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Boludo de acá, boludo de allá.

En todos los idiomas, en todas las culturas, en todo intercambio que implique lenguaje, siempre se usan latiguillos.

Cómo hablamos

En todos los idiomas, en todas las culturas, en todo intercambio que implique lenguaje, siempre se usan latiguillos. Por un lado son comodines de la lengua, palabras que se usan cuando el hablante necesita tiempo para pensar o cuando no encuentra un lexema adecuado a lo que quiere decir exactamente (¿diremos alguna vez exactamente lo que pensamos? ¿Se puede pensar exactamente? Aristóteles lo intentó, no sólo hacerlo sino hasta taxonomizarlo, quizás por eso sea uno de los filósofos antiguos más esotéricos). En fin. Decía, entonces, que los latiguillos son útiles y a veces hasta necesarios, como las onomatopeyas. Lo interesante es qué latiguillo usa cada comunidad hablante. Esa respuesta, a priori sencilla, dice mucho más de esa comunidad que cualquier otro estudio lingüístico. La de los porteños es muy clara: somos todos unos boludos.

En la proto guerra de la independencia, a España le peleábamos como podíamos. El ejército nacional estaba compuesto en gran medida por el gauchaje, que formaba en tres filas de “soldados” (por decirles de algún modo, ¡hola Aristóteles!) diferenciados: la primera era la de los "Pelotudos", que usaban como arma de distancia enormes piedras atadas con tientos y cuando se acercaba la caballería le apuntaban más al caballo que al jinete, cosa que pierda estabilidad y los que vinieran atrás fueran al suelo con él, porque eran piedras, pero tampoco había que andar desperdiciándolas. La segunda era la de los "Lanceros", que también es un eufemismo porque la lanza consistía en un cuchillo (o facón, en el mejor de los casos) atado a una tacuara, imagínense la confiabilidad y la duración de un arma tan rudimentaria. Y finalmente, la tercera estaba integrada por los "Boludos", que eran, ni más ni menos, los gauchos menos entrenados y menos hábiles de todos, que fajaban con sus boleadoras a todo lo que se moviera.

La RAE, en su primera acepción, dice que boludo significa “necio o estúpido”. No menciona nada del coraje necesario para enfrentar armas de fuego a los piedrazos. El paso del tiempo suele ser injusto con los verdaderos héroes. Qué boludos.

Fecha de Publicación: 18/04/2018

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