Ser Argentino. Todo sobre Argentina

Una verdadera revolución

Las cosas están cambiando y este Día de la Mujer no es como los de antes. Este 8 de marzo, celebremos los logros de nuestra revolución.

Mover las bases de algo que está tan establecido no es fácil. Requiere trabajo, paciencia y, sobre todo, mucha fuerza. Por suerte, eso es algo que nos sobra. La fuerza siempre estuvo, solo hacía falta redirigirla y, sobre todo, unirla. Potenciarla. La energía femenina es poderosa, es sanadora. Tiene la capacidad de cambiar el mundo y ya lo está haciendo. Lo estamos haciendo: una verdadera revolución.

Pero los cambios incomodan, marean. Llevan, como todo, un proceso de adaptación. La sociedad se está transformando y eso ya se siente. De a poquito, pero vamos. Mujeres y hombres estamos transitando el difícil camino de la deconstrucción; algunos a conciencia, otros a pesar suyo. Pero está pasando, y eso es lo importante.

Es difícil ponernos de acuerdo en las formas, en los límites, en los alcances. Hay quien piensa que, de pronto, queremos dominar el mundo. Someter a los hombres. Reemplazar el patriarcado por un matriarcado. Cuando el objetivo, en definitiva, es la igualdad. Que dé lo mismo ser hombre o mujer. Que respetemos las diferencias, pero que no sean un condicionante.

Cuestionarnos aquello que siempre dimos por obvio es arduo, incluso para las mujeres. Pero, una vez que se cae el velo, todo se ve más claro. Lo naturalizado se vuelve inadmisible, en las grandes cosas y en los pequeños actos de todos los días. Paciencia. Todos estamos aprendiendo. A todos nos cuesta corrernos de lo conocido y explorar otras formas.

Que este Día de la Mujer nos encuentre unidas, orgullosas, luchando por nuestra revolución. Como siempre. Como nunca.

Rating: 0/5.