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5 pasos para hablar cordobés sin errores

Ya facilitamos un montón de tips para hablar bien cordobés. Ahora resumimos todo en una guía paso a paso con la que podés aprender al toque.

En Córdoba, como en otras provincias, estamos un poco cansados de que nos imiten. Sobre todo de que se rían de nuestra tonada. Pero lo peor de lo peor es cuando nos imitan mal. Para hacer tu versión cordobesa de vos mismo, tenés que seguir un par de pasos. La vamos a hacer bien en criollo, para que se entienda todo a la perfección. Aprendé a hablar cordobés.

1. Para ponerle tonada

  1. Identificá la sílaba acentuada en la palabra: “eJEmplo”
  2. Alargá la sílaba anterior a la acentuada: “eeejemplo”

Si la sílaba acentuada es la primera, no hacés nada. Es el principal error que comete un imitador cordobés malo. El alargamiento de las sílabas no se da en cualquier lado. Mesa, árbol, pata: todas esas palabras quedan como están. Porque la primera sílaba es la que lleva el acento.

En términos lingüísticos, el alargamiento se ubicaría en la sílaba pretónica, o sea en la sílaba anterior a la tónica. Pero acá estamos para hacerlo ¡en términos crioios, papá!

2. Para nombrar a las personas

  1. Agregar un artículo adelante: “La Bianca”, “El Leo”
  2. Identificar una cualidad de su aspecto físico o su personalidad y ponerle un apodo en base a esto: “Cara e’ poio”, “pelau”

Le ponemos humor a la guía con un chiste cordobesazo:

Dice que estaba un cordobés en el baile y ve a una guasa que lo enamora.

Así que se acerca, empiezan a bailar y él le pregunta su nombre.

Ella le dice: “Adiviná, empieza con L”.

Él empieza a tirar nombres para ver si adivina: Leonor, Lucía, Ludmila, Lorena.

Y ella contestaba: “No, no, no”. El tipo no le pegaba en ninguno.

Hasta que se rindió y ella decidió contarle su nombre: su nombre era “La Norma”.

3. Las letras que no se nombran

En Córdoba nos gusta comernos un par de letras. Esto facilita la pronunciación y nos ahorra un montón de tiempo. Te contamos cuáles letras no esisten en Córdoba.

4. Para pronunciar como se debe

“Io me iamo iesica iolanda, vivo en la caie iapeiú, tomo iogur de frutiia y voy a la plaia con maia amariia”

¡Ojito! Cuando la i se junta con la “ll”, como en el caso de frutilla y amarilla, el sonido vocálico se extiende un poco más, suplantando los dos fonemas.

Cabe aclarar que muchas personas reniegan de este rasgo identitario de la lengua cordobesa. Por lo que la suplantan o corrigen por una “y” medio vibrante, que genera un sonido intermedio entre el “sho” y el “io”. En lingüística a este fenómeno se lo conoce como yeísmo o zeísmo, respectivamente.

Y sí, ser cordobés implica un poco dejar de lado algunas cosas preestablecidas. La “r” pasa a pronunciarse como una “eshe”. Así, las palabras perro, ropa, fierro, quedan como pesho, shopa y fiesho, si sos cordobés. De todas formas, se trata de un sonido intermedio como la “y” medio vibrante que te presentamos más arriba.

5. Para aumentativos

Ejemplos de conectores: qué se yo (quisió), digamo, osea, ehte, vite, ponele y de ahí (y’deay), maomeno, avece, nosabí, sabequé, por ahí (poráy), tonce y miles más.

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