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Todos subestimamos al coronavirus

Cuando se detectó el primer caso en China, de este lado del mundo subestimamos al coronavirus. Nunca nos imaginamos estar viviendo esto.

Así somos
Virus

Todo arrancó como algo muy lejano. Allá ellos, los chinos, su cultura y sus inadmisibles costumbres de comer cualquier bicho que se cuelga de sus patas para dormir. Las noticias llegaban a cuenta gotas, apenas ocupaban algunos segundos de los resúmenes internacionales de los informativos. En ese momento, todos subestimamos al coronavirus. Estaba a 18 mil kilómetros de distancia. Nos reíamos: “¡Que se jodan por comer esos animales!”, se escuchaba.

La barra de preocupación cargó el primer nivel cuando advertimos que los casos, en China, crecían exponencialmente. Las sospechas de que el virus podía salir de los límites geográficos del gigante asiático crecían. “Se quedará en Asia”, pensábamos. Quienes tenían viajes programados, pensaban: “Yo me voy igual, a Europa no creo que llegue. Y, de última, es un resfrío más”, desautorizaban a la enfermedad. Quienes tenían eventos empresariales, sociales o laborales para marzo, abril o mayo se decían para sí mismos: “Menos mal que para ese evento falta mucho”. Mirábamos a los italianos y españoles vivir en cuarentena, encerrados: “¡Qué feo vivir así!”, considerábamos, como algo ajeno, que nunca nos iba a tocar. Aunque algunos ya cargaban la barra de preocupación en amarillo, dando lugar a que el tema podía llegar.

El día llegó

Pero un día, el COVID-19 emigró a Europa y a África, bajó a Oceanía, llegó a América del Norte y bajó a nuestro continente. De una semana para la otra, lo que creíamos imposible se hizo posible. Lo que era una fantasía se hizo realidad. La preocupación llegó al rojo vivo.

Y hoy es recurrente recordar aquellos momentos donde subestimamos al coronavirus. Y decimos: “Nunca pensé que iba a llegar hasta acá”. Vivimos confinados, arrepentidos de haberlo subestimado, de pensar el famoso “a mí no me va a pasar”. Definitivamente, una lección de vida. De la naturaleza, de Dios, o de quien quieran ustedes creer.  

Fecha de Publicación: 17/05/2020

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