sostener a las entidades, aún sin poder presenciar estos partidos jugados desde la vuelta del fútbol. Las presiones de los “grupos de poder” con los dirigentes una vez que se habilite cierto porcentaje de aforo, hacen pensar que la repartija de entradas a la hora de dar cabida al retorno de la gente a los estadios, volverá a provocar las polémicas que todos presencian constantemente con estos grupos de choque.