Ser Argentino. Todo sobre Argentina

Pollos

¿Te acordás de los parripollos?

Cuando alguien viene a mi casa por primera vez, siempre repito la misma serie de indicaciones: bajás de General Paz, agarrás la avenida, seguís todo derecho, y en “Pollos” doblás a la izquierda. Nadie se pierde, nadie me llama para pedirme información extra. Todos llegan bien y a tiempo a la puerta de casa. Sin embargo, si esa misma indicación hubiese sido dada hace un par de décadas atrás, la referencia de “Pollos” seguramente hubiese resultado algo más inexacta.

Pollos” es uno de los pocos parripollos que sobreviven en el barrio. Claro que no se llama así, alguien seguramente se ocupó de ponerle un nombre que nadie recuerda: todos le decimos “Pollos” por su marquesina luminosa que reza esa palabra y es imposible pasar por alto. Ese cartel es un legado de su origen, una marca de ese tiempo en el que accedíamos a un pollo al espiedo con papas y gaseosa por diez pesos.

Hoy los diez pesos se transformaron en doscientos y el pollo no es necesariamente lo más popular, pero ese local –que tanto me sirve como punto de referencia– es un sobreviviente de otras épocas en las que el parripollo era el negocio del momento. ¿Por qué fracasó la mayoría de sus tantos competidores? Tal vez precisamente por eso: porque eran muchos. ¿Por qué “Pollos” todavía sigue en pie? Tal vez porque nos gusta conservar ciertas cosas de otros tiempos. Y, por supuesto, porque es riquísimo.

Parripollos aggiornados 

Breaking Bad es una de las series de ficción más vistas y premiadas del mundo. Cosechó millones de fanáticos durante las 5 temporadas en las que acompañamos la historia de Walter White, un profesor de química estadounidenses como cualquier otro que decide producir metanfetamina para vender porque padece de un cáncer terminal y desea dejarle dinero a su familia para cuando ya no esté. El protagonista resulta ser muy talentoso en este camino y conoce a personajes muy diversos que lo ayudarán o perjudicarán en su camino. 

¿Qué tiene que ver esta sinopsis con lo que hablábamos? Que siempre que hay un suceso masivo, no importa de qué parte del mundo venga, el argentino encuentra la manera de acercarse a él de alguna manera. En la serie nos muestran una locación muy particular e importante para el argumento: Los Pollos Hermanos. Es un local que vende pollo frito y comida rápida, atendido por el entrañable personaje llamado Gustavo.  Es tan significativo este lugar en la historia, que quienes siguieron atentos los capítulos  fantasearon, más de una vez, con la idea de sentarse a comer una pechuga con papas fritas en el local de Gus. Y la solución argentina para cumplir el deseo no se hizo esperar:  se fundó el Parri Pollo Los hermanos. El local está en Devoto, Ciudad de Buenos Aires, y logró captar la atención de muchos porque, incluso, reprodujo su logo tal cual al de Los Pollos Hermanos de la serie: una caricatura de dos pollos granjeros sonrientes con vestimenta mexicana y colores chillones.  La magia de esta idea radica en el guiño a la ficción conservando una impronta bien nacional. 

Quienes estén distraídos o simplemente no hayan visto Breaking Bad (veanla, no se van a arrepentir) de todas formas pueden disfrutar de Parri Pollo Los Hermanos. Hay para todos los gustos: asado, vacío, bondiola, lechón, chorizo, morcilla, provoleta, morrón a las brasas, papa al plomo, sandwiches, empanadas fritas y, por supuesto, pollo a la parrilla. Tienen la opción  de comer en el local o hacer el pedido por teléfono.

Los parripollos, como decíamos, no murieron. Solo fueron cambiando de forma y adaptándose a los nuevos tiempos.  

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