Ser Argentino. Todo sobre Argentina

¡Buen provecho!

Típica frase y auspicioso deseo que se menciona cuando alguien se dispone a comer. Pedir por el buen provecho es una costumbre bien argentina.

No solo en Argentina. La costumbre de desear el buen provecho se da en toda Latinoamérica. Seguramente ustedes ya la habrán escuchado o, incluso, mencionado cientos de veces. No obstante, siempre hay algún desprevenido para alguna explicación rápida. Exclamar: “¡Buen provecho!” cuando alguien está comiendo es lo mismo que desearle que tenga una buena comida, que el plato le caiga bien, etc. Pero ¿de dónde viene?, ¿qué significaba originalmente?

La expresión es parte del legado que quedó de nuestros colonizadores, los españoles. Que, a su vez, lo recibieron de los moros, quienes comparten esta tradición con toda la cultura oriental. Es que, en aquellas longitudes, se come con boca abierta y se eructa antes de levantarse de la mesa. ¿Por qué? Porque es una sociedad que, antaño, paso hambrunas de las pesadas. Entonces, mostrar la comida que se tiene en la boca o eructar al terminar de comerla es sinónimo de estar agradecido de que en ese momento se tenga comida, y no como sus antepasados. Por eso, cada uno en su idioma, suelen augurarse el buen provecho.

Sin embargo, en nuestro país, y en la cultura latinoamericana en general, el tema del provecho (para los que son padres, sobre todo) suele relacionarse con el pequeño eructo y/o vómito que produce el bebé cada vez que termina de tomar la leche materna. Entonces, se presenta un problema. Desear el buen provecho, pero con los ribetes orientales o, como se les desea a los bebes que, como se ha explicado, es un tema poco agradable.

Por eso, para concluir, cada vez se acepta más la frase “buen apetito”. Y, encima, podés hacerte el canchero, el políglota. La tirás en francés: “Bon appetit”, y te robás todos los flashes.

Rating: 0/5.