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El futuro de los estadios argentinos, la pelota no pica

Tras la confirmación oficial de la FIFA que el Mundial 2030 se desarrollará en Europa y Africa, el destino de grandes estadios nacionales es un gran misterio deportivo.

Tres noticias se erigieron rutilantes en el panorama futbolístico concerniente a las canchas. Primero el anuncio oficial de la FIFA, confirmando a finales del año pasado de manera oficial que el Mundial 2030, campeonato para el cual se había postulado Argentina junto a Uruguay y Paraguay, finalmente tendrá como sedes a Europa y Africa, una determinación que shockeó a todos los dirigentes de la AFA, quienes pensaban que un campeonato del mundo en nuestro país los obligaría en los próximos años a ejecutar un plan de renovación en este territorio con miras a la estructura que demandaría un torneo de esas características. La segunda novedad fue el gran anuncio que hizo público el nuevo gobierno argentino asumido el último 10 de diciembre, con esa excluyente frase de “No hay plata”, confirmando que las arcas del Estado están en rojo en relación al financiamiento de actividades deportivas. La tercera noticia apareció en las horas previas al comienzo de la Copa de la Liga, cuando se confirmó que Boca jugaría su primer partido como local en el nuevo Gasómetro, mientras que River hizo su arranque de campeonato en un Monumental cuyo pasto está destrozado por los últimos recitales.

 

 

En la Asociación del Fútbol Argentino, la potencial designación de nuestro país como una de las sedes en donde se jugaría el Mundial 2030, obligaba de cuajo a que varios estadios se viesen forzados a una imprescindible remodelación para poder recibir a los 48 equipos que jugarán ese campeonato del mundo, tales los casos de Vélez, Mendoza, Mar del Plata y Boca Juniors. La famosa cancha de Vélez de Liniers, uno de los lugares que albergó el recordado Mundial 1978 cuando Argentina se consagró campeón del mundo por primera vez, asoma en la actualidad como una cancha que requiere de varias obras, pero fruto de las diversas crisis económicas que afectaron el contexto social en los últimos 25 años, estaba en lista de espera hasta que pudiese sanear algunos inconvenientes económicos y también esperando la llegada de nuevos sponsors para solventar las modificaciones. El estadio de Mendoza, aún con ciertas estructuras que muestran la antigüedad del lugar, permanece en la agenda de lugares donde pueden disputarse partidos del campeonato local o partidos de la Copa Argentina, habiendo quedado totalmente excluído de la programación de canchas aptas para jugar partidos de la selección mayor de esta especialidad. Tanto Vélez como el Malvinas Argentinas de Mendoza suelen ser usados en ciertas fechas para los encuentros que disputan Los Pumas, selección argentina de rugby que hace las veces de local en esos dos destacados campos de juego pensados originalmente para el fútbol.

Una joya de Mar del Plata abandonada a su suerte

El caso del estadio José María Minella, es decir el estadio mundialista de Mar del Plata, a esta altura de los acontecimientos es el que en peor condiciones se encuentra. Totalmente abandonado a su suerte después que los organizadores de torneos de verano decidieron ir a otras plazas provinciales para los encuentros entre enero y febrero, la cancha ubicada en la “Ciudad Feliz” comenzó a vivenciar una devastadora dejadez, fruto del abandono de los espacios que requerían un constante mantenimiento, sumándose además el drama de poco personal de seguridad vigilándolo, lo que derivó en que muchas veces ladrones ingresaran al lugar para llevarse cables de cobre, estructura eléctrica desmontable y otros elementos que los delincuentes comercializan en el mercado negro. Utilizado para los partidos que el equipo de Aldosivi juega en la costa, incomprensible postura que deja a otros importantes equipos de esa ciudad sin emplearlo, el lugar apenas si fue utilizado para unos muy pocos recitales a fin de recaudar fondos para sostenerlo. Tal como se pudo observar en bastantes videos filmados durante el recital de Tan Biónica, la cancha del Minella parece un picadero y una pelota de fútbol jamás concreta dos piques iguales, fruto de los insólitos pozos que aparecen en todo el campo de juego con inesperados cráteres en todo el pasto. Antes del último cambio gubernamental en diciembre último, la AFA se iba a hacer cargo del mismo para que el mismo fuese el campus central de la selección argentina, pero con los recortes económicos, la Provincia de Buenos Aires desistió de apoyar esa iniciativa pensada para el estadio mundialista.

