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Boca Juniors llega muy complicado al superclásico después de tres derrotas al hilo

El equipo de Miguel Ángel Russo perdió sus dos encuentros de la Copa Libertadores y también en la última jornada del torneo local, tiempos donde la figura de su entrenador vuelve a estar realmente muy cuestionada.

De todas las semanas difíciles que viene teniendo Boca Juniors, sin dudas esta última puede ser la peor sin en los próximos días no recupera la confianza, consigue algunos resultados y mejora tanto en el plano futbolístico como en el anímico. La derrota hace diez días contra el Barcelona en Guayaquil, un partido teñido por el escándalo del viaje de su arquero Esteban Andrada sin el testeo de COVID-19 correspondiente, provocó profundas y perceptibles erosiones en la calma que supuestamente reinaba en el cuadro de la Ribera antes de ese partido. Clasificado para los play-offs de la Copa de la Liga Profesional de Fútbol, llegó al encuentro este último domingo contra Patronato, club que jamás logró un triunfo frente a este prestigioso rival. El mal momento que viven los xeneizes quedó muy expuesto cuando ese combinado de suplentes y titulares perdió en suelo provincial, dura derrota que encendió las alarmas pensando en el siguiente partido.

 

Si las cosas podían ponerse peores, la derrota hace pocas horas contra el San Pablo por la mínima diferencia llevó el color de las alertas a un rojo eléctrico incandescente, sabiendo que este domingo a las 17:30 se juega a un todo o nada con su archirival de toda la vida en la historia deportiva. Desorientado, sin ideas y a los ponchazos, Boca perdió frente al equipo que se convirtió en su más incómodo verdugo en las últimas temporadas, partido en donde los planteos del técnico Miguel Ángel Russo dejaron mucho que desear. Lejos de la sincronicidad entre sus jugadores y sin el gran poder de fuego de otros tiempos, lo máximo a lo que llegaron los boqueases en su nuevo partido por la Libertadores fue casi a mendigar un rastrero empate mixeado con pelotazos y alguna intentona individual que no tuvo buenos resultados. Con ese resultado adverso que lo deja afuera de la clasificación si el torneo continental culminase, por la diferencia de goles a favor y en contra, el equipo de la Ribera no las tiene consigo justo cuando debe enfrentar a River por los atractivos y excitantes cuartos de final del campeonato hogareño.

 

Faltando poco menos de 96 horas del esperado superclásico que se jugará nuevamente en la Bombonera, un difícil partido donde no habrá empate y uno pasará a la siguiente ronda, las cosas no están realmente bien en el equipo que será local el próximo fin de semana. El demoledor gol de Fabián Jonatan que puso el definitivo 1 a 0 a favor del Santos el martes a la noche jugando como visitante, complicó las expectativas del cuadro xeneize frente al rival de toda la vida, semana muy negra donde acumuló dos derrotas en la Libertadores y una por el campeonato local. Los cambios del segundo tiempo en el partido jugado fuera de Argentina expusieron no solo la indecisión de Miguel Ángel Russo para definir a que quería jugar cuando estaba en desventaja, sino que los reemplazos provocaron gran furia e incomodidad en los jugadores involucrados. La cara de Carlos Tevez en el banco durante los minutos finales, era toda una declaración de malestar, fastidio y enojo, mientras Boca remaba centros y algún ataque fugaz buscando el empate que no se dio.

