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Silabario cordobés

Te hacemos una suerte de silabario cordobés para que entiendas más o menos de qué va esta tonada tan particular. ¿Estás preparado?

Un silabario es un texto con tintes pedagógicos que ayuda a la alfabetización y la enseñanza inicial de la lectura. En este caso, nosotros le llamamos silabario porque te vamos a contar cuáles son las sílabas que no usamos ni ahí en Córdoba. Ya habrás oído hablar sobre lo glotones y golosos que somos en este territorio con algunos sonidos y algunas sílabas. Nos comemos las s, las d finales, y más… es que la tonadita lo amerita. Para que el cantito quede pipí cucú, es necesario que a veces acortemos las palabras. Y esto implica que recortemos sílabas completas de nuestras palabras…

En general, nos comemos algunas sílabas cuando usamos los verbos en modo imperativo. O sea, cuando damos órdenes.

1. Cuchá

“Cuchá, cuchá nero” es una de las frases más usadas en Córdoba. Lo llamativo de este imperativo es que del verbo escuchar no solo eliminamos la primer sílaba, sino que también usamos la repetición como recurso para interpelar a nuestro interlocutor. “Cuchá” solo no tiene la misma potencia que “cuchá, cuchá”.

¡A no confundirse!: El “cuchá” nuestro no tiene nada que ver con el “cucha” que le decimos a los perros cuando los queremos echar. El nuestro viene del verbo escuchar, es una interpelación para oír algo.

2. Já

“Já” no es una risa irónica, ni una carcajada. Es el imperativo del verbo dejar. Dejá, en cordobés, es monosílabo: . Así, las frases que podemos usar con este monosílabo de uso frecuente son estas:

Y así infinitamente…

3. Andá sete…

¡Cuidado!, se viene una guarangada. “Andá sete culiá” es uno de los imperativos más groseros. Lo usamos solo cuando estamos envenenados del enojo. En criollo significaría “Andá a hacerte culiar”. Pero en Córdoba nos comemos sílabas enteras y, con la velocidad que hablamos, quedó así.

4. Toy

Del verbo estar surge el famoso “toy”. Y, del famoso “toy”, surgen remeras y leyendas que dicen:

o también el remate de “no toy… me fui a Villa Carlos Paz”. Como se inscribe en miles de remeras de egresados o artesanías locales. El “toy” es utilizado cotidianamente y, sobre todo, para expresar estados de ánimo. “Toy echau”, “toy donao”, “toy envenenau” son algunos de los estados de ánimo más comunes en los cordobeses.

Y así culminamos el silabario cordobés: ¿cuchaste?

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