Preparación para el viaje:
- Visita al veterinario: Chequeo completo, vacunas al día y recomendaciones específicas para el viaje (especialmente para perros mayores y cachorros, o hembras preñadas).
- Adaptación a la transportadora: Tomate el tiempo de habituarlo a la caja transportadora para que sea su espacio de calma.
- Documentación: Libreta de vacunación y certificado de buena salud emitido por su vete de cabecera.
- Provisiones: Agua fresca, comida, snacks, juguetes, bolsas higiénicas, botiquín de primeros auxilios y una manta o sabanita que le resulte familiar.
- Si no la pasa bien en el auto:
Si vomita, hablá con tu vete para ver si podés darle algo para que no se sienta mal.
Si babea, achina los ojos, jadea mucho o tiembla, son señales de stress; consulta con una educadora canina que te guíe en el proceso de ir acostumbrándolo de a poco.
En el camino:
- Seguridad: Sujetalo al arnés con o asegurá la transportadora con el cinturón de seguridad.
- Pausas frecuentes: Hacé paradas cada 2-3 horas para que pueda estirar las patas, hacer sus necesidades y tomar agua. No lo sueltes si no tiene bien trabajada la llamada, están en un entorno que no conocen y ante cualquier situación que consideres riesgosa, debería venir inmediatamente cuando lo llames. Si no, llevate una soga de 10m.
- Temperatura: Ojo con el calor excesivo, fijate si necesitás bloquearle el sol que entra por las ventanas. A veces, después de muchas horas en la ruta con el sol en picada, aunque esté encendido el aire acondicionado, no alcanza.
- Ambiente relajado: Música suave a un volumen agradable y feromonas relajantes pueden ayudar.
Consideraciones especiales:
- Perros mayores y cachorros: Necesitan más paradas, y una supervisión constante.
¡AHORA SÍ! A DISFRUTAR Y CREAR MILLONES DE RECUERDOS INCREÍBLES, JUNTOS
🅴🅳🆄🅲🅰🆁 🅴🆂 🅰🅼🅰🆁
@mechieducadoracanina
Imagen generada con AI
Ex publicitaria con una profunda conexión con el mundo animal. Nací entre perros y mi pasión por ellos creció conmigo. Tras un desafiante episodio con mi perra Ema, me fui interesando por el comportamiento canino y aun hoy sigo estudiando y actualizándome. Hoy combino mi experiencia en comunicación y mi formación en comportamiento para acompañar a las familias en el proceso de entender a sus perros y mejorar su relación para que convivan en armonía, en el amor y el respeto mutuo.