 

 

La prensa especializada que sigue el día a día la continuidad de los xeneizes intenta todo el tiempo no dramatizar las cosas, pero tres derrotas, el superclásico por delante y la muy dolorosa posibilidad que una derrota ante River lo deje eliminado en el torneo local, son factores que obligaron al Consejo de Fútbol del club de la Ribera a considerar opciones en caso que las cosas todavía se agraven un poco más. Desde la histórica institución ubicada en la calle Brandsen al 800, la continuidad del director técnico no está puesta en duda, un planteo que podría modificarse si además de perder contra River el domingo, no consigue un buen resultado la semana que viene en uno de los dos partidos que le quedan a Boca en la Libertadores como local. Obviamente el foco del técnico persigue la consigna de ganar ambas competencias, pero marginado del torneo local, si algo arruina su evolución en este torneo continental, podría acelerar drásticos cambios en la cúpula técnica. Lo más grave a la hora de evaluar este primer semestre de los boquenses, es la irregularidad del equipo y la ausencia de una línea de juego coherente con los objetivos prefijados. La vuelta de Pavón al plantel xeneize en las últimas semanas, tras el final de su temporada en Estados Unidos no parece haber ayudado demasiado al planteo de Russo, que apoyo la vuelta del jugador pensando que este regreso podría aportarle goles y potencia en el área rival.  

 

La estrategia de Miguel Ángel Russo en la copa local y la Libertadores desconcierta en primer lugar a quienes respaldan al DT boquense, un entrenador que jamás mantuvo el mismo planteo en la cancha, rotando la manera de defenderse y armar los ataques. De una interesante línea de tres con dos carrileros que van y vienen armando un paredón de cinco en el fondo, a jugar con un cuatro cuatro dos tradicional, los planteos del técnico cambian todas las semanas y el mismo equipo es el primero en admitir que esta irregularidad es lo que más le complica a la hora de conseguir los resultados. La institución xeneize viene padeciendo la falta de un nueve de área que la agarre y la mande a guardar, pero para mal de males, las decisiones tomadas al respecto no parecen haber sido las mejores. Primero se deshicieron de “Wanchope” Abila, que al parecer no le caía en gracia a Russo, luego lo ubicaron a Tévez de falso nueve, tan falso que ni el mismo se lo cree. Sebastián Villa no es centrodelantero y hace lo que puede cuando liga un pelotazo o una bella habilitación que cada tanto el Apache suele gestarle para dejarlo solo frente al arquero.  Boca sufre la ausencia de un nueve tradicional y las disparatadas gestiones para traer al delantero de Uruguay Edison Cavan alcanzaron un estruendoso fracaso cuando el jugador renovó su contrato en el fútbol inglés después de haber coqueteado con el equipo argentino. Ahora, sin esa supuesta estrella, los boqueases deberán salir en el próximo mercado de pases a buscar alguien en esa posición que les genere no solo confianza sino buena cifra de goles.

 

En la Libertadores, después de la derrota ante el Santos, los dirigidos por Russo quedaron tercero en el Grupo C, porque por más que iguala en puntos con este equipo, la diferencia de goles ubica primero a los brasileños, convertidos en los verdugos del equipo argentino en estos choques continentales. La buena noticia para los xeneizes es que a Boca solo le quedan dos partidos como local y dependerá únicamente de conseguir buenos resultados para pasar a la siguiente fase, recordando que en este tramo de la Libertadores pasan a la siguiente etapa los dos primeros. De ocurrir una inesperada catástrofe en la Bombonera con esos partidos pendientes y sumarle a eso una potencial eliminación este domingo en su choque con River, lo más probable es que la dirigencia de Boca busque la salida del técnico para encarar un nuevo ciclo, el cual llegará con una renovación del 50 por ciento del plantel, grilla de jugadores que se desprenderá de varios históricos, algunos que han rendido poco frente a las expectativas y otros por cuestiones económicas. Aún ubicado en el medio de la tormenta y después de tres derrotas al hilo, Boca Juniors puede reorientar su destino si el domingo vence a River de la manera que sea, dejando fuera a su archirival del torneo local, relajado anímicamente sin tantas presiones para jugar la siguiente ronda y también no descuidar la Libertadores. Todo esto comenzará a resolverse el domingo a las 17:30 cuando el árbitro Tello marca el arranque de un nuevo superclásico, un partido con mayor importancia a la de anteriores choques con su máximo oponente deportivo.         .                                                                                                            

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