El estadio de Boca Juniors constituye en la actualidad el espacio deportivo con mayor nivel de conflictividad que tiene el fútbol a nivel de realizaciones masivas, dado que gran parte de las estructuras no se han renovado y los mayores inconvenientes aparecen sobre todo en el área de seguridad o la estructura de ingreso por sus diferentes sectores. Asoma necesario recordar que la selección argentina jugó allí uno de los dos últimos partidos de las Eliminatorias 2026, enfrentando a Uruguay, partido que el equipo charrúa ganó por 2 a 0 en una velada donde ocurrieron diversos incidentes en las tribunas y dentro del campo de juego. La FIFA, a raíz de los graves problemas ocurridos en la Bombonera, castigó a la Asociación del Fútbol Argentino con una multa y otros castigos de tono económico, lo que llevó a la entidad madre de este deporte a desclasificarlo de la paleta de canchas para la realización de encuentros internacionales. La capacidad del estadio ubicado en la calle Brandsen al 800 supera apenas las 44 mil localidades, volumen de público que diferentes comisiones directivas quiso elevar con distintas modificaciones edilíceas. 

Solo tres canchas, tres empanadas

Hay otro estadio, que a pesar de reunir una infraestructura apropiada para la realización de partidos internacionales, cada vez es menos empleado para los encuentros relacionados a torneo de selecciones o amistosos con equipos del exterior, es decir, el Estadio El Unico Diego Armando Maradona, ubicado puntualmente en el cruce de las calles 32 y 19 en la ciudad de La Plata. Este lugar que fue inaugurado el 7 de junio de 2003 fue utilizado en su momento para que Estudiantes y Gimnasia jugarán allí, pero como ambos equipos en una determinada etapa reconfiguraron sus canchas, el Unico quedó librado a su suerte en la última década, empleándose en muchas ocasiones para reuniones políticas, o también, para shows musicales de figuras locales, puesto que las estrellas del extranjero volvieron a recalar en River, el Campo de Polo o el Hipódromo de San Isidro. Con algunas deficiencias estructurales que siempre jaquean la habitual  utilización del predio, entre ellas problemas con el techo que cubre todas las tribunas, esta cancha se emplea para partidos en contadas oportunidades y ahora en tiempo de crisis, los dirigentes del fútbol argentino no lo tienen en cuenta para programar encuentros allí en la ciudad de las diagonales. 

En la actualidad hay solo tres canchas disponibles para partidos internacionales, el estadio de River Plate, el San Juan del Bicentenario y el Unico Madre de Ciudades en Santiago del Estero. Actualmente el Monumental en Nuñez sufre las desgastantes consecuencias de haberse utilizado para recitales en el último cuatrimestre del 2023, con un campo de juego totalmente desparejo y falto de pasto. Esto se complementa con canchas que tienen problemas edilíceos, como el emblemático caso de Ferro Carril Oeste, que tiene una de sus cabeceras anulada por un derrumbe de una de sus estructuras de cemento. Mientras San Lorenzo demora la construcción de un estadio moderno en el predio reconquistado durante la pandemia 2020 en la avenida La Plata a una cadena de supermercados, por cuestiones estrictamente económicas, las canchas de Racing e Independiente exhiben un regular contexto estructural, agravado en el primero de los estadios de Avellaneda, después de los cuatro shows que brindó el grupo musical La Renga a principios de año.                       

 

Imágenes: Si San Juan / Santiago del Estero

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