¡Escribí! Notas de Lector
Ir a la secciónBuenos Aires - - Martes 13 De Octubre
Desde su fundación, el Club Atlético Boca Juniors vistió diferentes colores en su camiseta. Aunque casi no hay registros, los estudiosos coinciden en que la primera fue rosa. Como era de esperarse, sus rivales se mofaban de la elección. Cansados de esta situación, cambiaron por una blanca y negra a rayas verticales, luego una toda celeste (similar a la actual del Club Atlético Temperley), más tarde una toda azul y, finalmente, una de líneas verticales blancas y azules. Y acá viene lo jugoso de la anécdota. El Club Almagro tenía una camiseta muy similar. No había espacio para los dos. ¿Qué hicieron para dirimir la cuestión? Lo más lógico: se retaron a un partido. Se imaginan bien: perdió Boca.
Luego de aceptar la derrota, la cuestión era: ¿y ahora qué colores usamos? Esta anécdota es un poco más conocida: abatidos y enojados por tener que cambiar la identidad, decidieron dejarlo a la suerte: el presidente del club era Juan Rafael Brichetto, quien, además, trabajaba como operario del puerto. Por eso, decidió que usarían los colores de la bandera del primer barco que pasara al día siguiente entre los diques uno y dos. El barco, como ya sabemos, era un pesquero sueco.

En un primer razonamiento, puede pensarse que algo tan importante como la identidad cromática de uno de los clubes más importantes del mundo haya surgido de un hecho azaroso es algo, por lo menos, llamativo. Pero, si nos ponemos a pensar, ¿no es una metáfora de muchas de las cosas importantes de la vida? ¿No es acaso, la intromisión del azar, más frecuente y más definitoria de lo que pensamos? Por ejemplo, tratemos de recordar cómo conocimos a nuestras parejas. O cómo elegimos la profesión que elegimos. O cómo encontramos la casa en la que vivimos. Los dirigentes de Boca estaban dándonos una lección que ni ellos se dieron cuenta que estaban dando: relajémonos un poco y tomemos decisiones sin tanta neurosis. Lo importante de verdad es cómo juguemos el partido. El color de la remera es casi lo de menos.
Fecha de Publicación: 17/11/2019
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